De Bolívar a De La Espriella: la historia detrás del  traslado de la Presidencia de la Casa de Nariño al Palacio de San Carlos

¿Todos los presidentes han vivido en la Casa de Nariño?

El presidente electo Abelardo De La Espriella anunció que dejará de despachar desde la Casa de Nariño y trasladará la sede presidencial al histórico Palacio de San Carlos. La decisión, que ha generado un debate político e institucional, revive una antigua tradición republicana y abre interrogantes sobre el futuro de uno de los símbolos más importantes del poder en Colombia.

Bogotá se prepara para un cambio que no ocurría desde hace más de cuatro décadas. El presidente electo Abelardo De La Espriella confirmó que la Presidencia de la República abandonará la Casa de Nariño y volverá a despachar desde el Palacio de San Carlos, actual sede de la Cancillería. Además, anunció su intención de convertir la Casa de Nariño en un museo abierto al público.

Aunque la medida es jurídicamente viable, para historiadores y analistas su verdadero significado es simbólico: representa una ruptura con la tradición presidencial reciente y un intento por conectar su gobierno con los orígenes republicanos de Colombia.

La primera sede presidencial no fue la Casa de Nariño

Contrario a lo que suele creerse, la Casa de Nariño no ha sido siempre la sede del poder ejecutivo colombiano.

Tras la Independencia, los presidentes despacharon inicialmente desde el antiguo Palacio Virreinal, ubicado donde hoy se encuentra el Palacio Liévano, en la Plaza de Bolívar. Sin embargo, un fuerte terremoto ocurrido en noviembre de 1827 dañó gravemente esa edificación y obligó al gobierno a buscar una nueva sede.

Fue entonces cuando Simón Bolívar autorizó la compra del Palacio de San Carlos el 22 de febrero de 1828 para convertirlo en sede del Gobierno de la Gran Colombia. Desde ese edificio despacharon Bolívar, Francisco de Paula Santander, José Ignacio de Márquez, Tomás Cipriano de Mosquera y numerosos mandatarios del siglo XIX.

El Palacio de San Carlos: casi un siglo como sede del Ejecutivo

El Palacio de San Carlos, considerado el palacio más antiguo de Bogotá, fue construido hacia 1580 por orden del arcediano Francisco Porras Mejía. A lo largo de su historia funcionó como residencia aristocrática, seminario, imprenta, biblioteca pública y sede militar.

Como sede presidencial, el edificio tuvo dos grandes etapas:

  • Desde 1828 hasta 1908 fue la residencia y sede oficial de la Presidencia de la República.
  • Posteriormente se convirtió en sede de la Cancillería, aunque volvió a asumir funciones presidenciales en algunos periodos del siglo XX, especialmente durante el gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla.

El lugar también fue escenario de hechos trascendentales de la historia nacional, entre ellos la Conspiración Septembrina de 1828, cuando un grupo de opositores intentó asesinar a Simón Bolívar.

¿Cuándo nació la Casa de Nariño?

La actual Casa de Nariño fue construida sobre los terrenos donde se encontraba la casa natal del prócer Antonio Nariño.

La obra comenzó en 1906 bajo el gobierno de Rafael Reyes y fue diseñada por los arquitectos Gastón Lelarge y Julián Lombana. El edificio fue inaugurado oficialmente el 20 de julio de 1908 con el nombre de «Palacio de la Carrera».

A partir de ese año comenzó a funcionar como residencia presidencial y centro de operaciones del Ejecutivo colombiano.

¿Todos los presidentes han vivido en la Casa de Nariño?

No.

Entre 1908 y mediados del siglo XX varios presidentes utilizaron la Casa de Nariño como residencia y despacho oficial. Sin embargo, durante el gobierno de Gustavo Rojas Pinilla la sede presidencial volvió a trasladarse temporalmente al Palacio de San Carlos.

Posteriormente, tras una profunda remodelación y ampliación de la Casa de Nariño, el presidente Julio César Turbay inauguró nuevamente el complejo presidencial en 1979. Desde entonces, todos los presidentes de Colombia han utilizado la Casa de Nariño como su residencia oficial y principal lugar de trabajo.

Por ello, si la propuesta de De La Espriella se concreta, sería el primer mandatario en casi medio siglo que decide establecer el despacho presidencial fuera de la Casa de Nariño.

¿Por qué quiere convertir la Casa de Nariño en un museo?

Durante una transmisión en redes sociales, De La Espriella anunció que ordenará al Ministerio de Cultura avanzar en la transformación de la Casa de Nariño en un museo abierto a la ciudadanía.

Según lo expresado por el presidente electo, la medida forma parte de su estrategia de descentralización del poder y de acercar las instituciones a los ciudadanos. La propuesta también está ligada a su idea de que la Presidencia tenga presencia permanente en diferentes regiones del país y no se concentre exclusivamente en Bogotá.

Sin embargo, expertos advierten que el proyecto implicaría importantes desafíos:

  • Reubicar la Cancillería, que actualmente opera en el Palacio de San Carlos.
  • Trasladar archivos históricos y estructuras diplomáticas.
  • Adaptar los esquemas de seguridad presidencial.
  • Realizar intervenciones en dos bienes declarados patrimonio cultural de la Nación.

Más allá de los aspectos administrativos, analistas coinciden en que la decisión busca enviar un mensaje político.

El regreso al Palacio de San Carlos conecta al nuevo gobierno con la historia fundacional de la República y con figuras como Simón Bolívar. Al mismo tiempo, marca una clara distancia frente a la administración de Gustavo Petro y a la imagen reciente asociada a la Casa de Nariño.

Por eso, el traslado no solo supone un cambio de edificio. También representa una disputa por los símbolos del poder y por la narrativa histórica desde la cual se quiere gobernar el país durante los próximos cuatro años.

Otras sedes del Gobierno de Abelardo de la Espriella

La propuesta de descentralización de Abelardo De La Espriella va más allá del traslado de la sede presidencial de la Casa de Nariño al Palacio de San Carlos. El mandatario electo ha anunciado la creación de tres sedes presidenciales alternas en Barranquilla, Cali y Medellín, desde donde desarrollará actividades de gobierno, reuniones con autoridades regionales y parte de la agenda institucional. Según ha explicado, la iniciativa busca reducir la concentración del poder en Bogotá y acercar las decisiones del Ejecutivo a las regiones. Incluso, ha planteado una reforma constitucional para que Barranquilla sea reconocida como capital alterna de Colombia, convirtiéndola en el principal eje de su estrategia de descentralización.

La ciudad que más ha avanzado en esta apuesta es precisamente Barranquilla. Allí ya comenzaron las adecuaciones de una sede presidencial en el Batallón Paraíso, en el norte de la ciudad, un proyecto que cuenta con el respaldo de las autoridades locales y departamentales. Además, De La Espriella ha señalado que también utilizará el Palacio de la Aduana para realizar consejos de ministros y recibir delegaciones nacionales e internacionales. En Medellín, la Gobernación de Antioquia ofreció espacio para instalar una sede en el histórico Palacio Rafael Uribe Uribe, mientras que en Cali ya fue confirmada una sede alterna, aunque hasta el momento no se han dado a conocer detalles sobre el inmueble que albergará las funciones presidenciales.