Alertan por riesgos en bicicletas eléctricas de alta velocidad: médicos piden más control y mayor responsabilidad de padres y vendedores

El uso de bicicletas eléctricas se ha convertido en una alternativa de movilidad cada vez más popular, especialmente entre jóvenes y adolescentes. Sin embargo, médicos de emergencias, autoridades y expertos en seguridad vial en Estados Unidos advierten que muchos de estos vehículos alcanzan velocidades similares a las de una motocicleta, lo que eleva considerablemente el riesgo de lesiones graves cuando son usados sin protección adecuada, sin supervisión o en vías compartidas con automóviles.

La principal preocupación está en la confusión entre una bicicleta eléctrica convencional y vehículos motorizados de alta potencia que, aunque se venden como “bicicletas”, pueden superar los 48, 60 e incluso 90 kilómetros por hora. Para especialistas, esa diferencia no siempre es clara para los padres ni para los compradores, quienes en muchos casos adquieren estos vehículos como si se tratara de una bicicleta recreativa, sin conocer que requieren mayores controles, edad mínima, normas de tránsito y equipos de protección más robustos.

Médicos de emergencias señalan que las lesiones asociadas a estos vehículos han aumentado en los últimos años. Entre los traumas más frecuentes están lesiones cerebrales, fracturas, conmociones, golpes en el tórax, politraumatismos y, en los casos más graves, muertes. Los expertos advierten que el casco reduce riesgos, pero no elimina el peligro cuando el impacto ocurre a altas velocidades o en choques contra vehículos de mayor tamaño.

Otro punto de alerta son las modificaciones ilegales. Algunas bicicletas eléctricas se venden con límites de velocidad, pero pueden ser alteradas para alcanzar velocidades mucho mayores. También existen modelos que se promocionan en internet como bicicletas eléctricas, aunque por sus características técnicas deberían ser considerados ciclomotores o motocicletas eléctricas.

Autoridades de seguridad vial han pedido mayor transparencia a los vendedores, controles más estrictos sobre la publicidad de estos vehículos y campañas de información dirigidas a padres de familia. La recomendación principal es verificar antes de comprar: velocidad máxima, potencia del motor, edad permitida, requisitos legales, uso de casco certificado y zonas donde puede circular.

Los especialistas también recomiendan no permitir que menores conduzcan bicicletas eléctricas de alta velocidad en calles públicas, evitar que transiten entre carros, exigir casco y elementos de protección, y no realizar modificaciones al sistema de velocidad. Para los médicos, el mensaje es claro: estos vehículos pueden ser útiles y sostenibles, pero no deben tratarse como juguetes.