
La ciudad de Medellín fue escenario del crimen de Zaida Andrea Sánchez Polanco, conocida en el mundo criminal como alias «La Diabla». La mujer de 27 años, originaria de Gamarra, Cesar, fue asesinada a sangre fría en un hotel Hotel Pass de Laureles ubicado en el barrio Naranjal, Laureles-Estadio. El ataque fue perpetrado por dos sicarios en motocicleta, quienes, sin mediar palabra, dispararon múltiples veces contra su rostro, brazo y costado. A pesar de ser trasladada con vida al Hospital San Vicente Fundación, la joven falleció mientras los médicos intentaban salvarla.
Según las investigaciones Zaida pudo haber sido confundida con Ángela Lora, la hija del pastor Marlon Lora, quien, junto a su familia, fue masacrada en Aguachica, Cesar, el 30 de diciembre de 2024. La hipótesis de la confusión cobra fuerza a medida que avanzan las investigaciones sobre los vínculos de «La Diabla» con el entorno criminal de la región.
¿Quién era alias La Diabla?
Zaida Sánchez, más conocida en el ámbito criminal como «La Diabla», era una prestamista que operaba en Aguachica, un municipio del sur de Cesar. Su vida estaba marcada por una serie de controversias y relaciones con personajes de peso dentro del mundo del crimen. Era la esposa de Alexander González Pérez, alias «El Calvo», un hombre vinculado al narcotráfico y al Clan del Golfo, quien fue asesinado el 26 de diciembre de 2024 en el municipio de El Banco, Magdalena. Este asesinato, ocurrido apenas días antes de la masacre de la familia Lora, parece haber sido el detonante de los eventos que llevarían a la tragedia.
Su vida también estuvo marcada por varios procesos judiciales, entre ellos un caso de homicidio ocurrido en mayo de 2021, así como denuncias por hurto y extorsión. Su nombre aparecía en las investigaciones relacionadas con actividades ilegales en Aguachica, Zaida siempre negó tener alguna relación con las actividades criminales que la vinculaban a su difunto esposo y otros actores del crimen organizado. De hecho, en entrevistas con medios locales, incluso desmintió cualquier participación en la masacre de la familia Lora, argumentando que no tenía ningún parecido físico con Ángela Lora y que no existía una conexión directa entre ella y la tragedia.
El Asesinato en Medellín
La mujer había llegado a Medellín el 14 de enero, donde se hospedó con su hijo de 9 años en el Hotel Pass, ubicado en el sector de Laureles. De acuerdo con testigos, fue al salir del hotel cuando los sicarios la abordaron y le dispararon sin piedad. La rápida huida de los hombres en motocicleta dificultó que las autoridades pudieran dar con ellos de inmediato, aunque la motocicleta abandonada en otro sector de la ciudad ofreció una pista crucial.
Este asesinato no solo tiene ramificaciones locales, sino que también se conecta con el caso de la masacre de Aguachica, en la que la familia Lora fue asesinada brutalmente en un restaurante. Según las autoridades, Zaida Andrea Sánchez habría estado presente en el lugar de los hechos cuando se cometió la masacre, lo que sugiere que los sicarios que atacaron a la familia Lora confundieron a Ángela Lora con ella. La coincidencia entre el lugar, el tiempo y las personas involucradas refuerza la hipótesis de que la confusión fue la causa del crimen.
En las imágenes de las cámaras de segurridad se le ve bajarse de la camioneta Toyota, cuando un hombre se le acerca la mujer intenta huir hacia el lobby, pero el sicario le disparó en varia ocasiones en el rostro, brazo y costado.
La mujer se encontraba junto a su escolta, cuyo teléfono esta siendo analizado por las autoridades para encontrar pistas de este asesinato. Sánchez se movilizaba en una camioneta Toyota de color blanco, blindada con matricula de Medellín.
De acuerdo con el Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC), el ataque se registró a las 7:50 p.m. y fue calificado como un asesinato a sangre fría, sin que la víctima tuviera tiempo de reaccionar ante la sorpresa del ataque.
“Siendo las 7:50 p.m., se realiza la inspección técnica del cadáver de esta mujer de 27 años, quien presenta lesiones ocasionadas por arma de fuego y fue trasladada posteriormente a un centro asistencial donde fallece. Según laboras de campo, la víctima fue abordada por dos sujetos que sin mediar palabra le disparan. Los hechos y responsables son materia de investigación», SISC.
Las autoridades revisan las cámaras de seguridad y los testimonios incluido el del escolta que acompañaba a Zaida Sánchez y su hijo.
Se incautó la motocicleta de los presuntos autores. También se esta analizando el teléfono del hombre que estaba con la víctima y que trabajaba como escolta.
La relación con la Masacre de Aguachica
La masacre de Aguachica fue un acto de violencia que sacudió a la región del Cesar. En la noche del 29 de diciembre de 2024, cuatro miembros de la familia Lora fueron asesinados en el restaurante «Sorbetes y Jugos». Entre las víctimas se encontraba el pastor Marlon Yamith Lora Barrera, su esposa Yurlay Rincón Solano, y sus dos hijos.

Si bien en su momento Sánchez negó cualquier relación con la masacre, alegando que no existía una conexión directa entre ella y los Lora, el hecho de que fuera pareja de Alexander González Pérez, alias «El Calvo», quien tenía antecedentes por narcotráfico y fue asesinado días antes, hizo que su nombre saliera en esta investigación. El Calvo, su pareja, había sido abatido en El Banco (Magdalena), poco antes de la masacre de Aguachica.
La Conexión con el Crimen Organizado
El asesinato de Zaida Andrea Sánchez también está relacionado con el entorno criminal del que formaba parte. Su esposo, alias «El Calvo», tenía una estrecha relación con el Clan del Golfo, una de las organizaciones criminales más poderosas de Colombia. Se cree que la violencia que rodeaba a «El Calvo» y las disputas por territorios relacionados con el narcotráfico y la extorsión fueron factores clave en el asesinato de Zaida. Tras la muerte de su pareja, Zaida quedó expuesta a la retaliación de grupos rivales, lo que podría haber motivado su asesinato en Medellín.