
La UNGRD entregó un nuevo balance de las operaciones desplegadas tras el terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto. Un total de 54 grupos de búsqueda y rescate han participado en la emergencia, mientras siete países han enviado más de 270 toneladas de ayuda humanitaria. Las autoridades también han recuperado 213 cuerpos durante las operaciones.
Diez días después del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia, las operaciones de búsqueda, rescate, asistencia humanitaria y evaluación de daños continúan en las regiones afectadas. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reveló que 1.849 rescatistas han participado en la respuesta a la emergencia.
El movimiento telúrico se produjo el 10 de agosto de 2026, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, y una profundidad aproximada de 103 kilómetros. El terremoto fue sentido en buena parte del territorio colombiano y provocó graves afectaciones principalmente en ciudades y municipios del occidente del país.
El más reciente balance general de la emergencia, con corte del 18 de agosto en horas de la noche, daba cuenta de 312 personas fallecidas, 4.611 heridas y 290 desaparecidas. Además, la emergencia se extendía por 15 departamentos y 470 municipios, con 143.470 familias y 294.278 personas afectadas.
En materia de vivienda, se habían reportado 134.124 viviendas averiadas y 29.548 destruidas, además de 5.808 edificaciones afectadas y 277 colapsadas. También se contabilizaban 335 centros de salud afectados.
Las cifras continúan sujetas a actualización y depuración mientras las autoridades consolidan la información procedente de los territorios.
1.849 rescatistas y más de 216 horas de operaciones
La UNGRD informó este jueves que desde las primeras horas posteriores al terremoto se desplegaron capacidades operativas, humanitarias y técnicas para responder a la emergencia.
En total, 1.849 rescatistas acumulan más de 216 horas de trabajo, equivalentes a nueve días continuos de operaciones.
En las labores han intervenido 54 grupos de búsqueda y rescate, entre ellos 16 equipos USAR acreditados de Colombia, especializados en búsqueda y rescate urbano en estructuras colapsadas.
La operación también recibió el apoyo de equipos internacionales procedentes de Estados Unidos, Ecuador e Israel.
El balance entregado este 20 de agosto por la UNGRD señala que estas operaciones han permitido rescatar a 349 personas y recuperar 213 cuerpos.
La cifra de cuerpos recuperados corresponde específicamente a las operaciones de búsqueda y rescate reportadas por la entidad y, por tanto, no equivale al número total de fallecidos registrado en el balance nacional de la tragedia.
Continúa la búsqueda y el restablecimiento de servicios
Mientras los equipos especializados permanecen desplegados en las zonas afectadas, las autoridades trabajan simultáneamente en el restablecimiento de las comunicaciones entre familias que perdieron contacto durante la emergencia.
También avanzan las intervenciones para recuperar las telecomunicaciones y los servicios de energía y gas, además de rehabilitar vías, accesos y sistemas de transporte afectados por el movimiento telúrico.
La magnitud del desastre ha obligado a mantener operaciones simultáneas en diferentes regiones, particularmente en las zonas donde se presentaron colapsos de edificaciones y afectaciones de infraestructura.
Entre las ciudades que han concentrado evaluaciones y operaciones se encuentran Cali, Pereira, Manizales, Quibdó y Cartago.
Más de mil animales también han sido rescatados
La respuesta a la emergencia incluye un componente para atender a los animales afectados por el terremoto.
Según el nuevo reporte de la UNGRD, hasta el momento han sido rescatados 1.044 animales.
Las autoridades y organizaciones desplegadas en terreno adelantan acciones para garantizar su atención y bienestar mientras continúan las labores humanitarias.
Satélites y drones para dimensionar los daños
Uno de los mayores desafíos después del terremoto ha sido establecer la dimensión real de las afectaciones y determinar cuáles territorios necesitan atención prioritaria.
Para hacerlo, Colombia recurrió incluso a tecnología satelital internacional.
La UNGRD activó el Chárter Internacional y el Disaster Response Coordination System (DRCS) de la NASA, mecanismos mediante los cuales fueron gestionadas 250 imágenes provenientes de 17 satélites.
A esta capacidad tecnológica se sumaron 16 pilotos, 16 drones y 10 frentes de trabajo encargados de recopilar información directamente en las zonas afectadas.
Las autoridades también recibieron imágenes captadas después del terremoto con una resolución de hasta 30 centímetros por píxel.
El material corresponde, entre otras zonas, a Quibdó, Cali, Manizales, Pereira y Cartago.
Las imágenes permiten comparar las condiciones de los territorios, identificar daños, orientar las inspecciones y determinar dónde deben concentrarse los equipos y recursos disponibles.
Ingenieros evalúan edificios afectados
La respuesta entra ahora en una fase especialmente importante: establecer cuáles construcciones pueden continuar siendo utilizadas, cuáles requieren reparaciones y cuáles representan un riesgo para sus ocupantes.
La UNGRD informó que coordina el despliegue de ingenieros estructurales, ingenieros civiles y especialistas en patología estructural para evaluar las edificaciones afectadas.
Estas inspecciones son fundamentales para determinar las condiciones de viviendas, edificios públicos y otras estructuras después del fuerte movimiento telúrico.
Los resultados también servirán como insumo para establecer las necesidades de reconstrucción en las diferentes regiones.
Más de 270 toneladas de ayuda internacional llegaron a Colombia
La emergencia provocó además una importante movilización de cooperación internacional.
De acuerdo con la UNGRD, El Salvador, México, Perú, Chile, Israel, China e India han aportado conjuntamente más de 270 toneladas de asistencia humanitaria.
Entre los elementos enviados se encuentran alimentos, medicamentos, insumos médicos, elementos para alojamiento temporal y equipos para la potabilización de agua, además de otros suministros de emergencia.
Estos recursos están siendo utilizados principalmente para atender cuatro necesidades inmediatas de las comunidades damnificadas: alimentación, agua potable, salud y alojamiento temporal.
A la asistencia humanitaria se suma el apoyo operacional de los equipos de búsqueda y rescate enviados por Estados Unidos, Ecuador e Israel.
Fondo Milagro y alivios para los damnificados
La información recopilada mediante satélites, drones y evaluaciones técnicas también está siendo utilizada para orientar las decisiones económicas adoptadas después de la tragedia.
Según la UNGRD, entre las medidas se encuentra la activación del Fondo Milagro, además de alivios tributarios y financieros dirigidos a las zonas golpeadas por el terremoto.
También se contempla apoyo económico para familiares de las víctimas a través de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES).
En los departamentos afectados permanecen integrantes del gabinete ministerial acompañando la respuesta y coordinando las acciones con las autoridades territoriales.
Una emergencia que entra en su décimo día
El terremoto del 10 de agosto desencadenó una de las operaciones de emergencia más grandes desplegadas en Colombia en los últimos años.
Diez días después, las cifras muestran la magnitud del operativo: 1.849 rescatistas, 54 grupos de búsqueda y rescate, 16 equipos USAR colombianos, más de 216 horas de operaciones, 349 personas rescatadas y 213 cuerpos recuperados.
A ello se suman 1.044 animales rescatados, 250 imágenes obtenidas de 17 satélites, 16 drones, 10 frentes de levantamiento de información y más de 270 toneladas de ayuda internacional.
Mientras disminuyen progresivamente las posibilidades de encontrar sobrevivientes entre estructuras colapsadas, el país comienza a transitar hacia una nueva etapa de la emergencia: atención prolongada de los damnificados, evaluación estructural, recuperación de servicios esenciales y reconstrucción de las ciudades y municipios golpeados.
Sin embargo, las operaciones de búsqueda y la asistencia humanitaria continúan. Para miles de familias afectadas, diez días después del terremoto, la emergencia todavía no termina.