Dos hombres fueron desnudados, pintados y obligados a correr por una cuadra del barrio El Picacho, en la comuna 6 de Medellín. El caso, difundido en redes sociales.
Un video que se viralizó en redes sociales durante las últimas horas desató una fuerte controversia en Medellín, luego de que se observara a dos hombres corriendo completamente desnudos por una vía pública, pintados de color verde y con palabras como “rata” y “ladrón” escritas en distintas partes de sus cuerpos. El hecho ocurrió en el barrio El Picacho, en la comuna 6, y habría sido protagonizado por residentes del sector que señalaron a los hombres como presuntos responsables de un hurto.
De acuerdo con las imágenes, grabadas por varios testigos, los dos individuos fueron retenidos por un grupo de habitantes tras ser sorprendidos, supuestamente, cometiendo un robo en el barrio. En lugar de ser entregados de inmediato a las autoridades, los vecinos decidieron desnudarlos, pintarlos y obligarlos a recorrer la vía principal del sector mientras eran filmados y observados por decenas de personas desde las aceras, balcones y viviendas cercanas.
Las grabaciones muestran un ambiente de tensión, con comentarios de burla, reproche y aprobación por parte de algunos asistentes, mientras los hombres caminaban y corrían cubriéndose como podían en medio de la humillación pública. Los videos se difundieron rápidamente en plataformas como X, Facebook y TikTok, donde acumularon miles de visualizaciones y reacciones en pocas horas.
Reacciones y silencio oficial
Hasta el momento, la Policía Nacional de Colombia ni la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá se han pronunciado oficialmente sobre el caso, ni han confirmado si los dos hombres fueron capturados posteriormente o si existe una denuncia formal relacionada con el presunto hurto.
Medios locales y nacionales han señalado que el episodio refleja el creciente malestar de algunos sectores ciudadanos frente a la inseguridad, pero también pone en evidencia los riesgos legales y humanos de recurrir a castigos colectivos fuera del marco institucional. En redes sociales, mientras algunos usuarios justificaron la acción alegando cansancio ante la delincuencia, otros advirtieron que se trató de una agresión y una vulneración grave de la dignidad humana.
¿Qué es la justicia por mano propia?
El caso volvió a poner en el centro del debate el fenómeno conocido como justicia por mano propia o vigilantismo. En términos jurídicos, esta conducta se presenta cuando una persona o un grupo decide castigar a un presunto infractor sin acudir a las autoridades competentes ni permitir la intervención del sistema judicial.
Este tipo de actos puede constituir delitos como lesiones personales, secuestro, constreñimiento ilegal, injuria, tortura o tratos crueles, inhumanos y degradantes, independientemente de que la persona señalada haya cometido o no un delito previo. La Constitución colombiana establece que el monopolio de la justicia y del uso legítimo de la fuerza corresponde exclusivamente al Estado.
Además, subrayan que la humillación pública, la exposición forzada y los castigos físicos o psicológicos vulneran derechos fundamentales como la dignidad humana, el debido proceso y la presunción de inocencia.
Un fenómeno recurrente
No es la primera vez que se registran episodios similares en Colombia. En diferentes ciudades del país se han documentado casos de presuntos ladrones amarrados a postes, golpeados o marcados públicamente, hechos que suelen intensificarse en contextos de percepción de inseguridad o desconfianza en las instituciones.
Analistas advierten que estas prácticas, lejos de resolver el problema de la delincuencia, pueden escalar en violencia, generar errores irreparables —como castigar a personas inocentes— y exponer a quienes participan en ellas a procesos penales.
Lo que sigue
Por ahora, se espera un pronunciamiento de las autoridades locales y de la Policía para esclarecer lo ocurrido en el barrio El Picacho, determinar si hubo capturas posteriores y establecer responsabilidades por los hechos registrados en el video.


