
El Superintendente de Salud saliente, Daniel Quintero, presentó lo que llamó graves irregularidades halladas durante sus últimos 100 días de gestión. Entre los hallazgos se encuentran cobros por procedimientos quirúrgicos realizados a personas ya fallecidas y una red de incentivos que, según Quintero, prioriza el lucro de «conglomerados político-empresariales» sobre la vida de los pacientes.
Por: Redacción
El sistema de salud colombiano enfrenta una de sus crisis de transparencia más profundas. Así lo dejó ver Daniel Quintero, al entregar un balance de su gestión que incluye denuncias. El funcionario no se guardó calificativos al describir un modelo que, bajo la actual Ley 100, permite lo que él denomina «incentivos perversos».
«Cirugías a muertos» y sobrecostos del 2000%
Uno de los puntos de la denuncia tiene que ver con la presunta malversación de recursos públicos mediante el reporte de servicios ficticios. Quintero reveló que se detectaron cobros por procedimientos realizados a personas que ya habían fallecido, una modalidad de fraude que desangra el presupuesto nacional.
«Encontramos 1.4 billones de pesos de procedimientos que se le realizaron a muertos, a personas que habían fallecido y que las EPS reportaron que les hicieron procedimientos«, afirmó Quintero de manera contundente durante la entrevista.
A este hallazgo se suman presuntas irregularidades en el costo de los insumos médicos. Según el Superintendente, la vigilancia permitió identificar un mercado descontrolado de medicamentos: «Encontramos 2 billones de pesos de medicamentos que tienen sobrecostos hasta del 2000%».
El «negocio» de retrasar la atención
Para Quintero, el problema no es solo la falta de recursos, sino la administración de los mismos. El funcionario explicó que el Estado entrega anualmente cerca de 113 billones de pesos al sistema, pero que la estructura actual incentiva a las EPS a no prestar el servicio para aumentar sus utilidades.
«La utilidad de las EPS depende de cuánto se ahorran versus la plata que el gobierno les da cada mes… Su utilidad depende de no entregar las medicinas, de retrasar los exámenes o no hacerlos«, denunció el Superintendente.
Incluso relató cómo, en visitas sorpresa a dispensarios, encontraban medicamentos que le habían sido negados a los pacientes: «Llegábamos a los dispensarios con el rechazo que le hacían al paciente, íbamos a buscar el medicamento y ahí estaba».
Niños y atención crítica: de 48 a 8 horas
Pese al panorama desolador, Quintero destacó avances en la protección de la población más vulnerable. Relató que, movido por su experiencia personal como padre, priorizó la atención de menores con riesgo vital, logrando reducir los tiempos de respuesta de manera drástica.
> *»Logramos pasar de 48 horas a 8 horas la atención de los niños con riesgo vital… Eso ha hecho que no vuelvan a ver todos esos escándalos de niños que perdían la vida por falta de atención»*.
El futuro de la Nueva EPS y la Reforma
Sobre la Nueva EPS, que cuenta con 12 millones de afiliados, Quintero advirtió sobre el «patrimonio negativo» y las deudas heredadas, calificándola como «la factura que deja la Ley 100″. Criticó además que las intervenciones del Gobierno se vean como una falla administrativa, cuando en realidad se interviene a las entidades que ya están en «crisis total».
Finalmente, el Superintendente saliente expresó su preocupación por el rumbo que tomará la cartera de salud con la nueva administración, sugiriendo que se debe insistir en una reforma estructural que pase de una salud «manejada por banqueros a una manejada por médicos».