
La menor fue atendida en el Hospital San Rafael y falleció el 27 de mayo. La Fiscalía busca establecer responsabilidades por las agresiones que habría sufrido la niña y las posibles omisiones de quienes tenían a cargo su cuidado.
La captura de la madre biológica de Mía Cataleya, la bebé de seis meses que murió en El Espinal, Tolima, tras ingresar a un centro asistencial con graves signos de violencia, marca un nuevo avance dentro de la investigación penal que adelanta la Fiscalía General de la Nación para esclarecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento de la menor.
La niña había sido llevada al Hospital San Rafael de El Espinal, donde recibió atención médica por lesiones que encendieron las alarmas de las autoridades de salud, la Policía y los organismos judiciales. Pese a los esfuerzos del personal médico, la bebé falleció el 27 de mayo, hecho que generó conmoción en el municipio, en el departamento del Tolima y en diferentes sectores del país.
La mujer fue detenida en El Espinal (Tolima) y en las próximas horas será presentada ante un juez de control de garantías e imputada por el delito de homicidio agravado en la modalidad de comisión por omisión en dolo eventual.
De acuerdo con la información conocida, Mía Cataleya permaneció bajo atención médica luego de ser ingresada con señales compatibles con un posible caso de violencia. A partir de ese momento, las autoridades activaron los protocolos correspondientes para determinar qué ocurrió, quiénes estaban al cuidado de la menor y si hubo responsabilidad directa o por omisión de las personas que tenían el deber de protegerla.
En desarrollo de esas diligencias, fue detenida la madre biológica de la bebé. La Fiscalía deberá presentarla ante un juez de control de garantías para adelantar las audiencias concentradas de legalización de captura, formulación de imputación y solicitud de medida de aseguramiento, si así lo considera procedente el ente acusador.
La investigación busca establecer quiénes participaron en los hechos, en qué momento se habrían producido las agresiones y cuál fue la actuación de los adultos responsables del cuidado de la niña. Para ello, los investigadores adelantan actos urgentes, entrevistas, recolección de elementos materiales probatorios, análisis médicos y valoraciones forenses que permitan reconstruir la cronología del caso.
El caso ha generado fuertes reacciones institucionales. La gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, lamentó públicamente la muerte de la menor y pidió que las autoridades actúen con celeridad para esclarecer lo ocurrido. Por su parte, el alcalde de El Espinal, Wilson Gutiérrez, rechazó los hechos y calificó como “un monstruo” a la persona que habría cometido la agresión contra la bebé.
Las autoridades locales también han pedido acompañamiento institucional para la familia de la menor y han insistido en la necesidad de garantizar justicia en un caso que ha causado indignación por tratarse de una víctima de apenas seis meses de nacida.
Por ahora, la captura de la madre no constituye una condena. Será un juez quien evalúe la legalidad del procedimiento y las pruebas que presente la Fiscalía. La mujer mantiene la presunción de inocencia hasta que exista una decisión judicial en firme.
Mientras avanza el proceso penal, la comunidad de El Espinal permanece a la espera de los resultados de la investigación y de las decisiones que adopte la justicia frente a la muerte de Mía Cataleya,