Informe especial | Accidente aéreo de Yeison Jiménez: lo que revela el informe preliminar de la Aerocivil

La muerte del cantante Yeison Jiménez, ocurrida el 10 de enero de 2026 en zona rural del municipio de Paipa, Boyacá, marcó uno de los episodios más trágicos para la música popular colombiana y abrió una compleja investigación aeronáutica que aún no concluye.

El artista, de 34 años, viajaba a bordo de una aeronave privada Piper PA-31-325 Navajo, junto a otras cinco personas, cuando el avión se precipitó a tierra minutos después del despegue. El impacto y el incendio posterior no dejaron sobrevivientes.

Quince días después del siniestro, la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos (DIACC), adscrita a la Aeronáutica Civil, publicó su informe preliminar, un documento técnico de 21 páginas que reconstruye los hechos, examina los restos de la aeronave y plantea las primeras líneas de investigación sin atribuir responsabilidades.

Este informe especial presesenta los principales hallazgos oficiales.

El accidente:

Según la sinopsis oficial, el siniestro ocurrió:

“10 de enero de 2026, 16:11 HL… Finca Marengo, vereda Romita, Paipa, Boyacá”

Tras el despegue, el avión: “perdió altura y colisionó contra el terreno, produciéndose fuego post-impacto”

Desde el inicio, la DIACC aclaró que el documento no busca señalar culpables: “El único objetivo… será la prevención… no es determinar culpa”

Y enfatizó: “no debe interpretarse como una indicación de las conclusiones

Vea el informe aquí  INFORME AERONÁUTICA YEISON JIMÉNEZ 

En relación con las víctimas, el informe preliminar indica que como consecuencia directa del siniestro “los seis (6) ocupantes presentaron lesiones de connotación fatal”, producto del impacto contra el terreno y del incendio posterior. La Aeronáutica Civil explicó que la combinación entre la alta energía del choque, la ruptura estructural y la deflagración generada por el combustible no permitió posibilidades de supervivencia. Estas condiciones se presentaron de manera inmediata tras el accidente

¿Quién era Yeison Jiménez?

Nacido en Manzanares, Caldas, Yeison Jiménez fue uno de los principales exponentes de la música popular colombiana. Durante más de 15 años construyó una carrera marcada por letras autobiográficas, historias de superación y una relación directa con su público.

En 2024 se convirtió en el primer artista del género en llenar el Estadio El Campín. Su muerte generó conmoción nacional y motivó homenajes masivos en distintas regiones del país.

Antecedentes del vuelo: cronología previa

Mantenimiento reciente

El informe revela que la aeronave había sido intervenida poco antes: “reciente mantenimiento… cambio de anillos… y magnetos” Por esta razón, el 9 de enero se realizó un vuelo de prueba.

Vuelos previos

Ese día el avión operó normalmente: “efectuó un sobrevuelo… aterrizaje… sin novedad”

Luego voló a Bogotá y a Paipa:“aterrizó… sin registrarse novedades”

Vuelo del día del accidente

Para el 10 de enero se presentó plan VFR: “vuelo VFR… con seis (6) ocupantes”

La carrera de despegue inició: “a las 16:09 HL” Dos minutos después ocurrió el siniestro.

Inspección del lugar del accidente

El impacto ocurrió: “sobre un cultivo de siembra de cebolla”. A casi dos kilómetros del aeropuerto.

La aeronave cayó con: “alto ángulo de impacto… desaceleración” Recorrió solo 21 metros tras el primer contacto.

Testigos señalaron: “presentó un rebote”. El incendio fue posterior: “No se evidenció… fuego pre-impacto”

Se concluyó:

“descartando cualquier rompimiento estructural en vuelo”. No hubo evidencia de fallas estructurales previas.

Evaluación de las alas

El informe preliminar de la Aeronáutica Civil señala que ambas alas de la aeronave presentaron severos daños como consecuencia del impacto y del incendio posterior. Sobre el ala izquierda, los investigadores concluyeron que “presentó mayor afectación significativa por el fuego que en el ala derecha”, hasta el punto de que “apenas resultaba apreciable la parte estructural de la raíz del ala”, y que “el tanque de combustible del ala izquierda quedó expuesto por la pérdida de masa y fundición”, lo que impidió incluso determinar la posición de los flaps. En cuanto al ala derecha, el documento indica que “presentó afectación significativa por el fuego desde la raíz hasta la sección de carenaje del motor” y que sufrió daños adicionales al impactar “contra una estaca de madera perimetral de cultivo”. No obstante, la DIACC verificó que, pese a la destrucción, “se verificó integridad en el sistema de guayas del timón en cabina hacia el alerón y flaps”, lo que permitió descartar una falla previa en los controles de vuelo.

Ala izquierda

“mayor afectación… por el fuego”. “tanque… quedó expuesto” No se pudo establecer la posición de flaps.

Ala derecha

“afectación significativa” Golpeó una estaca:“estaca de madera”. Los controles conservaban continuidad.

Análisis de motores

El informe preliminar de la Aeronáutica Civil dedica un apartado especial al análisis del motor izquierdo de la aeronave Piper PA-31-325. En el documento se indica que este componente “se encontraba dentro del conglomerado de los restos posado sobre el cárter de aceite, unido a la estructura del ala con deformaciones en su bancada” y que “presentaba afectación por fuego en sección de cárter de aceite y sección de accesorios”. Sin embargo, los investigadores precisaron que “el cárter superior no evidenció mayor afectación por el fuego” y que “visiblemente no se evidenciaban fracturas o fugas de aceite”, además de confirmar que “sus seis cilindros se encontraban instalados con sus respectivas bujías y arneses eléctricos”.

En cuanto al motor derecho, el documento señala que este permanecía “unido a la estructura del ala, posado sobre el cárter de aceite”, pero con un nivel de deterioro mayor por la acción de las llamas. La DIACC estableció que “en la sección superior exhibía significativa afectación por el fuego” y que, aunque “el cárter de potencia no exhibía daños visibles ni fracturas o fugas de aceite”, la sección de accesorios y la bancada “presentaba daños significativos en sus componentes con muestras de elevada temperatura y pérdida de masa”. Estos elementos son ahora objeto de análisis especializado para determinar si influyeron en la pérdida de rendimiento tras el despegue.

Motor izquierdo “afectación por fuego… accesorios” “no se evidenciaban fugas de aceite”

Motor derecho

“significativa afectación”. “elevada temperatura”. No se detectaron rupturas previas.

Estado de las hélices

Respecto a la hélice izquierda, los investigadores encontraron que esta “se encontró desprendida del flanche del motor izquierdo, posicionada debajo de la estructura del ala izquierda” y que “presentaba afectación por hollín y fuego en un 45%”. El informe agrega que el spinner y las cuatro palas estaban instaladas, aunque “las palas identificadas como 3 y 4 presentaban afectación por el fuego”. Asimismo, se determinó que “las palas 1 y 4 no presentaban deformación significativa”, mientras que “las palas 2 y 3 presentaban ligera deformación… con características de impacto con baja energía”, un dato considerado clave para evaluar el nivel de potencia al momento del choque.

El análisis de la hélice derecha arrojó conclusiones similares. Según el documento, esta “se encontró unida al flanche del motor derecho con su spinner instalado”, aunque presentaba “daños en la sección ventral”. Las cuatro palas permanecían unidas, pero “las palas 2 y 3 presentaban afectación por el fuego”, mientras que la pala 2 “presentaba deformación en ‘S’” y la pala 3 “evidente deformación hacia atrás”. De manera concluyente, la DIACC indicó que “las palas de la hélice exhibían baja energía durante la colisión contra el terreno”, lo que refuerza la hipótesis de una posible reducción de potencia.

En su conjunto, el informe subraya que tanto los motores como las hélices no evidenciaron fallas estructurales previas al impacto, pero sí muestran señales compatibles con un escenario de rendimiento limitado. La ausencia de fracturas, fugas de aceite o desprendimientos en vuelo lleva a los investigadores a concluir que “no se evidenciaron rompimientos estructurales en vuelo”, y que el deterioro observado corresponde principalmente al impacto y al incendio posterior. Este panorama técnico mantiene abierta la hipótesis de un evento crítico ocurrido en los segundos posteriores al despegue

Hélice izquierda:  “afectación… en un 45%” y “baja energía”

Hélice derecha: “deformación en ‘S’”, “baja energía durante la colisión” Estos datos sugieren posible pérdida parcial de potencia.

Finalmente, la DIACC informó que los motores y las hélices serán sometidos a peritajes más profundos en laboratorios especializados en Estados Unidos. En el apartado de tareas pendientes se señala que se contempla “el envío de las plantas motrices y de las hélices a inspección en las casas fabricantes”, con la participación de autoridades colombianas y estadounidenses. Estos estudios serán determinantes para establecer si existió una falla mecánica, una pérdida progresiva de potencia o una combinación de factores que llevaron al accidente que cobró la vida de Yeison Jiménez y de los demás ocupantes.

Empenaje, fuselaje y cabina

El informe preliminar de la Aeronáutica Civil señala que la cabina de la aeronave fue uno de los sectores más afectados por el impacto y el incendio posterior. En el documento se establece que “tanto el fuselaje en cabina de pasajeros y cabina de mando resultaron severamente afectadas por el fuego”, evidenciándose allí “la mayor concentración del incendio y altas temperaturas”. Los investigadores indicaron que apenas eran visibles “algunas posiciones de las sillas y algunos componentes de la cabina de mando”, debido al nivel extremo de destrucción generado tras el siniestro.

La DIACC concluyó que el deterioro en esta zona impidió recuperar información clave sobre los últimos momentos del vuelo. El reporte señala que “no fue posible obtener evidencias en relación con la identificación de instrumentos de vuelo y palancas de mando debido a la alta destrucción que se generó por el fuego”, aunque sí fue posible reconocer “el tren de nariz que se encontraba replegado mecánicamente, y severamente afectado por el fuego”. Esta situación limitó el análisis directo de las decisiones tomadas en cabina antes del impacto.

Empenaje “afectación… en un 90%”. Elevadores con pérdida de material.

Cabina

“severamente afectadas… mayor concentración del incendio”

“No fue posible… identificar instrumentos”

El fuego impidió recuperar información operativa.

Registradores de voces y datos

Uno de los principales vacíos del caso es la ausencia de grabadoras:

“no contaba con registradores de vuelo”, la normatividad… no exigía, se buscarán dispositivos con memoria digital: “memoria no volátil”

El piloto y la tripulación

El piloto estaba certificado con licencia y Tenía más de 1.650 horas de vuelo.

El documento también señala que los organismos de rescate llegaron minutos después del siniestro, pero encontraron la aeronave completamente envuelta en llamas. Según el informe, “los organismos de rescate del municipio fueron alertados y arribaron al lugar minutos después” y “se emplearon agentes extintores para la supresión del incendio”, aunque para ese momento todos los ocupantes ya habían fallecido. La magnitud del fuego y el estado de los restos impidieron cualquier intervención médica, consolidando el carácter fatal del accidente desde los primeros instantes.

Aeródromo y meteorología

El aeropuerto era no controlado: “no contaba con servicio de tránsito aéreo”

El clima era estable: “condiciones meteorológicas visuales”

Sin tormentas: “no se evidenció… tormentas”

Investigación internacional y tareas pendientes

La DIACC notificó a EE. UU.: “Notificación… a la NTSB”

Pendientes: “inspecciones… envío de motores y hélices”

También se analizan videos.

Balance preliminar del caso

El informe permite establecer que:

  • La aeronave estaba certificada.
  • No hubo ruptura en vuelo.
  • No existió fuego previo.
  • Los controles eran funcionales.
  • El piloto estaba habilitado.
  • Las hélices reflejan baja energía.
  • No hubo grabadoras.

No se define aún una causa.


Conclusión general

El informe preliminar de la Aerocivil revela que el accidente de Yeison Jiménez no fue producto de una falla estructural súbita, sino de un evento crítico ocurrido inmediatamente después del despegue.

La reciente intervención mecánica, la baja energía en las hélices, la altitud por densidad y la ausencia de registros de cabina constituyen hoy los principales ejes de la investigación.

Hasta que se publiquen los resultados finales de los peritajes en Estados Unidos, el caso seguirá abierto, como uno de los más complejos de la aviación privada en Colombia en la última década.

Este proceso no solo busca esclarecer una tragedia artística, sino fortalecer los estándares de seguridad aérea para evitar que una historia similar vuelva a repetirse.