ELN reconoce ataque al esquema del senador Jairo Castellanos y afirma que no era su objetivo

El Ejército de Liberación Nacional (ELN) reconoció su responsabilidad en el atentado armado contra el esquema de seguridad del senador Jairo Castellanos, ocurrido el pasado 5 de febrero en una vía rural del municipio de Fortul, en el departamento de Arauca, en el que murieron dos escoltas del congresista.

A través de un comunicado atribuido a su Frente de Guerra Oriental, la guerrilla aseguró que el ataque no tenía como objetivo al legislador y calificó lo sucedido como un “hecho lamentable”, en el marco del conflicto armado que persiste en esa región del país.

El pronunciamiento del ELN

En el documento difundido en redes sociales, el Ejército de Liberación Nacional afirmó que la acción se produjo durante la instalación de un retén ilegal en la vía Fortul–Tame, el cual —según el grupo— hacía parte de sus “medidas defensivas” frente a la presencia de la fuerza pública.

No fue nuestro objetivo, tampoco nuestra orientación, atentar contra el senador Castellanos”, señaló el comunicado, en el que también negaron cualquier intención de interferir en procesos electorales.

La organización armada justificó la instalación de retenes como parte de las dinámicas del conflicto en Arauca y pidió a funcionarios, candidatos y población civil “acatar” estos controles para evitar nuevos incidentes.

Comunicado ELN:
«Ante el lamentable hecho, presentado el pasado 5 de febrero en el Departamento de Arauca, con el esquema de seguridad del senador Jairo Alberto Castellanos, expresamos que:
1. No fue nuestro objetivo, tampoco nuestra orientación, atentar contra el senador Castellanos o constreñir sus tareas electorales en la región.
2. No nos proponemos impedir o alterar, el proceso electoral de marzo, ni las elecciones presidenciales próximas.
3. Los retenes que colocamos en las vías, obedecen a la situación de guerra que se presenta en la región, igualmente son medidas de defensa, frente a la acción de las fuerzas armadas estatales y las bandas de mercenarios.
4. Solicitamos a los entes estatales civiles, las campañas politicas y a la población, acatar y facilitar los controles colocados en las vías, son mecanismos de seguridad y de defensa, normales en un conflicto como el colombiano. En esa forma, no se presentará ninguna dificultad con nosotros»

Reconocimiento de otros ataques en la región

En el mismo pronunciamiento, el ELN también se atribuyó un ataque ocurrido en noviembre contra el vehículo del gobernador de Arauca, Renson Jesús Ramírez, el cual recibió múltiples impactos de arma de fuego.

Sobre ese hecho, al igual que en el caso del senador Castellanos, el grupo armado habló de un “desafortunado incidente” y expresó un “reconocimiento autocrítico” por las consecuencias generadas.

¿Qué ocurrió el 5 de febrero?

El atentado contra el esquema del senador se registró cuando una caravana de seguridad se movilizaba por la vía que comunica a Fortul con Tame, en el norte de Arauca.

Según las autoridades, hombres armados interceptaron los vehículos y abrieron fuego contra la camioneta blindada. En el ataque murieron dos escoltas, mientras que otro vehículo del esquema fue retenido durante varias horas.

Al momento de los hechos, el senador no se encontraba en la caravana, pues permanecía en la ciudad de Yopal, desde donde fue informado sobre lo ocurrido.

Reacciones del Gobierno Nacional

Tras conocerse el atentado, el ministro del Interior, Armando Benedetti, confirmó el fallecimiento de los escoltas y aseguró que el congresista se encontraba a salvo.

“Está profundamente afectado por la pérdida de sus compañeros”, señaló el funcionario tras comunicarse con Castellanos.

Por su parte, el presidente Gustavo Petro expresó su solidaridad con el senador y anunció el fortalecimiento de las investigaciones para identificar a los responsables y recuperar el vehículo desaparecido.

El mandatario también ordenó reforzar las medidas de protección para el congresista y su equipo de trabajo.

El testimonio del senador

Días después del ataque, Jairo Castellanos publicó un video en sus redes sociales en el que expresó su dolor por la muerte de los dos integrantes de su esquema.

“Eran parte de nuestra familia. Uno llevaba conmigo diez años y el otro casi dos. Nos salvamos de milagro”, afirmó.

En su mensaje, también denunció que miembros de su equipo de campaña habrían sido retenidos temporalmente durante el ataque y reiteró su preocupación por las condiciones de seguridad para ejercer actividad política en los territorios.

Reclamos por fallas en protección

Posteriormente, en entrevistas con medios nacionales, el senador aseguró que había solicitado refuerzos a la Unidad Nacional de Protección (UNP) meses antes del atentado, sin recibir respuesta oportuna.

Según Castellanos, estas fallas institucionales habrían incrementado el riesgo para él y su equipo en una región caracterizada por la presencia de grupos armados ilegales.

Un contexto de alta violencia en Arauca

Arauca es uno de los departamentos más afectados por el conflicto armado en los últimos años. Allí confluyen estructuras del ELN, disidencias de las antiguas Farc y redes criminales vinculadas al narcotráfico y al contrabando.

La instalación de retenes ilegales, los ataques contra funcionarios públicos y las restricciones a la movilidad se han convertido en prácticas recurrentes en varias zonas rurales.

El atentado contra el esquema del senador Castellanos se suma a una cadena de hechos violentos que mantienen en alerta a las autoridades y a la población civil.