
Desde el Cantón Militar Pichincha, en Cali, el nuevo mandatario ordenó a la Fuerza Pública combatir a las estructuras criminales, anunció la eliminación del impuesto al patrimonio, prometió respetar la independencia del Banco de la República y puso al campo, la tecnología, la educación y la familia entre las prioridades de su Gobierno.
Abelardo de la Espriella pronunció este viernes 7 de agosto su primer discurso como presidente de Colombia, después de recibir la banda presidencial durante la ceremonia de posesión realizada en la Arena USC, en Cali.
Tras abandonar el escenario universitario, el mandatario se desplazó hasta el Cantón Militar Pichincha, donde entregó su primer mensaje al país ya investido como jefe de Estado.
“Seré el presidente de todos los colombianos”, aseguró De la Espriella, quien llegó al poder con un discurso centrado en la recuperación del orden, la seguridad, la economía, el fortalecimiento del campo, la innovación tecnológica y la defensa de la familia.
“Llego con el ánimo de convocar a todos mis compatriotas”, señaló al comienzo de su intervención.
El mandatario también presentó su llegada a la Presidencia como el comienzo de una nueva etapa política.
“He venido a cerrar un largo capítulo de resignación nacional y a emprender la transformación profunda de nuestro destino”, afirmó.
Y agregó: “Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”.
Desde el Cantón Pichincha envió su primer mensaje a la Fuerza Pública
La elección del Cantón Militar Pichincha como escenario de su primer discurso presidencial tuvo una fuerte carga simbólica.
“Este lugar, el Cantón Militar Pichincha, honra a quienes conquistaron la libertad. Simboliza la presencia de una fuerza pública llamada a custodiarla”, manifestó el presidente.
Desde allí impartió una de las primeras órdenes de su Gobierno.
“Imparto desde aquí a las Fuerzas Militares y de Policía la orden perentoria de combatir a todas las estructuras criminales”, dijo De la Espriella.
El mandatario reiteró además su advertencia a quienes integran organizaciones armadas y estructuras criminales y aseguró que tendrán dos alternativas frente al Estado: “Someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano y su Fuerza Pública”.
La seguridad fue, de esta manera, uno de los principales capítulos del primer discurso del nuevo mandatario.
De la Espriella aseguró que durante su administración se fortalecerá la autoridad del Estado y sostuvo que su política de seguridad estará acompañada del respeto por las instituciones.
“En el gobierno del Tigre se harán respetar todas las reglas de la democracia”, afirmó.
Campo y campesinos, protagonistas del discurso
Uno de los apartados de su intervención estuvo dedicado al campo colombiano y a los campesinos, a quienes el nuevo mandatario reconoció como actores fundamentales para el desarrollo económico y social del país.
De la Espriella destacó el trabajo diario de agricultores y productores que garantizan buena parte de los alimentos que llegan a los hogares colombianos y planteó la necesidad de devolverle protagonismo al sector agropecuario.
Durante su intervención recordó además una experiencia personal que, según relató, tuvo durante la pandemia, cuando se acercó directamente a las labores de siembra. A partir de esa experiencia aseguró haber comprendido con mayor profundidad las dificultades que enfrentan quienes viven y trabajan en el campo.
El nuevo Gobierno, anunció, buscará fortalecer la producción agropecuaria mediante programas de apoyo, acceso al crédito, subsidios e instrumentos que permitan mejorar las condiciones de los productores.
El mandatario presentó el agro no solamente como un asunto de seguridad alimentaria, sino como uno de los motores que pretende impulsar para el crecimiento de Colombia.
Eliminará el impuesto al patrimonio y respetará la independencia del Banco de la República
La economía también ocupó una parte importante de la intervención.
De la Espriella anunció que su Gobierno buscará eliminar el impuesto al patrimonio, una de las decisiones económicas que había planteado durante la campaña presidencial.
Al mismo tiempo, aseguró que respetará la independencia del Banco de la República, enviando un mensaje sobre la autonomía de la autoridad monetaria colombiana.
Su propuesta económica, explicó, buscará generar condiciones para la inversión, recuperar la confianza y estimular la creación de empresas y puestos de trabajo.
El presidente también aseguró que Colombia estará abierta al mundo, dentro de una estrategia con la que pretende fortalecer la presencia económica del país y atraer nuevas oportunidades de inversión.
Otro de los asuntos mencionados fue Ecopetrol. De la Espriella aseguró que buscará recuperar y fortalecer a la principal compañía petrolera del país, dentro de su estrategia económica y energética.
Tecnología e innovación para los jóvenes
El nuevo presidente dedicó otro apartado de su discurso al desarrollo tecnológico.
Su Gobierno, aseguró, buscará que los jóvenes colombianos puedan convertirse en creadores e innovadores tecnológicos, y no únicamente en consumidores de desarrollos realizados en otros países.
La apuesta estará dirigida a fortalecer las capacidades nacionales en tecnología y a preparar a las nuevas generaciones para competir en una economía cada vez más digital.
De la Espriella planteó que Colombia debe avanzar hacia una mayor autonomía tecnológica y desarrollar desde el país herramientas, conocimiento y soluciones que permitan competir internacionalmente.
La innovación y el acceso de los jóvenes al mundo digital estarán, según anunció, entre los componentes de su estrategia de desarrollo.
“Las aulas pertenecen al conocimiento, las ciencias y las humanidades, no al adoctrinamiento”
La educación también tuvo espacio dentro del primer mensaje presidencial.
De la Espriella defendió la libertad de pensamiento y cuestionó cualquier intento de convertir los espacios educativos en escenarios de adoctrinamiento político.
“La educación no puede convertirse jamás en un direccionamiento ideológico. Las aulas pertenecen al conocimiento, las ciencias, las humanidades y el pensamiento libre. Nunca a la propaganda política”, afirmó.
El mandatario vinculó esta posición con lo que durante su campaña denominó una “batalla cultural”, uno de los conceptos que volvió a aparecer en su intervención presidencial.
Dentro de ese planteamiento, De la Espriella sostuvo que la construcción de su proyecto de país estará relacionada con valores, educación, libertad y capacidad para construir un futuro.
“La Patria Milagro se edifica sobre valores y que sea capaz de crear un futuro”, señaló durante su intervención.
Pueblos indígenas y una Colombia abierta al mundo
De la Espriella también hizo referencia a la diversidad del país y destacó a los pueblos indígenas, dentro de su llamado a construir una nación en la que diferentes sectores puedan participar.
El nuevo jefe de Estado aseguró que Colombia deberá proyectarse hacia el exterior y mantenerse abierta al mundo, pero al mismo tiempo fortalecer su identidad, sus capacidades productivas y su riqueza cultural.
El mensaje estuvo acompañado de un llamado a la unidad nacional después de una campaña presidencial marcada por una fuerte confrontación política.
De ahí que insistiera en que pretende gobernar no solamente para quienes respaldaron su candidatura, sino para el conjunto de los colombianos.
Cadena perpetua para delitos contra mujeres y niños
Uno de los momentos más fuertes del discurso estuvo relacionado con la protección de la familia.
El presidente destacó a la familia como una institución fundamental de la sociedad y aseguró que su Gobierno tendrá una política especialmente estricta frente a las agresiones contra mujeres y menores de edad.
“Proteger a las mujeres y los niños es un deber de la sociedad y la dignidad humana, ningún niño debe crecer desamparado, en mi gobierno todo el peso de ley caerá sobre el que maltrate a una mujer o un niño y debe ser castigado con cadena perpetua”, manifestó De la Espriella.
El planteamiento deberá traducirse ahora en iniciativas legislativas y enfrentar el correspondiente debate jurídico y constitucional para determinar su viabilidad, teniendo en cuenta el marco constitucional colombiano sobre la prisión perpetua.
Las primeras líneas del Gobierno De la Espriella
Seguridad, autoridad, crecimiento económico, fortalecimiento del agro, independencia del Banco de la República, eliminación del impuesto al patrimonio, recuperación de Ecopetrol, tecnología, educación, familia y protección de mujeres y niños fueron algunos de los principales asuntos abordados por el nuevo mandatario.
El escenario elegido también marcó el tono del mensaje.
Después de recibir la banda presidencial en la Arena USC, De la Espriella decidió que sus primeras palabras extensas como jefe de Estado fueran pronunciadas desde una instalación militar.
“Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, fue una de las frases con las que resumió el rumbo que pretende imprimirle a su administración.
El mensaje de Abelardo de la Espriella a su esposa y sus cuatro hijos
El tramo final del primer discurso de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia tuvo un carácter personal. Después de exponer las principales líneas con las que pretende orientar su Gobierno, el mandatario dedicó unas palabras a su familia, a sus padres, a las personas que lo acompañaron durante la campaña y al equipo que hizo parte de su camino hasta la Presidencia.
De la Espriella se refirió especialmente a su esposa, Ana Lucía Pineda, a quien presentó como su compañera de vida y quien estuvo a su lado durante la campaña presidencial y en la histórica jornada de posesión en Cali.
La pareja tiene cuatro hijos: Lucía, Salvador, Filippo y Francesca, quienes también han acompañado al ahora mandatario en diferentes momentos de su carrera hacia la Presidencia.
Ante ellos, De la Espriella reconoció que las responsabilidades que acaba de asumir implicarán largas jornadas de trabajo y muchas horas dedicadas a las funciones propias de la Presidencia. Sin embargo, les aseguró a sus hijos que, pese a las obligaciones del cargo, siempre estará disponible para ellos.
Fue uno de los momentos más familiares de una intervención que hasta entonces había estado concentrada en asuntos como seguridad, economía, campo, educación, tecnología, valores y las primeras decisiones que pretende adoptar su Gobierno.
El mandatario también dirigió unas palabras a sus padres, a quienes agradeció por su formación y por el acompañamiento que ha recibido a lo largo de su vida.
Extendió además su reconocimiento a las personas cercanas, colaboradores y miembros del equipo de trabajo que lo acompañaron durante la campaña que finalmente lo llevó a la Presidencia de la República.
“Este será un gobierno de extrema coherencia”
De la Espriella cerró su intervención con una declaración sobre la forma en la que espera gobernar durante los próximos cuatro años y aseguró que buscará mantener correspondencia entre las propuestas que presentó durante la campaña y las decisiones que tome desde la Presidencia.
“Con el respaldo de mis compatriotas, el equipo de trabajo que me acompañará, iniciaremos una etapa llamada a devolverle a Colombia la confianza en su propio destino. Este será un gobierno de extrema coherencia. La coherencia entre la palabra y la acción, coherencia entre las promesas y los hechos, coherencia entre los principios que defiendo y las decisiones que tomaré. Trabajaré, colombianos, para que al concluir mi mandato, todos ustedes puedan afirmar que recuperamos la grandeza, que el optimismo desplazó el desaliento, que Colombia encontró el camino para resolver los problemas y que las nuevas generaciones crecieron convencidas de que en esta tierra pueden construir su futuro sin tener que buscarlo lejos de ella”, manifestó el presidente.
Con esas palabras, Abelardo de la Espriella concluyó su primer discurso como presidente de Colombia, pronunciado desde el Cantón Militar Pichincha, en Cali, después de recibir la banda presidencial en la Arena USC.
El mensaje cerró una jornada histórica para la capital del Valle del Cauca y abrió formalmente el periodo presidencial 2026-2030, con el nuevo mandatario comprometiéndose a que al término de su administración los colombianos puedan evaluar la correspondencia entre sus promesas de campaña y las decisiones adoptadas desde el Gobierno.
Abelardo de la Espriella comienza así formalmente su periodo presidencial 2026-2030, después de una posesión histórica realizada por primera vez en Cali.
Con la ceremonia protocolaria terminada y su primer discurso pronunciado, comienza ahora la etapa en la que los anuncios realizados este 7 de agosto deberán convertirse en decisiones, proyectos de ley y políticas públicas del nuevo Gobierno.