Una jueza federal de Estados Unidos determinó que Luigi Mangione no enfrentará la pena de muerte por el homicidio del director ejecutivo de UnitedHealthcare, Brian Thompson, ocurrido en diciembre de 2024 en Manhattan.
La decisión fue adoptada por la jueza federal Margaret Garnett, quien desestimó los cargos que permitían a la Fiscalía solicitar la pena capital, lo que representa un revés para los fiscales que impulsaban esa condena.
Un fallo clave en el proceso judicial
Durante una audiencia realizada este viernes en Nueva York, la magistrada resolvió retirar los cargos tres y cuatro del proceso federal, relacionados con acoso interestatal y asesinato con arma de fuego, al considerar que no cumplen con la definición legal de “delito violento” exigida para aplicar la pena de muerte.
En su decisión, Garnett explicó:
“Este caso seguirá adelante con el juicio por los cargos primero y segundo, que acusan al acusado de causar la muerte de Brian Thompson en virtud de las leyes federales contra el acoso”.
Con este fallo, la pena máxima que enfrenta Mangione en el proceso federal será la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
El crimen que conmocionó a Nueva York
Luigi Mangione, de 27 años, está acusado de haber asesinado a Thompson el 4 de diciembre de 2024, cuando le disparó por la espalda cerca de la entrada de un hotel en la Sexta Avenida, en pleno centro de Manhattan.
Desde su captura, el joven se ha declarado inocente en reiteradas oportunidades y ha sostenido que enfrentará el proceso judicial conforme a la ley.
El caso generó amplio impacto en Estados Unidos debido al perfil de la víctima y al contexto de críticas sociales hacia el sistema de seguros médicos.
Pruebas admitidas en el juicio
Además de descartar la pena capital, la jueza autorizó que se incorporen como prueba los objetos encontrados en la mochila de Mangione al momento de su arresto en Pensilvania.
Entre los elementos incautados figuran:
- Una pistola.
- Un cargador con municiones.
- Documentos de identidad falsos.
- Una libreta con anotaciones personales.
La defensa había solicitado excluir estas evidencias, argumentando que el registro fue ilegal al no existir una orden judicial. Sin embargo, el tribunal consideró que el procedimiento fue válido.
Prioridad del juicio estatal
Paralelamente al proceso federal, Mangione enfrenta cargos en la jurisdicción estatal de Nueva York, donde tampoco se contempla la pena de muerte.
La Fiscalía de Manhattan solicitó prioridad para adelantar el juicio local, argumentando que el crimen afectó directamente a la seguridad pública del condado.
En un comunicado, la Fiscalía señaló:
“El estado de Nueva York tiene un interés soberano primordial en procesar delitos violentos cometidos dentro de sus fronteras”.
Según las autoridades, el juicio estatal estaba previsto inicialmente para julio, aunque podría retrasarse debido al calendario del proceso federal.
Defensa y estrategia legal
La abogada defensora, Karen Friedman Agnifilo, manifestó su desacuerdo con algunos reclamos de la Fiscalía y anunció que presentará nuevos documentos para reforzar la estrategia jurídica de su cliente.
“El equipo defensor necesitará tiempo suficiente para preparar el juicio”, señaló ante los medios.
La defensa insiste en que parte de la evidencia debe ser revisada con mayor rigor y que existen vacíos en la acusación.
Contexto social y mediático del caso
Tras su detención, Mangione se convirtió en una figura controversial en redes sociales y espacios digitales, donde algunos sectores lo presentaron como símbolo de protesta contra la industria de los seguros médicos, mientras otros condenaron el crimen como un acto de violencia injustificable.
Las autoridades han reiterado que el proceso debe mantenerse en el marco institucional, sin presiones mediáticas ni interpretaciones políticas.
Lo que viene en el proceso
Con la exclusión definitiva de la pena de muerte, el caso continuará bajo dos frentes judiciales: el federal y el estatal. En ambos, Mangione podría enfrentar cadena perpetua si es hallado culpable.
La investigación y el juicio seguirán en los próximos meses, mientras la Fiscalía y la defensa se preparan para una de las causas penales más mediáticas de los últimos años en Nueva York.
Por ahora, la decisión de la jueza Garnett marca un punto de inflexión en el proceso y redefine el alcance de las sanciones que podría enfrentar el acusado.


