La investigación por el envenenamiento con talio que estremeció a Bogotá dio un nuevo giro tras las revelaciones de la fiscal general, Luz Adriana Camargo, quien confirmó que el episodio en el que murieron dos menores no sería un hecho aislado. La Fiscalía ya documenta otro caso que involucra a una familiar de Zulma Guzmán, identificado como Elvira Restrepo, además de otros envíos sospechosos dirigidos a mujeres del mismo círculo. Los hallazgos técnicos y científicos han llevado al ente acusador a contemplar la hipótesis de un posible patrón serial.
“Tenemos evidencia cierta de otro caso, de aproximadamente hace un año, que involucra a una familiar de la señora Zulma”, afirmó Camargo, al referirse a los avances del proceso.
La investigación penal contra Zulma Guzmán Castro entró en una nueva fase luego de que la Fiscalía General de la Nación confirmara que el caso por el envenenamiento con talio de dos menores en Bogotá no sería un episodio aislado, sino parte de una cadena de hechos que hoy obliga a revisar el expediente bajo una hipótesis mucho más amplia.
La revelación la hizo la fiscal general, Luz Adriana Camargo, al advertir que el equipo de investigadores y criminalistas encontró elementos que apuntan a la existencia de otro caso similar, ocurrido antes del ataque con frambuesas y chocolates contaminados que causó la muerte de dos niñas en abril de 2025.
“Es una investigación que se ha trabajado desde el componente técnico con un éxito digamos que sobresaliente. Lo que nosotros vemos, lo que el equipo de investigadores ha descubierto es que el episodio en que presuntamente está involucrada la señora Zulma Guzmán relacionado con las muertes de las dos niñas no sería un episodio aislado”, afirmó la funcionaria.
Esa declaración marcó un punto de quiebre en uno de los casos judiciales más delicados del último año en Colombia. La Fiscalía ya no examina únicamente el episodio que terminó con la vida de dos menores, sino una posible secuencia de envíos de alimentos contaminados que tendrían puntos en común en la metodología, en el entorno de las víctimas y en la forma de ejecución.
Elvira Restrepo, la nueva víctima que emerge en la investigación
Entre los nuevos nombres que aparecen en el expediente figura Elvira María Restrepo, identificada como familiar de Zulma Guzmán y señalada en distintas versiones como su cuñada. Según la información que ahora revisa la Fiscalía, Restrepo habría sido víctima de un presunto envenenamiento ocurrido en enero de 2025, casi tres meses antes del caso que desató la alarma pública en Bogotá.
De acuerdo con la reconstrucción conocida hasta ahora, el 8 de enero de 2025, a las 6:02 de la tarde, fue enviado un paquete con chocolates a un apartamento en el norte de la capital. La destinataria era Elvira Restrepo. El envío habría llegado con apariencia completamente legítima y, por esa razón, inicialmente no despertó sospechas.
Uno de los detalles que hoy cobra relevancia dentro del expediente es que el paquete incluía una tarjeta con membrete de una universidad, un elemento que, según los investigadores, habría ayudado a dar credibilidad al domicilio.
El dato es clave porque, según la reconstrucción del caso, en la mañana de ese mismo día Guzmán y Restrepo habrían asistido a una reunión de exalumnos, en la que también recibieron chocolates similares. Horas después, ya en la tarde, llegó otro paquete prácticamente idéntico, pero que ahora es analizado como un posible envío adulterado.
Restrepo alcanzó a consumir parte del producto y posteriormente presentó afectaciones de salud de consideración. Fue atendida inicialmente en la Fundación Santa Fe de Bogotá y, debido a la gravedad del cuadro, fue trasladada a Estados Unidos para recibir tratamiento especializado. Ese es, hasta ahora, uno de los datos más relevantes del expediente, porque conecta el caso principal con un antecedente clínico y criminalístico de gran peso.
En Estados Unidos, también se encuentra recibiendo tratamiento la tercera niña intoxicada con talio el 4 de abril de 2025.
Lo que dijo la fiscal Camargo sobre el nuevo caso
La fiscal general confirmó que la investigación ya cuenta con elementos que permiten hablar de un episodio adicional con características semejantes.
“Tenemos evidencia cierta de otro caso de aproximadamente hace un año que involucra a una familiar de la señora Zulma”, indicó Camargo.
La jefe del ente acusador también subrayó que la línea investigativa no se sostiene solamente en coincidencias temporales o testimoniales, sino en hallazgos técnicos obtenidos por el grupo de criminalística.
“Tenemos el mismo método de envenenamiento y el grupo de investigación y de criminalística ha encontrado evidencia científica que corroboraría un episodio de envenenamiento similar, en unas características muy similares”, señaló.
A partir de esos hallazgos, la fiscal expuso una hipótesis que elevó la gravedad del caso. “Podemos estar ante un tema de un episodio de asesinato serial”, advirtió.
Aunque Camargo no confirmó en ese momento todos los detalles toxicológicos del caso adicional, sus palabras dejaron claro que la Fiscalía considera seriamente la posibilidad de que haya existido una conducta reiterada y no un único hecho aislado.
Las otras víctimas: quiénes son y qué se sabe hasta ahora
Hasta ahora, el caso central tiene como víctimas confirmadas a dos menores de 13 y 14 años, quienes murieron tras consumir alimentos contaminados con talio en abril de 2025 en Bogotá. En ese mismo episodio también resultaron afectados una tercera menor, que sobrevivió, y Martín De Bedout, hermano de una de las niñas fallecidas.
La investigación ha mostrado que al menos una de las menores sobrevivientes también debió ser llevada a Estados Unidos para su tratamiento, debido a la gravedad de la intoxicación y a la complejidad del manejo médico posterior.
A ese núcleo de víctimas se suma ahora Elvira Restrepo, cuyo caso es visto como un posible antecedente dentro del mismo patrón.
Además, la Fiscalía ya tendría documentados cuatro envíos de alimentos dirigidos a tres mujeres, cercanas al entorno de Zulma Guzmán, cuyas identidades permanecen bajo reserva por razones de seguridad. Los registros conocidos sitúan esos envíos en fechas clave: 8 de enero, 3 de abril y 5 de abril de 2025.
Uno de esos envíos, el del 3 de abril de 2025, es el que las autoridades relacionan con el caso que terminó con la muerte de las dos menores. Otro, realizado el 5 de abril, el mismo día en que falleció la primera de las niñas, también fue dirigido a una mujer cercana al círculo del caso, lo que hoy aumenta las sospechas de una posible reiteración deliberada del método.
El patrón que hoy investiga la Fiscalía
La coincidencia de fechas, la repetición del mecanismo de envío y el perfil de las destinatarias son algunos de los factores que hoy están en el centro de la investigación.
Lo que buscan establecer los investigadores es si detrás de estos hechos hubo una cadena de ataques planificada con anticipación y ejecutada a través de envíos de alimentos con apariencia confiable, dirigidos a mujeres del mismo entorno.
La propia fiscal general explicó que el proceso sigue en expansión y que el equipo técnico aún recopila más información para determinar hasta dónde llega el patrón.
“Estamos efectivamente haciendo ese tipo de evaluaciones. El equipo de investigación, como ustedes lo saben, es un equipo muy activo. Su componente es básicamente un componente médico y un componente técnico. Y efectivamente, estamos recaudando información para identificar si se amplía o no”, explicó Camargo.
Ese trabajo técnico resulta determinante, porque la Fiscalía busca consolidar con evidencia científica la eventual conexión entre los distintos episodios.
Cómo fue el envío a Elvira Restrepo
El episodio del 8 de enero se ha convertido en una pieza central del expediente. Según la información que ha salido a la luz, el paquete dirigido a Elvira Restrepo no despertó sospechas inmediatas precisamente por su apariencia cotidiana y por el contexto en que llegó.
Los investigadores analizan el hecho de que el envío incluyera una tarjeta con membrete institucional y que coincidiera con una reunión de exalumnos a la que la propia víctima y Zulma Guzmán habrían asistido horas antes. Esa similitud entre los chocolates entregados en la reunión y el paquete posterior es uno de los aspectos que hoy revisa la Fiscalía.
Además, las pesquisas apuntan a que, al igual que en el caso principal, se habría utilizado una plataforma de domicilios para concretar la entrega. Esa coincidencia operativa es una de las razones por las cuales el expediente se ha ido ampliando.
El papel de Zenaida Pava Vargas
Otro de los nombres que aparece en la investigación es el de Zenaida Pava Vargas, mujer cuyos datos habrían sido usados en varios de los envíos que hoy analiza la Fiscalía. Las autoridades están revisando facturas electrónicas, registros de entrega y movimientos asociados a domicilios tramitados a su nombre, así como llamadas en las cuales se identificó como Zenaida Pava una mujer de 63 años.
Sin embargo, la defensa de Pava sostiene que ella no conocía ningún eventual plan criminal y que pudo haber sido víctima de suplantación de identidad. Esa versión sigue bajo verificación, especialmente porque la mujer reside fuera del país.
La posible participación de una tercera persona o el uso de identidades ajenas en la logística de los envíos es uno de los puntos que podría resultar determinante para establecer la responsabilidad penal final en este caso.
El caso de abril: frambuesas con chocolate y la muerte de dos niñas
La investigación se originó en la primera semana de abril de 2025, cuando se conoció el caso de dos menores que consumieron frambuesas cubiertas de chocolate contaminadas con talio en Bogotá. Ambas fueron trasladadas a la Fundación Santa Fe, donde finalmente fallecieron.
Ese episodio fue el que permitió descubrir la presencia de talio como agente tóxico y desencadenó una investigación que, con el paso de los meses, ha mostrado una dimensión mucho mayor.
La Fiscalía sostiene que Zulma Guzmán sería la presunta responsable de ese caso, en el que también resultaron afectadas una tercera menor y otra persona del entorno familiar. A partir de allí, las autoridades comenzaron a reconstruir la cadena de compra, manipulación y envío de los alimentos.
Ahora, con la aparición del caso de Elvira Restrepo y otros domicilios sospechosos, el expediente ya no se limita a una sola secuencia de hechos.
La extradición de Zulma Guzmán y las palabras de la fiscal
Mientras avanza la ampliación de la investigación, el proceso de extradición de Zulma Guzmán desde el Reino Unido sigue siendo uno de los capítulos centrales del caso. La mujer fue ubicada en Londres luego de lanzarse al Río Támesis en la madrugada del 16 de diciembre de 2025, luego fue llevada a una clínica mental y actualmente esta detenida en una cárcel para mujeres en Reino Unido por lo que Colombia la solicitó en extradición.
Sobre ese punto, Camargo explicó que el trámite se mantiene dentro de los pasos acordados con las autoridades británicas.
“La extradición de la señora Zulma viene surtiéndose dentro de los pasos acordados con el gobierno de Gran Bretaña”, dijo.
La fiscal también detalló que una de las principales preocupaciones de las autoridades británicas se relaciona con las condiciones de reclusión que tendría Guzmán en Colombia. “Ellos son cuidadosos en el examen de las condiciones de reclusión que tendría la señora Zulma”, indicó.
Según explicó, una de las opciones ofrecidas por el Estado colombiano ha sido su eventual reclusión en La Picota. “Se ha ofrecido que la reclusión por parte del ministerio se hiciese en un sitio adecuado en La Picota”, señaló.
Camargo fue especialmente crítica sobre el estado del sistema penitenciario nacional: “Las condiciones carcelarias, no sólo para la señora Zulma, sino para cualquier privado de la libertad, es necesario que se mejoren. Ese estándar de prisiones que nosotros tenemos es un estándar realmente intolerable”.
Y advirtió que ese factor puede incidir directamente en el curso del trámite internacional: “Nosotros también tenemos que hacer caso cuando nos están diciendo que una extradición puede bloquearse por esa falta de garantías que ofrece nuestro sistema penitenciario”.
La audiencia sustancial de extradición esta programada para finales de este año.
Elvira Restrepo, un nombre clave en el rompecabezas judicial
Dentro de todos los nuevos elementos del caso, el de Elvira Restrepo resalta como uno de los más sensibles y decisivos. Su episodio conecta temporalmente la investigación principal con un antecedente anterior, involucra a una familiar de Zulma Guzmán, muestra similitudes en el método de ataque y añade una dimensión médica de alta complejidad por la gravedad de la intoxicación.
El hecho de que Restrepo haya sido atendida en la misma clínica donde fueron tratadas las menores afectadas y luego enviada a Estados Unidos para recibir atención especializada refuerza la magnitud del episodio y la necesidad de establecer si, efectivamente, se trató de un ensayo previo, un ataque independiente o un primer eslabón de una cadena criminal más amplia.
Por ahora, la Fiscalía no ha cerrado conclusiones definitivas sobre todos los casos, pero sí dejó claro que el expediente está lejos de agotarse y que los hallazgos técnicos obligan a seguir profundizando en una posible conducta sistemática.
Cómo se trata el envenenamiento con talio
El envenenamiento con talio suele requerir atención médica urgente y manejo especializado, porque se trata de una sustancia altamente tóxica que puede afectar el sistema nervioso, el aparato digestivo, el corazón y otros órganos. El tratamiento se centra en retirar o reducir la absorción del tóxico, estabilizar al paciente y favorecer la eliminación del metal del organismo. Entre las medidas médicas pueden incluirse descontaminación digestiva en fases tempranas, uso de compuestos que ayudan a bloquear la reabsorción del talio y soporte intensivo según los síntomas. Debido a que sus efectos pueden ser progresivos y difíciles de detectar al inicio, el seguimiento clínico suele ser prolongado y, en los casos más graves, puede requerir manejo en centros especializados, como ocurrió con víctimas que fueron trasladadas a Estados Unidos.


