Emergencia en Tolima: voraces incendios cercan a Gualanday y otros municipios dejan decenas de afectados

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Voraces incendios rodean a Gualanday y mantienen en emergencia a varios municipios

Una nueva oleada de incendios de cobertura vegetal golpea al Tolima. Este jueves 20 de agosto se reportaron hasta 16 conflagraciones activas en 13 municipios del departamento. Una de las situaciones más críticas se vive en Gualanday, jurisdicción de Coello, donde las llamas se acercaron a viviendas y a infraestructura estratégica. Al menos 14 personas han sido atendidas por inhalación de humo, mientras habitantes denuncian dificultades con el suministro de agua en medio de la emergencia. Las altas temperaturas, la vegetación seca, los fuertes vientos y las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño facilitan la rápida propagación del fuego.

El fuego vuelve a poner en emergencia al Tolima. Después de varios días de incendios que han consumido miles de hectáreas, este jueves surgieron nuevos focos simultáneos que obligaron a desplegar bomberos, organismos de socorro, Fuerza Pública, carrotanques y apoyo aéreo en diferentes puntos del departamento.

El panorama cambió drásticamente en cuestión de horas. El Tolima pasó de registrar pocos incendios activos a contabilizar 16 conflagraciones en 13 municipios, según los reportes conocidos durante la jornada.

Los incendios se reportaron en Chaparral, Carmen de Apicalá, Villahermosa, Alvarado, Suárez, Armero-Guayabal, Ortega, Melgar, Rovira, Purificación, Mariquita, San Luis, Coyaima y Coello. Chaparral, Carmen de Apicalá y Villahermosa registraban dos eventos cada uno.

Pero uno de los puntos que más preocupa a las autoridades está en Gualanday, población ubicada en jurisdicción del municipio de Coello.

La emergencia se presenta cerca del Centro de Operaciones Especiales de la Policía Nacional (Cenop), una instalación estratégica utilizada para entrenamiento policial. El avance de las llamas obligó a reforzar los trabajos para impedir que el fuego llegara a zonas residenciales y otras infraestructuras.

Las imágenes y testimonios conocidos desde el lugar muestran extensas columnas de humo y llamas avanzando por la vegetación seca.

La preocupación aumentó porque algunos habitantes aseguraron que el incendio habría alcanzado viviendas ubicadas en sectores próximos a la población. Al cierre de esta información, sin embargo, no existía un consolidado oficial que permitiera establecer cuántas casas resultaron destruidas o averiadas.

Uno de los habitantes describió así lo que estaba ocurriendo:

“Yendo hacia Chicoral o Bogotá, donde está el colegio, todo eso se ha quemado, se han incendiado las casas”.

La dimensión exacta de las pérdidas deberá ser determinada una vez los organismos de emergencia puedan ingresar de manera segura a todas las zonas afectadas.

“¿Cómo recogemos agua?”

A la angustia por las llamas se sumó una situación particularmente compleja denunciada por residentes: problemas con el suministro de agua.

Una habitante cuestionó:

“Y para peor, quitaron el agua en Gualanday, no hay agua. ¿Cómo recogemos agua?”

La falta del servicio, según los testimonios recogidos en medio de la emergencia, dificultó la posibilidad de que algunas familias protegieran sus propiedades mientras esperaban la llegada de los organismos especializados.

Carrotanques y equipos de emergencia fueron movilizados hacia los sectores afectados mientras bomberos y habitantes trataban de impedir que las llamas siguieran acercándose a las viviendas.

14 personas atendidas por inhalación de humo

La emergencia también comenzó a dejar consecuencias para la salud.

De acuerdo con información preliminar conocida durante la noche, 14 personas habían sido atendidas por inhalación de humo.

Por ahora no se ha informado oficialmente de víctimas mortales relacionadas con este incendio.

El humo cubrió amplios sectores y las autoridades mantienen especial atención sobre adultos mayores, niños y personas con enfermedades respiratorias.

Tampoco existe todavía un balance definitivo sobre viviendas afectadas, familias damnificadas o hectáreas consumidas específicamente por el incendio de Gualanday.

Ministro del Interior se refiere a la emergencia

“En este momento trabajan 150 bomberos de los cuerpos de Suárez, Armero Guayabal, Villahermosa, Líbano, Rovira, Chaparral, Carmen de Apicalá, Coyaima, Coello, Espinal, Fresno e Ibagué.

Se suman el Grupo Táctico de Bomberos Forestales de Riosucio y la Fuerza de Tarea de Incendios Forestales de Boyacá y Girardot.

Esta noche se movilizan 90 bomberos más de los Grupos Tácticos de Jamundí, Tuluá, Oriente Antioqueño, Oficiales de Bogotá y una fuerza de tarea del Huila” Rodrigo Lara.

Preocupación por infraestructura de hidrocarburos

Otro factor mantiene en máxima alerta a habitantes y autoridades.

En sectores cercanos existe infraestructura relacionada con el transporte de hidrocarburos, por lo que uno de los objetivos prioritarios es evitar que las llamas alcancen instalaciones que puedan incrementar la dimensión de la emergencia.

Hasta ahora no existe información oficial que indique que esa infraestructura haya sido afectada.

Sin embargo, su presencia aumenta la necesidad de controlar rápidamente los frentes del incendio y mantener vigilancia permanente sobre la dirección del viento y la expansión de las llamas.

Emergencia también en el Cenop

Otro de los incendios más delicados se registra en el sector del Centro de Operaciones Especiales de la Policía Nacional, en San Luis.

Allí fueron desplegados bomberos, integrantes de la Policía y equipos especializados. En las operaciones han participado aeronaves y helicópteros, además de cuadrillas terrestres provenientes de Ibagué y El Espinal.

El Ejército Nacional informó, además, del despliegue de 225 efectivos y medios aéreos y terrestres para apoyar la atención de los incendios en municipios como San Luis, Valle de San Juan, Guamo, Suárez, Ortega, Honda y Alvarado.

Más de 11.000 hectáreas afectadas en Tolima

La emergencia de este jueves no comenzó de cero.

El departamento lleva varios días enfrentando una intensa temporada de incendios. Para el 18 de agosto se reportaban más de 11.000 hectáreas afectadas por las llamas en el Tolima.

Desde julio se han presentado alrededor de un centenar de eventos en el departamento, mientras los organismos de emergencia han debido movilizar personal y recursos de manera simultánea hacia diferentes municipios.

La situación ha dejado cultivos, pastos, vegetación nativa y fauna afectados.

Uno de los llamados más dramáticos desde las zonas rurales ha sido precisamente por las pérdidas económicas:

“Hay campesinos perdiendo cultivos y cosechas”.

La emergencia ambiental también alcanza a los animales silvestres. Esta semana, por ejemplo, autoridades rescataron un tigrillo en zona rural de Mariquita que se encontraba en condición vulnerable en medio de los efectos dejados por los incendios.

Temperaturas extremas y vegetación seca: ¿por qué se propaga tan rápido el fuego?

Las condiciones meteorológicas constituyen uno de los principales factores que explican la velocidad con la que pueden propagarse estos incendios.

En zonas del Tolima se vienen presentando altas temperaturas, disminución de precipitaciones, vegetación seca y bajos niveles en algunas fuentes hídricas. Además, el viento puede transportar material incandescente y generar nuevos focos a distancia.

El Ideam ya había advertido condiciones de amenaza alta de incendios de cobertura vegetal para municipios del Tolima y otros departamentos del país debido al comportamiento reciente de las precipitaciones y las temperaturas máximas.

Cortolima advirtió este jueves que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño pueden favorecer tanto la aparición como la propagación de nuevos incendios y aumentar la presión sobre las fuentes de agua.

En los últimos días, las temperaturas en diferentes sectores del departamento han estado cerca de 3 grados centígrados por encima de los promedios habituales, en un contexto de sequía que ha dejado el terreno particularmente vulnerable.

No todos los incendios comienzan por causas naturales

Las altas temperaturas y la sequedad de la vegetación crean las condiciones para que el fuego avance rápidamente, pero eso no significa que necesariamente sean la causa inicial de cada incendio.

Las autoridades ambientales han insistido en que buena parte de estas emergencias está asociada a actividades humanas.

Quemas agrícolas, eliminación de residuos mediante fuego, fogatas mal apagadas, colillas y otras fuentes de ignición pueden convertirse rápidamente en incendios de grandes proporciones cuando coinciden con vegetación seca, altas temperaturas y viento.

Reportes recientes sobre la emergencia en Tolima indican que la mayoría de los eventos registrados desde julio han sido provocados por acciones humanas, pese a las restricciones sobre las quemas.

Por esa razón, determinar el origen específico de cada conflagración requiere una investigación posterior. En el caso de Gualanday, no se ha establecido oficialmente qué inició el fuego.

Natagaima, Alvarado, Carmen de Apicalá y Suárez, en alerta roja

El riesgo permanece elevado incluso en municipios donde actualmente no existe un incendio de grandes proporciones.

De acuerdo con los reportes basados en información del Ideam, Natagaima, Alvarado, Carmen de Apicalá y Suárez se encuentran en alerta roja por amenaza de incendios de cobertura vegetal.

La situación puede cambiar rápidamente porque basta un nuevo punto de ignición para que la vegetación seca facilite el avance del fuego.

Por esa razón, las autoridades han pedido evitar cualquier tipo de quema y reportar inmediatamente columnas de humo o actividades que puedan generar incendios.

La emergencia no es únicamente en Tolima

Aunque Tolima se encuentra entre los departamentos más golpeados por esta temporada, los incendios afectan simultáneamente otras regiones de Colombia.

Durante los últimos días se han reportado emergencias o alertas relacionadas con incendios en departamentos como Nariño, Quindío, Cesar, Antioquia, Santander, Norte de Santander y Huila, además del Tolima.

El Ideam reportó este jueves que 114 municipios del país estaban bajo algún nivel de amenaza por incendios de cobertura vegetal, con una importante concentración de las alertas en la región Andina.

La Dirección Nacional de Bomberos ya había advertido desde finales de julio la dimensión de la temporada seca: entre el 16 de junio y el 27 de julio se habían contabilizado 561 incendios forestales, además de 1.135 quemas prohibidas y 449 incidentes relacionados con desabastecimiento de agua.

Gualanday sigue luchando contra el fuego

Mientras cae la noche, la prioridad continúa siendo evitar que las llamas alcancen más viviendas y puntos estratégicos.

Bomberos, carrotanques, Fuerza Pública, organismos de gestión del riesgo y habitantes trabajan para contener los diferentes frentes.

En Gualanday, las imágenes del fuego acercándose a sectores poblados resumen la gravedad de una emergencia que todavía no termina.

No existe hasta el momento un balance definitivo de viviendas afectadas, hectáreas consumidas ni familias damnificadas en esta población. Al menos 14 personas han requerido atención por inhalación de humo.

Las próximas horas serán determinantes. El comportamiento del viento, las temperaturas y una eventual presencia de lluvias pueden facilitar o complicar las operaciones.

Por ahora, Gualanday continúa rodeada de humo y con sus habitantes en alerta mientras los organismos de emergencia luchan contra las llamas.

La emergencia continúa en desarrollo.