En el marco del programa Vamos a la Obra (VALO), la Contraloría de Bogotá realizó una visita de seguimiento al proyecto Centro Especial de Reclusión (CER) Fase II, con el objetivo de verificar en campo su avance físico y financiero, así como evaluar el cumplimiento del cronograma y la ejecución contractual.
El proyecto, liderado por la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, busca ampliar en 273 los cupos de reclusión, que se sumarán a los 216 existentes, alcanzando una capacidad total de 489. La inversión total asciende a $21.586 millones, financiados con recursos del Presupuesto General del Distrito Capital.
Durante la revisión, el ente de control evidenció que el contrato de obra ha tenido cinco modificaciones, entre prórrogas, suspensiones y una adición presupuestal de más de $6.173 millones, lo que eleva su valor actual a $18.444 millones. La nueva fecha de finalización está prevista para el 29 de mayo de 2026. Por su parte, el contrato de interventoría también fue prorrogado hasta el 29 de junio de 2026, con un valor actualizado cercano a los $2.923 millones.
Según información reportada con corte al 31 de enero de 2026, la obra registra un avance físico del 48,11 %, frente al 52,4 % programado, lo que representa un rezago del 4,29 %. No obstante, la Contraloría advirtió que este porcentaje se calcula sobre el plazo ya prorrogado, sin reflejar que la fecha inicial de terminación estaba prevista para el 28 de febrero de 2025.
Durante la jornada, el equipo técnico verificó el estado real del proyecto, analizó las modificaciones contractuales y evaluó las acciones adoptadas por la entidad frente a los retrasos, los cuales estarían asociados principalmente a ajustes en los estudios y diseños.
Adicionalmente, se identificó un alto número de actividades pendientes: de 803 programadas, 663 no registran ningún avance y 140 presentan ejecución parcial. Este panorama evidencia riesgos para el cumplimiento de las metas y los tiempos establecidos.
La Contraloría también revisó la ruta crítica y el comportamiento financiero de los contratos, con el fin de identificar posibles factores que puedan afectar la fecha proyectada de entrega.
El ente de control reiteró que continuará con el seguimiento al proyecto, teniendo en cuenta que aún no se ha cumplido la finalidad contractual. A través del programa VALO, busca fortalecer el control fiscal y garantizar el adecuado uso de los recursos públicos en obras estratégicas para la ciudad.


