Así funciona el software que respaldará las elecciones del 8 de marzo en Colombia

Más de 1 millón de testigos electorales vigilarán las elecciones este 8 de marzo
Más de 1 millón de testigos electorales vigilarán las elecciones este 8 de marzo

A pocas horas de las elecciones de Congreso de la República previstas para este 8 de marzo de 2026, la Registraduría Nacional mantiene en operación un esquema tecnológico que combina plataformas de preconteo, escrutinio oficial y publicación de actas electorales, con el objetivo de dar trazabilidad a los resultados y permitir la verificación ciudadana e institucional.

De acuerdo con la información oficial, el sistema no depende de una sola herramienta, sino de varios componentes conectados entre sí. Por un lado, está el software de preconteo, que entrega resultados preliminares el mismo día de la votación y que, según la Registraduría, tiene carácter únicamente informativo y no produce efectos jurídicos. En paralelo funciona el sistema de escrutinios, que es el que verifica, cuenta y consolida los votos con validez legal.

A este esquema se suma la publicación digital de las actas E-14 de delegados y de las actas E-14 de transmisión, documentos que permiten contrastar la información reportada desde las mesas con los datos que avanzan en el procesamiento oficial. La Registraduría habilitó portales diferenciados para cada uno de estos módulos, lo que busca separar con claridad los resultados preliminares de los definitivos.

La entidad también informó que los sistemas de información vinculados al proceso electoral, entre ellos los programas de preconteo y escrutinio, fueron sometidos a auditoría antes de la jornada. Además, realizó una exposición del código fuente de esos softwares para las elecciones de Congreso y las consultas, como parte de las medidas de control y revisión previas al día de votación.

Otra de las medidas anunciadas fue el congelamiento del código fuente, un procedimiento con el que se busca dejar cerrada la versión definitiva del software que será usada en la jornada electoral. Ese paso hace parte de los protocolos de integridad tecnológica aplicados por la organización electoral antes de la apertura de urnas.

En la práctica, el modelo previsto para el 8 de marzo funciona así: los jurados diligencian las actas de mesa, esa información alimenta el preconteo para la divulgación inicial, y posteriormente entra en juego el escrutinio oficial, que revisa, valida y consolida los resultados con respaldo legal. En ese proceso, las actas publicadas sirven como soporte de consulta para campañas, observadores, partidos y ciudadanía.

Resumen de como funciona el Software

El software electoral funciona en varias etapas. Primero, al cerrar la votación, los jurados de mesa cuentan los votos y diligencian las actas E-14, que dejan por escrito los resultados de cada mesa. Esa información se transmite al sistema de preconteo, que permite publicar resultados preliminares la misma noche de la elección. La Registraduría ha explicado que este preconteo es informativo, no tiene validez jurídica y sirve para dar una primera fotografía del comportamiento electoral.

Después entra en operación el sistema de escrutinio oficial, que revisa las actas, consolida los datos y define los resultados con efecto legal. En paralelo, la autoridad electoral publica digitalmente las actas para que partidos, campañas, testigos y ciudadanos puedan contrastar la información. Según la Registraduría, ese proceso se complementa con auditoría del software, exhibición y congelamiento del código fuente antes de la jornada, como parte de los controles para garantizar trazabilidad y transparencia.

La Registraduría ha insistido en que el sistema tecnológico estará acompañado por auditorías, observación y mecanismos de control institucional. Para estas elecciones, además, la entidad ha promovido la publicación de actas electorales y otras medidas de seguimiento como parte de la estrategia de transparencia del proceso.

Con este esquema, la autoridad electoral busca que los comicios de este domingo cuenten con una ruta tecnológica de doble nivel: una para informar con rapidez a través del preconteo y otra para dar certeza jurídica mediante el escrutinio oficial. La diferencia entre ambos procesos será clave durante la jornada, especialmente en un escenario en el que los datos preliminares pueden variar frente a los resultados definitivos.