Barranquilla se prepara para convertirse en la capital alterna del poder: la Aduana sería la nueva casa presidencial de De La Espriella

Barranquilla está a punto de asumir un papel inédito en la historia política reciente de Colombia. El emblemático Edificio de la Aduana, uno de los símbolos arquitectónicos más representativos de la capital del Atlántico, avanza en un proceso de evaluación y adecuación para convertirse en la sede alterna del Gobierno Nacional durante la administración del presidente electo Abelardo De La Espriella, quien asumirá el poder el próximo 7 de agosto de 2026.

La confirmación la hizo el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, quien aseguró que la decisión será oficializada mediante un decreto presidencial una vez De La Espriella tome posesión del cargo. Según el mandatario distrital, la iniciativa forma parte de una estrategia de descentralización que busca acercar el Ejecutivo a las regiones y romper con el tradicional centralismo de Bogotá.

Es en serio y lo va a firmar el 7 de agosto. Nos lo prometió”, afirmó Char al referirse al compromiso asumido por el presidente electo.

La Aduana, el nuevo epicentro del Gobierno

El histórico edificio, sería el espacio desde donde despacharía el jefe de Estado cuando adelante agenda en la región Caribe. La propuesta contempla la presencia permanente o periódica de ministros, consejeros y altos funcionarios, consolidando un esquema de gobierno con operación en dos ciudades.

La iniciativa ha sido presentada por el gobierno entrante como una apuesta por la descentralización administrativa y el fortalecimiento del desarrollo regional. Barranquilla se convertiría así en el principal centro alterno de decisiones del Ejecutivo nacional durante los próximos cuatro años.

Una posesión presidencial fuera de lo tradicional

La idea de romper esquemas no se limita a la sede alterna. De La Espriella también ha reiterado su intención de realizar la ceremonia de transmisión de mando en una guarnición militar del sur del país, en lugar de hacerlo en el tradicional Capitolio Nacional o la Plaza de Bolívar en Bogotá.

El mandatario electo ha explicado que busca rendir homenaje a las Fuerzas Militares y a la Policía Nacional.

Me voy a posesionar en el sur del país, en una guarnición militar, para rendir un homenaje solemne a los héroes de la patria”, expresó recientemente.

La propuesta ha generado un intenso debate jurídico y político, pues la Constitución establece que el presidente debe jurar su cargo ante el Congreso de la República. Expertos coinciden en que un eventual cambio de sede requeriría una decisión formal del Legislativo que inicia sus sesiones el 20 de julio.

Las opciones evaluadas sería una instalación militar en el departamento del Cauca, aunque hasta ahora no existe una confirmación oficial sobre el lugar definitivo.

¿Existen antecedentes de gobiernos alternos fuera de Bogotá?

Aunque varios presidentes han despachado temporalmente desde diferentes regiones durante giras oficiales, no existen antecedentes recientes de una posesión presidencial realizada fuera de Bogotá ni de una sede alterna permanente de la Presidencia de la República.

Incluso hay un dato poco conocido: el Archivo General de la Nación ha señalado que Rafael Núñez es una excepción histórica porque una de sus posesiones presidenciales se realizó en Cartagena. La entidad explica que el mandatario estaba delicado de salud y por ello debió despachar desde la capital de Bolívar.

Rafael Núñez: el presidente que gobernó desde Cartagena

La propuesta de Abelardo De La Espriella de establecer una sede alterna de gobierno en Barranquilla recuerda el antecedente de Rafael Núñez, quien a finales del siglo XIX gobernó desde Cartagena. Aunque Bogotá conservó su condición de capital, el mandatario tomó decisiones desde su residencia en El Cabrero debido a sus problemas de salud

El caso más conocido es el de Rafael Núñez, presidente de Colombia y arquitecto de la Constitución de 1886. Entre finales de la década de 1880 y su muerte en 1894, ejerció gran parte de sus funciones desde su residencia en el barrio El Cabrero, en Cartagena.

Según registros históricos y documentos del Archivo General de la Nación, Núñez permaneció en Cartagena debido a sus delicados problemas de salud, ya que los médicos le recomendaban evitar el clima frío de Bogotá. Incluso existe el acta de una de sus posesiones realizada en Cartagena porque se encontraba en esa ciudad por razones médicas.

Sin embargo, los historiadores señalan que no fue únicamente por salud. También pesó su decisión personal de permanecer junto a su esposa, Soledad Román, con quien vivía en la emblemática casa de El Cabrero. Gracias al telégrafo, que era la tecnología más avanzada de la época para las comunicaciones oficiales, Núñez pudo continuar tomando decisiones de gobierno desde Cartagena mientras Bogotá seguía siendo formalmente la capital de la República.

¿Cartagena fue una sede alterna oficial?

No exactamente. Cartagena nunca fue declarada formalmente capital alterna del país ni sede alterna permanente de la Presidencia. Lo que existió fue una situación excepcional en la que el presidente gobernó desde la ciudad mientras las instituciones nacionales continuaban funcionando en Bogotá.

Sí han existido iniciativas legislativas para crear sedes alternas de la Presidencia y del Congreso en ciudades como Cartagena, dentro de propuestas de descentralización del Estado, pero ninguna había llegado a materializarse como política de gobierno nacional.

Seguridad, infraestructura y desarrollo regional

La instalación de una sede alterna en Barranquilla hace parte de un paquete de iniciativas que el nuevo gobierno espera impulsar desde el Caribe colombiano. Entre las prioridades mencionadas por el alcalde Char se encuentran la implementación de un bloque de seguridad apoyado en inteligencia y tecnología, la recuperación del aeropuerto Ernesto Cortissoz, el fortalecimiento de la infraestructura energética y la mejora de la conectividad vial entre Barranquilla, Cartagena y Santa Marta.

Asimismo, la presencia de figuras de la región Caribe en el gabinete ministerial ha sido interpretada como una señal de que el nuevo gobierno buscará aumentar la participación de las regiones en la toma de decisiones nacionales.

El inicio de una nueva etapa

Si las decisiones anunciadas se concretan, el próximo 7 de agosto marcará no solo el inicio del gobierno de Abelardo De La Espriella, sino también una transformación en la forma como opera el poder ejecutivo colombiano.

La combinación de una eventual posesión en una instalación militar del sur del país y la creación de una sede alterna de gobierno en Barranquilla plantea uno de los cambios institucionales más significativos de las últimas décadas, con el Caribe colombiano convertido en protagonista de una nueva etapa política para el país.