
Pues bien, el miércoles en la plenaria de la Cámara de Representantes se revisaron los artículos de la reforma de Petro en los que la Corte Constitucional encontró vicio de trámite. Esta misma semana, con mis compañeros de bancada del Centro Democrático, radicamos una contrarreforma pensional para mejorar lo que consideramos que afecta la vejez y la pensión de los colombianos.
La ley de Petro empezaría a regir el 1 de abril de 2027. Desde ese día, todo trabajador que gane hasta 2,3 salarios mínimos, un poco más de 4 millones de pesos hoy, tendrá que cotizar en Colpensiones obligatoriamente. Según cifras del gremio de los fondos, cerca del 90 % de quienes hoy ahorran en un fondo privado están por debajo de esa línea.
¿Qué significa esto? Que esa persona se queda sin cuenta individual a su nombre, su aporte entra completo a la bolsa pública y, si llega a la edad de pensión sin completar las semanas, solo podrá reclamar la indemnización sustitutiva.
Nuestra contrarreforma arranca por lo básico: la libertad de que cada trabajador escoja dónde ahorrar para su pensión, en Colpensiones o en un fondo privado. Quien gane más de 2,3 salarios mínimos tendrá seis meses para elegir quién le administra el excedente. Se podrá cambiar entre Colpensiones y un fondo cada cinco años, sin límite de edad y con doble asesoría para que nadie decida a ciegas.
El ahorro de cada cuenta será un patrimonio aparte, separado del dinero de las administradoras, y la comisión tendrá un tope del 0,6 % al año.
Quien llegue a la edad de pensión sin cumplir los requisitos tendrá tres opciones: que le devuelvan su saldo con rendimientos, la indemnización sustitutiva si cotizó en Colpensiones, o una mensualidad de por vida. Esa decisión la toma el cotizante.
Con el proyecto, Colpensiones seguiría existiendo. Las edades de pensión seguirían en 57 años para las mujeres y 62 para los hombres, y la cotización se mantendría en el 16 % del salario. El pilar solidario para los adultos mayores más pobres seguiría funcionando y Colombia Mayor quedaría intacto. Si el ahorro de alguien no alcanza, el Fondo de Garantía de Pensión Mínima pondría la diferencia.
La idea de esta contrarreforma es construir sobre lo construido: mantener lo bueno y corregir lo que le hace daño al ahorro de los colombianos.
Nuestro compromiso con la pensión, la vejez y el ahorro viene desde que se presentó esta reforma, que consideramos nefasta para el país, y sigue hoy en el cuidado de cada artículo y cada peso que podamos salvar para la vejez de los colombianos. Desde la Cámara de Representantes vamos a batallar por este proyecto y a dar el debate con los números sobre la mesa. Trabajaremos para garantizar que sus ahorros pensionales sean de ustedes y que ustedes decidan qué hacer con ellos.