A pocas horas de la segunda vuelta presidencial en Colombia, diferentes autoridades del Estado han coincidido en un llamado a la calma, el respeto por los resultados electorales y la no violencia, en medio de un contexto marcado por la polarización política y alertas preventivas sobre posibles disturbios.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que el país cuenta con un despliegue completo de capacidades para garantizar el orden público durante la jornada electoral. Según explicó, los Puestos de Mando Unificado (PMU) fueron activados con cinco días de anticipación con el objetivo de asegurar un proceso “libre, seguro y transparente”, en el que se respeten los resultados.
El jefe de la cartera de Defensa indicó que la estrategia institucional prioriza la prevención, destinando el 80 % de los esfuerzos a mitigar riesgos y un 20 % a la reacción frente a eventuales alteraciones del orden público. En ese sentido, enfatizó en la importancia de contrarrestar la desinformación, señalada como uno de los factores que puede incidir en reacciones violentas.
“El ambiente electoral se asemeja a la final de un evento deportivo, donde la emoción tiende a imponerse sobre la razón”, afirmó el ministro, al reiterar su llamado a la ciudadanía a ejercer el voto con tranquilidad. Asimismo, advirtió que conductas como la perturbación de la jornada electoral o la corrupción al sufragante constituyen delitos que pueden acarrear sanciones penales.
De acuerdo con información de inteligencia, las autoridades han identificado 94 puntos focalizados en el país que requieren especial atención, con énfasis en algunas ciudades capitales. En el caso de Bogotá, se han priorizado localidades como Ciudad Bolívar, Fontibón, Engativá y Suba, donde se monitorean posibles convocatorias a movilizaciones a través de redes sociales.
Por su parte, la defensora del Pueblo, Iris Marín, hizo un llamado a los candidatos presidenciales, al presidente de la República y a los líderes de opinión para “desescalar el lenguaje” y evitar expresiones que puedan generar tensiones o afectar la confianza institucional. La funcionaria advirtió que los mensajes que cuestionan sin evidencia los resultados electorales pueden generar incertidumbre en la ciudadanía y contribuir a escenarios de desinformación.
Marín insistió en que las diferencias deben tramitarse por las vías institucionales y subrayó la importancia de preservar un ambiente de tranquilidad antes, durante y después de la jornada electoral. También recordó que la Defensoría ha venido monitoreando posibles riesgos, incluidos casos de presión a votantes en algunas regiones, aunque indicó que estos no han tenido una incidencia determinante en los resultados.
En medio de este contexto, el presidente Gustavo Petro se refirió a la alerta emitida por la Embajada de Estados Unidos sobre posibles manifestaciones y hechos de violencia. El mandatario afirmó que Colombia cuenta con la capacidad institucional para garantizar el desarrollo de las elecciones y sostuvo que serán los ciudadanos quienes definan el rumbo del país en las urnas.
Asimismo, expresó que su mandato se extenderá hasta el 6 de agosto, conforme a lo establecido, y rechazó lo que consideró como injerencias externas en el proceso electoral.