De La Espriella revive el megaproyecto del tren interoceánico: la obra de $92 billones que busca conectar el Atlántico y el Pacífico y transformar el occidente colombiano

De La Espriella apuesta por el megaproyecto más ambicioso de la historia reciente de Colombia: un tren o canal que una dos océanos

El presidente Abelardo De La Espriella anunció desde Quibdó que su Gobierno retomará y fortalecerá uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos concebidos en Colombia durante las últimas décadas: la conexión interoceánica entre el océano Atlántico y el océano Pacífico mediante un sistema de transporte de carga que podría materializarse a través de un canal interoceánico, una línea férrea de gran capacidad o una combinación de ambas alternativas.

La iniciativa, que comenzó a estructurarse durante el gobierno del expresidente Gustavo Petro y alcanzó fase de prefactibilidad, busca convertir a Colombia en un corredor logístico internacional capaz de competir con algunas de las rutas de comercio más estratégicas del continente.

“Nosotros tenemos una posibilidad impresionante aquí en el Chocó”, afirmó De La Espriella al anunciar que ordenó al gerente del Fondo Milagro, Jaime Andrés Uribe, avanzar en la evaluación y estructuración definitiva del proyecto.

Un corredor que conectaría dos océanos

La propuesta consiste en enlazar el Urabá antioqueño, en el Caribe colombiano, con un puerto de aguas profundas en el litoral pacífico del Chocó.

El objetivo es permitir que mercancías provenientes de Asia, Norteamérica, Europa y América Latina puedan cruzar territorio colombiano de manera rápida y eficiente, evitando recorridos más extensos por otras rutas marítimas internacionales.

El proyecto estudiado por la Unidad de Planeación de Infraestructura de Transporte (UPIT) contempla la construcción de un corredor férreo de aproximadamente 222 kilómetros en trocha estándar, capaz de transportar grandes volúmenes de carga entre ambos océanos.

La conexión uniría zonas estratégicas ubicadas entre Titumate y Juradó, fortaleciendo la capacidad logística nacional y potenciando el papel de Colombia en el comercio internacional.

Dos alternativas sobre la mesa

Durante el anuncio, el mandatario explicó que actualmente existen dos escenarios principales que serán objeto de evaluación técnica, financiera y ambiental.

La primera alternativa contempla la construcción de un canal interoceánico, una obra de enorme complejidad que permitiría conectar directamente los dos mares.

La segunda opción incluye un corredor ferroviario interoceánico, mediante el cual los contenedores serían movilizados por trenes de carga de alta capacidad entre los puertos del Caribe y del Pacífico.

Incluso, los estudios analizan modelos mixtos que permitan integrar infraestructura ferroviaria, portuaria y logística para maximizar la competitividad del corredor.

“Vamos a estudiar ambas posibilidades porque representan una oportunidad histórica para el Chocó y para Colombia”, señalaron fuentes del Gobierno durante la presentación del proyecto.

Una inversión histórica: $92 billones

De acuerdo con los estudios preliminares desarrollados durante la administración anterior, el costo estimado del megaproyecto alcanzaría los $92 billones, lo que lo convertiría en una de las inversiones de infraestructura más grandes en la historia del país.

La distribución preliminar de recursos contempla:

  • $67,4 billones en inversión de capital.
  • $1,29 billones para operación y mantenimiento.
  • $24,3 billones en costos y gastos asociados.

La dimensión económica de la iniciativa es tal que su costo se aproxima al valor total del programa nacional de concesiones de cuarta generación (4G), considerado hasta ahora el proyecto de infraestructura más importante desarrollado en Colombia.

¿Qué beneficios tendría para el país?

Expertos en logística y transporte consideran que la conexión interoceánica podría generar profundas transformaciones económicas para Colombia.

Entre los principales beneficios proyectados se destacan:

Impulso al comercio internacional

La obra permitiría convertir al país en un corredor estratégico para el movimiento global de mercancías entre el Pacífico y el Atlántico.

Desarrollo del Chocó y Urabá

El proyecto tendría un impacto directo sobre dos regiones que históricamente han enfrentado rezagos en infraestructura y generación de empleo.

Creación de miles de empleos

La fase de construcción requeriría mano de obra especializada y no especializada durante varios años, generando oportunidades laborales en sectores como ingeniería, transporte, logística y construcción.

Atracción de inversión extranjera

La magnitud del corredor podría atraer inversionistas nacionales e internacionales interesados en puertos, zonas francas, centros logísticos y parques industriales.

Modernización del sistema de transporte

La iniciativa fortalecería la infraestructura férrea del país, un sector que durante décadas perdió protagonismo frente al transporte por carretera.

Los empresarios ya muestran interés

Uno de los anuncios más relevantes realizados por De La Espriella fue el interés preliminar manifestado por algunos de los principales grupos empresariales del país.

Durante la reunión celebrada en Quibdó estuvieron presentes empresarios como:

  • Jaime Gilinski.
  • Gabriel Gilinski.
  • Alejandro Santo Domingo.
  • Luis Carlos Sarmiento.
  • Fuad Char.
  • Juan Carlos Mora.
  • César Caicedo.
  • Miguel Cortés.
  • Christian Daes.
  • Representantes de la Organización Ardila Lülle.

Según el Gobierno, varios de ellos expresaron disposición para conocer en detalle la propuesta y evaluar futuros mecanismos de inversión y participación.

Un billón adicional para vías y aeropuerto en Chocó

Mientras se avanza en la estructuración del corredor interoceánico, el Gobierno también anunció un paquete inmediato de infraestructura por $1 billón para mejorar la conectividad del departamento.

La ministra de Transporte, Elsa Noguera, explicó que los recursos serán destinados a corredores viales estratégicos y al fortalecimiento de la infraestructura aeroportuaria.

Entre las obras previstas están:

  • Mejoramiento de la vía Quibdó – Ánimas – Nóvita.
  • Intervención del corredor San José del Palmar – El Cairo.
  • Obras en la vía Istmina – Puerto Meluk para mejorar la conexión hacia el Pacífico.
  • Terminación de tramos pendientes de la vía hacia el Darién.
  • Pavimentación del corredor turístico entre Tutunendo e Ichó.
  • Adecuaciones en el aeropuerto de Bahía Solano.

El esquema de financiación contempla que el 50 % de los recursos provenga de obras por impuestos y el otro 50 % de inversión directa empresarial, una fórmula que busca acelerar la ejecución de los proyectos.

Una apuesta para cambiar la historia del Pacífico colombiano

Para el Gobierno, el tren interoceánico y el paquete de infraestructura para Chocó forman parte de una misma estrategia: sacar del aislamiento a una de las regiones más pobres y con mayores dificultades de conectividad en Colombia.

Durante décadas, Chocó ha enfrentado indicadores de pobreza y desempleo superiores al promedio nacional, pese a contar con una ubicación geográfica privilegiada, acceso a dos océanos y enormes riquezas naturales.

Ahora, con la reactivación del megaproyecto interoceánico, la Casa de Nariño busca convertir al departamento en un centro logístico, comercial y portuario de alcance continental.

Si los estudios avanzan favorablemente y se logra asegurar la financiación, Colombia podría materializar una obra que durante años pareció imposible: una conexión eficiente entre el Caribe y el Pacífico capaz de transformar el comercio nacional y redefinir el papel estratégico del país en América Latina.