El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que la líder opositora venezolana María Corina Machado le entregó la medalla física que representa su Premio Nobel de la Paz, durante un encuentro privado realizado en la Casa Blanca. El gesto, que fue revelado por el propio mandatario a través de su cuenta oficial en Truth Social, se produjo en un contexto político marcado por la reciente captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y por la redefinición del escenario diplomático de Washington frente a Caracas.
En su publicación, Trump calificó el encuentro como “un gran honor” y destacó el perfil de la dirigente opositora. “Hoy tuve el gran honor de conocer a María Corina Machado. Es una mujer extraordinaria que ha pasado por muchísimas cosas”, escribió el mandatario. En el mismo mensaje, confirmó la entrega de la insignia del galardón: “María me entregó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
El gesto y el contexto político
Según la información divulgada por la Casa Blanca, la entrega de la medalla se produjo durante un almuerzo privadoofrecido por Trump. El encuentro se dio apenas 12 días después de una operación militar ejecutada por fuerzas de Estados Unidos en Caracas, que derivó en la captura de Nicolás Maduro y su posterior traslado a Nueva York, donde permanece detenido por cargos relacionados con narcotráfico.
Machado ya había anticipado públicamente su intención de ofrecer la medalla al presidente estadounidense como un reconocimiento simbólico a su respaldo político. Tras la reunión, la dirigente habló brevemente con periodistas en los jardines de la Casa Blanca y confirmó el gesto: “Le presenté al presidente de Estados Unidos la medalla del Premio Nobel de la Paz”. En ese mismo pronunciamiento, agregó: “Contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”.
Lo que estaba previsto como una rueda de prensa formal no pudo desarrollarse. La presencia de simpatizantes que coreaban consignas obligó a que la policía y el equipo de seguridad retiraran a Machado del lugar, sin que se completara el encuentro con los medios de comunicación.
Aclaración del Instituto Nobel
El Centro Nobel de la Paz, con sede en Oslo, reiteró que el Premio Nobel de la Paz no es transferible. A través de un mensaje público, la institución recordó que “el galardón no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros”, aunque precisó que la medalla física sí puede cambiar de propietario, sin que ello implique la cesión del título de laureado.
El pronunciamiento se dio luego de que Machado manifestara, en una entrevista concedida el 6 de enero a Fox News, su deseo de compartir el reconocimiento que recibió el 10 de diciembre de 2025 con Trump. Al día siguiente, el portavoz del Instituto Nobel noruego, Erik Aasheim, explicó a la agencia EFE que “una vez anunciado el laureado, la decisión es para siempre”.
La imagen y el mensaje simbólico
Una fotografía oficial divulgada por la Casa Blanca muestra a Trump junto a Machado sosteniendo una placa de gran formato con marco dorado, en la que se exhibe la medalla y una dedicatoria. El texto señala que fue “presentada como un símbolo personal de gratitud en nombre del pueblo venezolano, en reconocimiento a la acción decisiva y basada en principios del presidente Trump para asegurar una Venezuela libre”.

Más tarde, la dirigente opositora fue fotografiada saliendo de la Casa Blanca con una bolsa de regalo con la marca Trump.

La posición de la Casa Blanca
Durante la jornada, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reiteró que la evaluación del presidente Trump sobre María Corina Machado no había cambiado sustancialmente. “El presidente esperaba con ansias esta reunión y confiaba en que fuera una conversación positiva con la señora Machado, quien es una voz notable y valiente para muchos venezolanos”, afirmó.
No obstante, Leavitt precisó que Trump mantiene su postura previa de que la dirigente opositora no cuenta actualmente con el respaldo político suficiente para liderar Venezuela, y subrayó que esa valoración “no ha cambiado”.
La administración estadounidense ha señalado en reiteradas ocasiones que considera a Delcy Rodríguez como una figura pragmática con la que Washington podría trabajar en el nuevo escenario venezolano, mientras continúa el proceso judicial contra Nicolás Maduro en Estados Unidos.


