Aumenta a 589 la cifra de muertos por el devastador terremoto en Venezuela: rescatistas luchan contra el tiempo para encontrar sobrevivientes

La tragedia provocada por los dos potentes terremotos que sacudieron a Venezuela continúa agravándose. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, confirmó este viernes que el número de personas fallecidas ascendió a 589, mientras que cerca de 3.000 personas permanecen heridas. Además, las autoridades estiman que alrededor de 50.000 personas continúan desaparecidas o no han podido ser localizadas desde la emergencia, por lo que el balance de víctimas podría aumentar de manera considerable en las próximas horas.

Los organismos de socorro mantienen una intensa carrera contra el reloj para rescatar con vida a decenas de personas que permanecen atrapadas bajo los escombros. Equipos de búsqueda han logrado sacar con vida a niños, adultos mayores, familias completas e incluso mascotas, mientras en varios edificios colapsados aún se escuchan llamados de auxilio provenientes del interior de las estructuras. Las próximas 48 horas son consideradas decisivas por los expertos, ya que corresponden al período de mayores probabilidades de encontrar sobrevivientes.

Dos terremotos en menos de un minuto

La emergencia comenzó cuando un terremoto de magnitud 7,2 sacudió la costa norte de Venezuela. Apenas 39 segundos después, un segundo movimiento telúrico, de magnitud 7,5, golpeó prácticamente la misma zona, provocando el colapso de edificios que habían quedado debilitados por el primer sismo. Los expertos del Servicio Geológico de Estados Unidos calificaron el fenómeno como un «doblete sísmico», un evento poco frecuente que incrementa significativamente el nivel de destrucción.

Desde entonces se han registrado más de 20 réplicas, entre ellas una de magnitud 4,4, que obligó a evacuar nuevamente a rescatistas, voluntarios y habitantes que participaban en las labores de búsqueda, debido al riesgo de nuevos derrumbes. Las autoridades mantienen la alerta y recomiendan permanecer lejos de edificaciones con daños estructurales.

La Guaira, el epicentro de la devastación

El estado de La Guaira continúa siendo la zona más golpeada por la catástrofe. Allí colapsaron más de un centenar de edificios residenciales, hoteles, conjuntos de apartamentos y establecimientos comerciales. También se reportan graves afectaciones en Caracas, Carabobo, Miranda, Aragua y Falcón, donde hospitales, colegios, carreteras, puentes y redes de servicios públicos sufrieron daños de consideración.

Las imágenes que llegan desde La Guaira muestran barrios enteros reducidos a montañas de concreto, mientras miles de familias permanecen en refugios improvisados sin acceso regular a agua potable, energía eléctrica o comunicaciones.

Ayuda internacional comienza a llegar

La magnitud del desastre movilizó una de las mayores operaciones humanitarias registradas en la región en los últimos años. Equipos especializados de búsqueda y rescate provenientes de Estados Unidos, Colombia, México, España, Francia, Alemania, Suiza, El Salvador, Italia, India y otros países ya comenzaron a operar en las zonas afectadas.

Estados Unidos anunció una ayuda inicial superior a 150 millones de dólares, además del envío de rescatistas, personal médico, perros especializados y equipos de búsqueda. Colombia desplegó una misión USAR con más de 60 especialistas, unidades caninas y toneladas de equipos técnicos. A ello se suman toneladas de alimentos, medicamentos, plantas potabilizadoras de agua, hospitales de campaña y maquinaria pesada enviadas por varios gobiernos y organismos internacionales.

Continúa la búsqueda entre los escombros

Pese al despliegue internacional, las autoridades reconocen que todavía existen miles de personas cuyo paradero es desconocido. En numerosos sectores, vecinos y voluntarios continúan removiendo escombros con herramientas manuales mientras esperan la llegada de maquinaria pesada.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aseguró que el Gobierno mantendrá todos los recursos disponibles para las labores de rescate y reconstrucción. «Vamos a rescatar a las personas que permanecen atrapadas. Estamos trabajando sin descanso», afirmó al presentar el más reciente balance de la emergencia.

Los organismos internacionales advierten que la cifra de víctimas podría seguir aumentando a medida que avanzan las operaciones de búsqueda y se logra acceder a edificios completamente destruidos, donde aún podrían permanecer decenas de personas atrapadas bajo toneladas de concreto.