El caso por el homicidio del estudiante Jaime Esteban Moreno Jaramillo, ocurrido el pasado 31 de octubre en Chapinero, continúa ocupando la atención nacional. Tras la entrega voluntaria de Ricardo Rafael González Castro en la sede de la Fiscalía de Cartagena el lunes 10 de noviembre, se han desarrollado varias jornadas de audiencias, este jueves sigue la diligencia de solicitud de medida de aseguramiento.
González es señalado como el segundo implicado en la golpiza que terminó con la vida del joven de 20 años, estudiante de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de los Andes, tras salir de una fiesta de Halloween en el bar Before Club. El primer procesado, Juan Carlos Suárez Ortiz, ya fue enviado a prisión preventiva por decisión del Juzgado 67 de Control de Garantías, que calificó su conducta como homicidio doloso agravado.
Una audiencia prolongada y tensa
Las audiencias por la solicitud de medida de aseguramiento a González se han extendido durante toda la semana. En la jornada del 13 de noviembre, un momento de tensión marcó el desarrollo de la diligencia cuando la abogada defensora, Marcela López, manifestó sentirse víctima de un “linchamiento” por parte de los asistentes.
La jueza intervino de inmediato para hacer un llamado al respeto entre las partes.
“Eso no es un tema menor, sobre todo por un tema tan delicado como el que estamos ventilando. El linchamiento es una agresión física colectiva, y aquí el único linchamiento que se ha observado en los videos, precisamente, es el de su defendido”, advirtió la jueza tras la intervención de la abogada López.
El incidente reflejó el clima de alta tensión que ha caracterizado el proceso, en el que participan la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría, y la representación de víctimas, encabezada por los abogados Francisco Bernate y Camilo Rincón.
Siga la audiencia de medida de aseguramiento aquí:
La posición de la Fiscalía y la Procuraduría
La Fiscalía, representada por la delegada Elsa Reyes, solicitó al despacho que imponga medida de aseguramiento intramural contra Ricardo González, al considerar que el procesado representa un riesgo para la sociedad y podría interferir en la investigación.
“El golpe que le propina Ricardo González a la víctima por la espalda es de tal contundencia que Jaime Esteban cae al piso. Una vez la víctima cae, no intenta defenderse, pues al golpearse contra el suelo queda prácticamente inerme”, señaló el delegado de la Procuraduría durante la exposición de argumentos.
Tanto la Fiscalía como la Procuraduría coincidieron en que los videos y los testimonios recopilados muestran que González participó activamente en la agresión y que actuó de forma coordinada con Suárez Ortiz.
“Si el señor Ricardo no tenía intención de asesinar a Jaime Moreno, y si no existía un acuerdo previo para atacarlo, ¿por qué cuando vio que Suárez ya no estaba golpeando a la víctima, se le lanza encima para dejarlo en situación de indefensión?”, cuestionó la Fiscalía ante la juez.
Los argumentos de la defensa
Por su parte, la defensa de González, a cargo de la abogada Gladys Marcela López, solicitó que su cliente sea beneficiado con detención domiciliaria, alegando que se entregó voluntariamente, tiene arraigo familiar y laboral en Cartagena, y no cuenta con antecedentes judiciales.
López presentó documentos que acreditan estudios de su cliente en el SENA, su servicio militar cumplido y referencias de buena conducta, insistiendo en que la Fiscalía ha interpretado erróneamente los videos del ataque.
“Ricardo González no fue quien golpeó brutalmente a Jaime Moreno; ese papel lo desempeñó Juan Carlos Suárez Ortiz. Mi defendido es un joven asustado, que se vio involucrado en un entramado desafortunado”, afirmó la abogada.
Durante la audiencia, López también denunció lo que calificó como un acto de discriminación por parte del ente acusador, luego de que la fiscal del caso se preguntara:
“¿Qué hacía Ricardo González, un vendedor de perros calientes en San Victorino, en una fiesta de estudiantes de la Universidad de los Andes?”
En el proceso judicial contra Ricardo González, uno de los apartes probatorios reveló que, antes de viajar de Bogotá a Cartagena para refugiarse con su familia, este tuvo que pedir prestados 100 mil pesos, lo que demostraría su precaria situación económica. Por otra parte el procesado habría estado en la fiesta de Halloween de Before Club donde la boleta costaba entre 100 y 150 mil pesos.
Durante la audiencia, la representación de víctimas rechazó el lenguaje empleado por la abogada defensora Marcela, quien afirmó que la bancada de víctimas casi la “linchaba” por el tema de los videos del caso. El despacho llamó la atención sobre el uso inapropiado del término, recordando que el linchamiento implica una agresión física colectiva y que, en el marco del proceso, tanto la defensa como su representada habían recibido un trato respetuoso. La intervención concluyó señalando que el único linchamiento registrado en los videos es el que sufrió la víctima.
El contexto del caso y los hechos del 31 de octubre
El ataque que cobró la vida de Jaime Esteban Moreno ocurrió en la madrugada del 31 de octubre, cuando el joven salió de una fiesta de Halloween en el bar Before Club, en el sector de Chapinero Central.
Según la Fiscalía, González, identificado en videos con camiseta negra y orejas de conejo, habría lanzado el primer golpe por la espalda, mientras Suárez Ortiz, disfrazado de diablo, continuó la agresión hasta dejar a la víctima inconsciente.
Testigos aseguran que una mujer vestida de azul habría dicho antes del ataque:
“Ahí tiene, para que siga acosando.”
Moreno fue trasladado al hospital de Chapinero, donde falleció horas después a causa de un trauma craneoencefálico severo.
El antecedente de Juan Carlos Suárez Ortiz quien fue enviado a la cárcel
El primer implicado, Juan Carlos Suárez Ortiz, fue enviado a prisión el 13 de noviembre por decisión del Juzgado 67 de Control de Garantías de Bogotá, que consideró acreditada su participación en el homicidio agravado.
La jueza concluyó que existían pruebas sólidas —videos, testimonios y dictámenes forenses— que demostraban su participación activa. En el fallo, el despacho descartó la tesis de un exceso imprudente y calificó los hechos como un acto doloso y consciente.
los informes médico-legales y en la historia clínica del Hospital de Chapinero, que demuestran que las lesiones fueron letales desde el primer momento de la agresión.
Los hallazgos de Medicina Legal fueron categóricos:
- Fractura frontal deprimida y desplazada.
- Hemorragias intracraneales múltiples.
- Hipertensión endocraneana severa.
- Daño cerebral irreversible e incompatible con la vida.
El despacho concluyó que el resultado mortal era previsible y aceptado por el agresor, al propinar golpes y patadas con fuerza elevada dirigidos a una zona vital. En consecuencia, la conducta encaja dentro del dolo eventual o incluso del dolo directo, descartando cualquier posibilidad de culpa o preterintención.
“El ataque no fue impulsivo ni accidental, fue una acción dirigida a una zona vital del cuerpo, con capacidad para producir la muerte”, señaló la jueza durante la lectura de la decisión.
La medida impuesta a Suárez podría influir en la decisión que tome el juzgado en el caso de González, ya que ambos fueron identificados como coautores del ataque.
Qué viene ahora
La audiencia de solicitud de medida de aseguramiento contra Ricardo González continúa este jueves 14 de noviembre a las 10:00 a. m. en el Complejo Judicial de Paloquemao, donde el juez deberá decidir si el procesado será enviado a prisión o si podrá enfrentar el proceso desde su lugar de residencia.
La decisión será determinante para el desarrollo del caso, que ha conmocionado al país por la violencia del ataque, la edad de la víctima y la repercusión social de los hechos.
Redacción Judicial – Focus Noticias


