Los restos de los 69 uniformados fallecidos en el accidente del avión Hércules C-130 ocurrido en Puerto Leguízamo, Putumayo, llegaron a Bogotá a bordo de dos aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, en medio de un operativo de traslado y acompañamiento institucional que incluyó el arribo de los cuerpos al Comando Aéreo de Transporte Militar, Catam, y posteriormente a Medicina Legal, donde se adelantarán los procesos de identificación y entrega a sus familiares. De manera paralela, el Gobierno nacional decretó tres días de duelo nacional en memoria de las víctimas.
La tragedia, una de las más graves para las Fuerzas Militares en los últimos años, dejó un saldo oficial de 69 muertos, entre ellos 61 integrantes del Ejército Nacional, 6 miembros de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y 2 agentes de la Policía Nacional, luego del siniestro del avión militar que cubría la ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís. La aeronave siniestrada fue el FAC 1016, un Hércules C-130H de transporte militar.
“Dicen que a caballo regalado no se le mira el colmillo, pero no puede haber unas Fuerzas Armadas que quieran defender a la nación con armas regaladas”, dijo el presidente Gustavo Petro en el consejo de ministros, sobre la donación del avión Hércules durante la administración de Iván Duque.
Tras el arribo de los cuerpos a Bogotá, una caravana de vehículos de la Fiscalía los trasladó hasta las instalaciones de Medicina Legal, donde se espera avanzar en los procedimientos forenses y en la posterior entrega a las familias, prevista una vez culminen las labores de identificación y documentación. El proceso ocurre mientras familiares de las víctimas permanecen atentos a la confirmación oficial para reclamar los restos de sus seres queridos.
En paralelo a las labores forenses, continúan siendo atendidos en Bogotá varios de los sobrevivientes. Parte de los militares heridos fueron remitidos al Hospital Militar Central, mientras otros llegaron desde Florencia para continuar su recuperación. Los reportes conocidos hasta ahora indican que decenas de uniformados permanecen bajo observación y tratamiento especializado, en medio del seguimiento médico posterior a la emergencia.
Otro de los avances clave en el caso es que los investigadores ya cuentan con la caja negra del avión Hércules, pieza fundamental para esclarecer las causas del siniestro. Según los reportes más recientes, equipos técnicos especializados trabajan en el análisis de ese dispositivo, junto con la recolección de evidencia física y la revisión de las condiciones mecánicas y operativas de la aeronave.
Sobre este punto, la Fuerza Aeroespacial Colombiana había sostenido previamente que el avión se encontraba en condiciones para cumplir la misión asignada. El comandante de la institución, general Carlos Fernando Silva Rueda, aseguró que la aeronave “se encontraba en condiciones de aeronavegabilidad para el cumplimiento de su misión, como también lo estaban los 11 miembros de nuestra tripulación”. Esa declaración convive ahora con la investigación técnica que deberá determinar qué ocurrió realmente en los minutos previos al accidente.
Consejo de Ministros
Durante un consejo de ministros televisado, el presidente Gustavo Petro se refirió a las posibles causas del accidente y volvió a insistir en el deterioro estructural de la capacidad militar del país. El mandatario afirmó que “la capacidad de las Fuerzas Armadas es el 45 por ciento de lo que deberíamos tener. No es de este Gobierno la responsabilidad. Llevamos 15 años de deterioro”, al señalar que el problema, a su juicio, viene de tiempo atrás.
Petro también cuestionó la antigüedad de la aeronave y sugirió que el caso debe mirarse dentro de una cadena de fallas más amplia. En su intervención dijo: “Veo que aquí hay una cadena de fallas, no es una sola”, y preguntó: “¿Por qué nos regalaron un avión con 43 años de antigüedad?”, en una referencia crítica a la cooperación militar con Estados Unidos y al estado del equipo con el que operan las Fuerzas Militares.
El Presidente Petro explicó que los uniformados que fallecieron en el accidente aéreo en Puerto Leguízamo “ se desplazaban en el avión Hércules para salir a descanso, tras su arduo trabajo en la región, luchando contra el narcotráfico en esta frontera con Ecuador, una de las zonas con mayor producción de cocaína del mundo”.
Resaltó que esto “muestra un país que sacrifica su juventud por otros países, para defender a esos paises de que no consuman tanta cocaína. ¿Vale la pena?”.
En el mismo pronunciamiento, el jefe de Estado amplió la discusión hacia el terreno político y presupuestal. Petro cuestionó la falta de respaldo suficiente para modernizar la capacidad logística y aérea de la Fuerza Pública y sostuvo que el país debe hacer un esfuerzo mayor para proteger a los uniformados que cumplen misiones en regiones apartadas. Esa postura se suma a las declaraciones que ya había hecho horas antes, cuando pidió acelerar la aprobación del Conpes para modernizar la capacidad militar.
Mientras avanzan las investigaciones, el país entra ahora en una fase de duelo y espera. Por un lado, las autoridades forenses continúan con la identificación plena de las víctimas y la entrega de los cuerpos a sus familiares; por otro, los equipos técnicos intentan reconstruir las causas del accidente con apoyo de la caja negra y demás elementos recolectados en la zona del siniestro. Con el decreto de tres días de duelo nacional, el Gobierno busca rendir homenaje a los 69 uniformados muertos.


