De La Espriella inaugura la nueva sede de El Tiempo y dice defender “sin vacilaciones” la libertad de prensa

El presidente Abelardo De La Espriella destacó los 115 años de historia del diario colombiano y sostuvo que la pluralidad y la libertad de expresión son indispensables para la democracia. La nueva sede, ubicada en el occidente de Bogotá, contó con una inversión de $130.000 millones y reúne las operaciones periodísticas, administrativas y de impresión de la Casa Editorial. 

La inauguración de la nueva sede del periodico se convirtió también en un escenario para hablar sobre el futuro del periodismo, la libertad de expresión y el papel de los medios de comunicación en la democracia colombiana.

El presidente Abelardo De La Espriella participó en la ceremonia junto con Luis Carlos Sarmiento Angulo, accionista mayoritario de El Tiempo Casa Editorial.

Uno de los puntos centrales de la intervención presidencial fue el reconocimiento a la trayectoria del periódico y su presencia durante más de un siglo en la vida pública colombiana.

“Me atrevo a decir que una Colombia sin El Tiempo sería una Colombia incompleta, porque durante más de un siglo este periódico ha sido testigo, cronista y protagonista de buena parte de la historia nacional”, afirmó De La Espriella.

El mandatario también aseguró que su administración mantendrá garantías para el ejercicio de la prensa y reconoció el derecho de los medios a fiscalizar las actuaciones del poder público.

“Mi gobierno es y será garante de la libertad de prensa”, manifestó. También sostuvo que los medios “tienen derecho a cuestionar al gobierno y revisar sus decisiones”.

La intervención puso el foco en uno de los principios esenciales de una sociedad democrática: que la existencia de opiniones enfrentadas no debe entenderse como una amenaza, sino como parte de la convivencia política.

“El único camino posible”

Al abordar directamente la libertad de expresión, De La Espriella recurrió a una reflexión atribuida al filósofo británico Roger Scruton.

Según el discurso reproducido durante la ceremonia, la libertad de expresión “no es la causa de las tensiones que crecen entre nosotros, sino la única solución posible para ellas”.

El Presidente añadió:

“Convivir en libertad significa aceptar que otras personas piensen distinto, contradigan nuestras convicciones y algunas veces digan o escriban cosas que preferimos no escuchar. Ese es uno de los precios de la libertad, e infinitamente menor que el de una sociedad en la que alguien tenga que decidir qué puede decirse y qué debe permanecer en silencio”.

La intervención estuvo centrada en la relación entre pluralidad, libertad de prensa y convivencia democrática.

Una nueva sede

La nueva sede está ubicada en el occidente de Bogotá, en un complejo de aproximadamente 15.000 metros cuadrados, situado entre la carrera 129 y la calle 22D, cerca del aeropuerto internacional El Dorado. Está conformada por dos edificios que concentran actividades periodísticas, administrativas, multimedia y de impresión.

El proyecto representó una inversión aproximada de $130.000 millones. De acuerdo con la información divulgada durante la inauguración, $110.000 millones fueron destinados a la construcción y $20.000 millones a la nueva rotativa. Los recursos fueron aportados por Luis Carlos Sarmiento Angulo.

De La Espriella resaltó precisamente el alcance de la inversión:

“Esta nueva sede es el reflejo de una de las inversiones más importantes realizadas por las empresas periodísticas colombianas. Estamos hablando de 130.000 millones de pesos. Pero lo más importante no es el tamaño de la obra, sino la decisión de invertir en periodismo cuando el sector experimenta una de sus mayores transformaciones”.

Una nueva rotativa y apuesta por el periodismo digital

Uno de los elementos centrales de las instalaciones es la nueva rotativa fabricada por el grupo alemán Koenig & Bauer. La maquinaria está instalada en disposición vertical y fue concebida para mejorar los tiempos de producción, reducir consumo energético y disminuir la generación de residuos. Además de periódicos, puede producir libros, revistas y catálogos.

Las instalaciones también integran espacios destinados a la producción multimedia y digital, junto con las operaciones administrativas y periodísticas de la Casa Editorial.

La inauguración supone así otro paso en el proceso de transformación de un diario nacido enteramente en el mundo impreso y que, más de un siglo después, desarrolla buena parte de su actividad informativa en el ecosistema digital.

EL TIEMPO: 115 años contando la historia de Colombia

EL TIEMPO fue fundado en Bogotá el 30 de enero de 1911 por Alfonso Villegas Restrepo. Su primera edición estuvo compuesta por apenas 300 ejemplares de cuatro páginas. Durante sus primeros años funcionó en inmediaciones del Parque Santander y inicialmente tuvo que imprimir sus ejemplares en las prensas de la Gaceta Republicana.

En 2026 el periódico cumplió 115 años. A lo largo de ese periodo ha registrado buena parte de los principales acontecimientos políticos, sociales, económicos y judiciales de Colombia, mientras atravesaba cambios tecnológicos que llevaron al medio desde las antiguas formas de composición e impresión hasta las actuales plataformas digitales.

La historia del periódico también incluye periodos especialmente complejos. Durante la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla enfrentó la censura, mientras que sus instalaciones sufrieron un incendio durante la violencia partidista de 1952. Décadas después, el periódico y sus periodistas tuvieron que desarrollar su actividad en medio de las amenazas provenientes del narcotráfico durante los años 80 y 90.

De la familia Santos a Luis Carlos Sarmiento Angulo

Después de su fundación por Alfonso Villegas Restrepo, el periódico quedó históricamente vinculado a la familia Santos. Años más tarde ingresó a su estructura accionaria el Grupo Planeta de España. En marzo de 2012, el grupo empresarial encabezado por Luis Carlos Sarmiento Angulo adquirió la participación de Planeta y posteriormente las participaciones que permanecían en manos de accionistas minoritarios y miembros de la familia Santos. Actualmente, la Casa Editorial está bajo el control del grupo empresarial liderado por Sarmiento Angulo.

En la inauguración de la nueva sede, el empresario destacó precisamente el valor de preservar la credibilidad y el rigor periodístico mientras la compañía se adapta a nuevas tecnologías.

“La inauguración de esta nueva sede nos invita a tener en cuenta simultáneamente al pasado y al futuro”, afirmó Sarmiento Angulo.

Una sede que simboliza una nueva etapa

Para De La Espriella, el traslado no representa únicamente un cambio de instalaciones. Durante su discurso vinculó la nueva sede con la propia historia del periódico y los periodos en los que El Tiempo enfrentó restricciones.

“Una casa que alguna vez fue obligada a guardar silencio inaugura hoy una nueva sede para seguir ejerciendo en libertad su oficio y proyectarse al futuro”, señaló.