
Nuevas revelaciones surgieron alrededor de uno de los capítulos más inquietantes del caso de los envenenamientos con talio que sacudió a Bogotá en abril de 2025. David Espinosa, abogado de la familia de Alicia Graham Sardi, aseguró en entrevista exclusiva con Focus Noticias que fue localizado el resultado de una prueba toxicológica positiva para talio que habría sido practicada durante la última hospitalización de la mujer, pero que no apareció incorporada en su historia clínica.
La representación de las víctimas pidió investigar por qué el resultado de un examen toxicológico practicado durante la última hospitalización de Alicia Graham Sardi no habría sido incorporado a su expediente médico. El abogado David Espinosa sostiene que el hallazgo obliga a revisar la causa de su muerte y a establecer si existe una conexión con el envenenamiento que, cuatro años después, causó la muerte de su hija Inés de Bedout y de otra menor en Bogotá.
La afirmación abre un nuevo frente de investigación sobre la muerte de Alicia Graham, ocurrida en 2021 y atribuida oficialmente en ese momento a una enfermedad oncológica. De acuerdo con el abogado, los familiares buscan que la Fiscalía General de la Nación determine si el talio tuvo una incidencia directa en su fallecimiento, quién pudo suministrarle la sustancia y por qué el resultado positivo no fue tenido en cuenta antes de expedir el certificado de defunción y autorizar la cremación del cuerpo.
Espinosa explicó que los hermanos de Alicia Graham decidieron constituirse formalmente como víctimas dentro del proceso por dos razones. La primera es el parentesco y el daño ocasionado por la muerte de su sobrina Inés de Bedout, una de las menores que fallecieron después de consumir frambuesas contaminadas con talio en abril de 2025.
“Ellos principalmente están motivados por el deseo de conocer la verdad de lo que sucedió con su sobrina. Pero segundo, porque ellos también al enterarse que su sobrina había fallecido como consecuencia de un envenenamiento portáleo, no pueden dejar de lado el hecho de que su hermana, la señora Alicia Graham, en el año 2021 también falleció como consecuencia de envenenamiento por talio”: abogado David Espinosa
La familia Graham también pretende establecer “qué sucedió con su hermana, quién estuvo detrás del envenenamiento y si efectivamente ese envenenamiento fue lo que la condujo a la muerte en el año 2021”.
La representación de víctimas aclaró que, hasta el momento, no existe una decisión judicial que determine quién habría intoxicado a Alicia Graham ni que establezca de manera definitiva que su muerte fue causada por el talio. Se trata de una hipótesis que deberá ser evaluada mediante pruebas médicas, documentales, testimoniales y forenses.
Una prueba positiva que no quedó en la historia clínica
Según el relato entregado por el abogado, Alicia Graham ingresó durante su última hospitalización con el resultado de un análisis previo que era negativo para talio. Sin embargo, una de las médicas que la atendió habría considerado necesario ordenar una segunda prueba.
Las muestras fueron tomadas y enviadas a un laboratorio. Ese segundo examen, aseguró Espinosa, produjo un resultado positivo para talio.
El punto central de la controversia es que ese documento no habría quedado incorporado a la historia clínica de la paciente.
“Lo que hemos encontrado hasta el momento es que hubo una prueba, cuando ella ingresa al hospital en la ocasión de la cual nunca sale porque fallece durante esa hospitalización, que resultó positiva para talio y que nunca ingresó a la historia clínica”, afirmó.
El abogado indicó que el laboratorio confirmó la realización del examen y el envío del resultado a la institución médica.
“Se le toman las muestras, se envían al laboratorio y el laboratorio hoy nos dice que efectivamente esa prueba se realizó, produjo un resultado positivo y se envió a la clínica”, señaló.
De acuerdo con su versión, la Fiscalía deberá reconstruir la ruta completa del documento: cuándo fue enviado, a qué dirección electrónica llegó, quién tuvo acceso a la información y por qué no fue anexado al expediente clínico.
“La Fiscalía tendrá que determinar quién lo recibió en la clínica y por qué razón no ingresó a la historia clínica. Es una situación de toda la gravedad y merece que se profundice hasta las últimas consecuencias”, agregó Espinosa.
El representante de las víctimas aseguró que la información recopilada por su equipo ha sido entregada a la Fiscalía para que sea sometida a verificación dentro de la investigación penal.
“Todo lo que nosotros vamos consiguiendo en tiempo real lo compartimos con la Fiscalía. El papel de las víctimas es colaborar y aportar lo que encontramos”, explicó.

La causa de la muerte quedó asociada al cáncer
Durante años, la familia manejó como explicación oficial que Alicia Graham había fallecido como consecuencia de un cáncer. Esa causa quedó consignada en los documentos médicos y permitió que su cuerpo fuera cremado.
Sin embargo, el abogado sostuvo que la revisión de la documentación médica plantea dudas sobre esa conclusión.
“Lo que establece la historia clínica y lo que señalan los médicos tratantes es que, para el momento de su fallecimiento, ya no había cáncer en su cuerpo”, afirmó Espinosa durante la entrevista.
Esta declaración corresponde a la interpretación de la representación de víctimas y deberá ser contrastada por los investigadores con la historia clínica completa, los estudios oncológicos, los reportes de laboratorio y los conceptos de especialistas.
Vea aquí la entrevista exclusiva con Zulma Guzmán ▶️
El abogado indicó que Alicia regresó a Colombia después de un viaje familiar por Europa y fue hospitalizada poco tiempo después en la Fundación Santa Fe de Bogotá. Según lo expuesto en la entrevista, su muerte ocurrió aproximadamente once días después de su regreso.
Espinosa relató que Alicia había presentado anteriormente una intoxicación con talio, había recibido tratamiento y se consideraba descontaminada. No obstante, tiempo después volvió a experimentar síntomas que, según la familia, podían ser compatibles con una nueva exposición.
“Ella efectivamente fue envenenada, tuvo un tratamiento y se había dicho que estaba descontaminada. Tiempo después volvió a presentar los mismos síntomas que identificaron la primera contaminación”, dijo.
¿Por qué fue cremado el cuerpo?
La cremación de Alicia Graham es otro de los aspectos que la familia solicita revisar. La ausencia del cuerpo impide actualmente realizar una exhumación o practicar nuevos análisis directos sobre restos biológicos, por lo que la investigación depende principalmente de muestras conservadas, documentos médicos, pruebas de laboratorio y testimonios.
Espinosa explicó que la cremación fue autorizada porque el certificado de defunción no establecía como causa de muerte un envenenamiento.
“Cuando Alicia Graham fallece, el certificado de defunción no dice que la causa de muerte es envenenamiento. Si hubiera dicho que era envenenamiento, por supuesto, no la habrían podido cremar”, sostuvo.
El abogado planteó que los médicos que expidieron la certificación pudieron haber actuado sin conocer el resultado positivo para talio.
“Lo que estamos tratando de establecer es si esa certificación médica fue producto de una inducción en error”, manifestó.
En su criterio, si el examen positivo hubiera aparecido en la historia clínica, la muerte habría requerido un procedimiento distinto.
“Si el examen que dio positivo para talio hubiera sido incorporado, habría sido imposible certificar que la muerte no estaba relacionada con el envenenamiento. Se habría tenido que abrir una investigación penal y habría sido imposible autorizar la cremación”, afirmó.
Esta hipótesis no supone, por sí sola, que haya existido una manipulación deliberada. También deberán evaluarse posibles fallas administrativas, errores en el manejo de información clínica, problemas en la recepción del correo o actuaciones individuales. La responsabilidad solo podrá establecerse con los resultados de la investigación.
El correo habría llegado a la clínica
Espinosa aseguró que el resultado no se perdió durante el envío desde el laboratorio, pues, según la información recopilada, fue remitido mediante correo electrónico y llegó a la dirección correspondiente de la institución médica.
“Los exámenes de laboratorio se envían inmediatamente por correo electrónico. El laboratorio envió ese correo a la clínica y el correo llegó. Lo que la Fiscalía está averiguando es por qué no fue incorporado a la historia clínica de Alicia Graham”, explicó.
Sobre quiénes serían los responsables de la presunta omisión, el abogado manifestó:
“Todavía no se ha podido determinar qué persona o personas tuvieron que ver para que el resultado positivo no llegara a la historia clínica”, advirtió.
También insistió en que la familia busca que la investigación avance sin acusaciones anticipadas.
“Señalar a una persona sin tener todos los elementos podría representar una injusticia muy grande si esa afirmación no puede corroborarse”, expresó.
La hipótesis de una exposición gradual
Otro de los planteamientos revelados durante la entrevista es que Alicia Graham habría sufrido una exposición prolongada y dosificada, diferente a la alta concentración encontrada en las frambuesas consumidas por las menores en 2025.
Espinosa explicó que la rapidez con la que se deterioró la salud de las niñas indicaría una cantidad considerable de la sustancia, mientras que en Alicia los síntomas se habrían extendido durante un periodo mayor.
“En el caso de Alicia parece que la contaminación fue mucho más dosificada, mucho más gradual”, afirmó.
La representación de las víctimas considera que esa característica podría indicar que quien suministró el talio tuvo acceso frecuente o permanente a la mujer.
“La persona que le dosificaba ese veneno habría tenido un acceso permanente a ella. No fue como en el caso de las frambuesas, con una contaminación de un grado superior que condujo al fallecimiento casi inmediato, sino que habría sido gradual y paulatina”, manifestó.
El abogado recalcó que se trata de una hipótesis investigativa y no de una conclusión judicial. Por esa razón, pidió indagar a todas las personas que tuvieron contacto habitual con Alicia, sin limitar las averiguaciones a un círculo específico.
“No nos limitamos al círculo laboral, familiar o social. Todas las personas que pudieron haber tenido acceso deben ser investigadas, porque el talio tuvo que llegarle de alguna manera”, señaló.
La investigación deberá establecer, entre otros asuntos, si la sustancia fue suministrada mediante alimentos, bebidas, medicamentos, productos de uso cotidiano o por otra vía.
La familia no cree que los casos sean una coincidencia
Para los hermanos de Alicia Graham resulta difícil considerar como hechos aislados la intoxicación sufrida por ella y el envenenamiento que, años más tarde, afectó a varios integrantes de la misma familia.
“No puede ser coincidencia que la madre haya sido envenenada y que después su hija muriera por la misma sustancia”, manifestó el abogado.
Espinosa reconoció que el talio no es un agente de intoxicación frecuente, circunstancia que refuerza la necesidad de investigar una posible conexión.
“No es algo que le pase de manera masiva a la población. Es muy difícil creer que no haya algo detrás que conduzca a estas consecuencias”, agregó.
La coincidencia de la sustancia, sin embargo, no basta para atribuir responsabilidad penal. Las autoridades deberán verificar si existió una fuente común, si las exposiciones ocurrieron en condiciones similares y si alguna persona estuvo vinculada a ambos episodios.
El envenenamiento de abril de 2025
El caso adquirió dimensión nacional después de los hechos ocurridos el 4 de abril de 2025 en una vivienda de un exclusivo sector del norte de Bogotá. Un grupo de adolescentes se encontraba reunido para una pijamada cuando consumió unas frambuesas cubiertas de chocolate que habían llegado mediante un servicio de domicilio.
Las frutas contenían talio, un elemento altamente tóxico. Inés de Bedout y otra menor de 14 años fallecieron después de ingerirlas, mientras que otra adolescente sobrevivió y requirió un prolongado proceso de recuperación. Martin de Bedout hermano de Inés también presentó afectaciones después de consumir una cantidad menor.
Los análisis forenses confirmaron la presencia de talio y descartaron que se tratara de una intoxicación alimentaria convencional. La investigación se concentró entonces en reconstruir quién adquirió la sustancia, quién contaminó las frambuesas, quién contrató el domicilio y cuál era el verdadero destinatario del paquete.
La Fiscalía ha sostenido como hipótesis que las frutas fueron enviadas de manera deliberada. Registros de comunicaciones, movimientos financieros, cámaras de seguridad y la trazabilidad del servicio de mensajería han formado parte del material recopilado por los investigadores.
Otra de las revelaciones recientes son los elementos encontrados en el locker de Zulma Guzmán en el exclusivo Club El Nogal donde fueron encontrados etiquetas de Rappi, guantes y frascos con rastros de talio.
Alicia Graham ya había presentado rastros de talio
Antes del episodio de las frambuesas, Alicia Graham había sido tratada por una exposición al mismo elemento. Durante años no se determinó públicamente si aquella contaminación fue accidental o provocada.
Según Espinosa, en ese momento se contemplaron distintas posibilidades: contacto con algún producto químico, contaminación de alimentos, exposición ambiental o suministro intencional.
“Siempre hubo mucha especulación. No había claridad sobre si se trataba de una contaminación accidental o provocada”, recordó.
La muerte fue atribuida al cáncer y no se inició entonces una investigación penal por homicidio. La aparición del segundo resultado positivo, que según el abogado no quedó incorporado en la historia clínica, podría modificar la forma en que las autoridades examinan aquel fallecimiento.
Zulma Guzmán, principal vinculada al caso
Dentro del proceso por el envenenamiento de las menores, la Fiscalía colombiana ha señalado a la empresaria Zulma Guzmán Castro como principal sospechosa de haber planeado el envío de las frambuesas contaminadas.
Guzmán mantuvo una relación sentimental extramatrimonial con Juan de Bedout, esposo de Alicia Graham y padre de Inés. La relación fue reconocida por el propio De Bedout durante las diligencias adelantadas por los investigadores, según información conocida dentro del proceso.
La Fiscalía investiga si el ataque estuvo relacionado con esa relación y con una posible motivación personal. Sin embargo, el móvil, la autoría y la responsabilidad de Guzmán deberán ser demostrados ante los jueces. Ella ha negado estar involucrada con estos hechos y manifestó que viajó a Argentina por temas de estudio y luego a Londres para el grado de su hijo.
Las autoridades han recopilado elementos relacionados con el domicilio mediante el cual fueron entregadas las frambuesas, registros de pagos, comunicaciones y desplazamientos. En el locker del Club el Nogal los investigadores han practicado inspecciones y allanamientos encontrando recipientes, guantes, etiquetas de Rappi y otros objetos contaminados con talio que puedan tener relación con el caso.
En junio de 2026 se conoció una diligencia adelantada en un casillero vinculado a Guzmán en el Club El Nogal, donde fueron encontrados varios elementos que quedaron sometidos a análisis de laboratorio. El hallazgo, por sí mismo, no prueba responsabilidad y deberá ser evaluado junto con el resto del material probatorio.
Captura en Londres y proceso de extradición
Días antes de su captura Zulma Guzmán concedió una entrevista exclusiva con Focus Noticias donde reveló detalles de su relación por varios años con Juan de Bedout.
Zulma Guzmán salió de Colombia y posteriormente fue localizada en el Reino Unido. El 16 de diciembre de 2025 fue rescatada de las aguas del río Támesis y trasladada a un centro médico. Más adelante quedó bajo custodia de las autoridades británicas, en cumplimiento del trámite relacionado con la solicitud colombiana.
La empresaria permanece recluida en el Reino Unido mientras avanza el proceso de extradición. La justicia británica ha examinado aspectos relacionados con su estado de salud, las garantías judiciales que recibiría en Colombia y las condiciones del establecimiento carcelario en el que sería recluida.
Delegados británicos realizaron una inspección a la cárcel El Buen Pastor de Bogotá como parte de ese procedimiento. El cronograma judicial ha extendido la definición de la extradición y contempla nuevas actuaciones durante 2026.
La orden de captura y la circular roja fueron tramitadas después de que la Fiscalía avanzara en la identificación de Guzmán como sospechosa del homicidio de las dos menores y de las tentativas contra las demás personas intoxicadas.
La pregunta que busca resolver la Fiscalía
La nueva investigación alrededor de Alicia Graham deberá responder varias preguntas fundamentales: si efectivamente se practicó la prueba positiva para talio; si el resultado correspondía a ella y fue procesado correctamente; por qué no apareció en la historia clínica; quién recibió el correo electrónico; si los médicos conocieron el análisis antes de certificar la muerte; y si el talio fue la causa directa o concurrente del fallecimiento.
También deberá establecerse si existió una exposición intencional, durante cuánto tiempo habría ocurrido, quién tenía acceso a Alicia y si existe una conexión probatoria con los hechos de abril de 2025.
David Espinosa sostuvo que el objetivo de la familia no es formular acusaciones sin sustento, sino conocer la verdad.
“Queremos saber qué sucedió con Inés y qué sucedió con Alicia. La investigación debe llegar hasta las últimas consecuencias y establecer quién o quiénes estuvieron detrás de estos hechos”, concluyó.
La entrevista completa con el abogado de la familia Graham puede verse en las plataformas digitales de Focus Noticias, donde explica los hallazgos recopilados, las solicitudes presentadas a la Fiscalía y las hipótesis que serán objeto de verificación dentro de uno de los casos judiciales más complejos de los últimos años en Colombia.