“Terminé en urgencias tres veces”: la revelación de Aida Victoria Merlano sobre la violencia que dice haber sufrido durante su embarazo

La creadora de contenido barranquillera volvió a poner su vida íntima en el centro del debate público tras relatar que, durante su embarazo, fue víctima de violencia psicológica y económica por parte de su expareja, Juan David Tejada. Su testimonio, entregado en un pódcast, reabrió una discusión sobre las formas de maltrato que no siempre dejan huellas visibles, pero sí profundas.

Hubo un tiempo —según su propio relato— en que Aida Victoria Merlano creyó haber encontrado “el hombre de su vida”. Así lo contó en el pódcast Vos Podés, donde recordó que el comienzo de la relación fue luminoso, casi ideal. “Yo estaba superfeliz, estaba dichosa”, dijo, antes de resumir el giro de esa historia con una frase más dura: lo que empezó como un idilio terminó siendo “un infierno”.

La revelación más delicada de esa conversación llegó cuando habló del embarazo. Allí aseguró que solo tomó plena conciencia de lo que estaba viviendo cuando acudió a denunciar un episodio que, según ella, casi escala a agresión física. “Yo fui a denunciar fue que casi me dan en la jeta”, afirmó. Y añadió que, en esa ruta de atención, una psicóloga le dijo: “Tú fuiste víctima de violencia psicológica todo tu embarazo y de violencia económica”.

Según Merlano, la violencia no se expresó únicamente en discusiones o tensiones de pareja, sino en presiones constantes por dinero. En su versión, durante la gestación recibió solicitudes para invertir, prestar recursos y seguir aportando económicamente bajo la idea de que ambos estaban “construyendo un patrimonio juntos”. Incluso relató que, cuando manifestaba angustia por su situación financiera, las respuestas llegaban envueltas en un lenguaje de persuasión emocional y religiosa. “Yo peleaba y me ponía alabanzas”, contó. Y recordó una de las frases que, dice, escuchó en medio de los conflictos: “Son ataques a veces del enemigo para romper la estabilidad”.

En otro de los pasajes más comentados de su testimonio, describió cómo ese clima terminó afectando su bienestar emocional durante el embarazo. “Yo me metía al baño y pasaba mucho tiempo: ‘¿Estás llorando? Eso le hace daño al bebé’”, relató. Para ella, esa frase, repetida en un contexto de vulnerabilidad, se convirtió en una forma de control emocional. Su conclusión fue directa: “Eso es violencia psicológica. Y uno no sabe”.

Merlano fue más allá y aseguró que el costo no fue solo emocional. “Terminé en urgencias tres veces”, dijo al explicar que reprimir lo que sentía terminó pasándole factura a su cuerpo. La frase se convirtió en una de las más fuertes de su relato, porque trasladó el caso del terreno de la controversia digital al de una experiencia que, según ella, comprometió su salud en una etapa especialmente sensible.

Quién es Aida Victoria Merlano

Aida Victoria Merlano Manzaneda es una creadora de contenido e influenciadora barranquillera que desde hace años mantiene una alta exposición pública en redes sociales. Su nombre, sin embargo, también ha estado ligado al expediente judicial más conocido de su familia: la fuga de su madre, la excongresista Aída Merlano Rebolledo, en 2019. En 2024 fue condenada por su participación en ese caso, y en 2025 la Corte Suprema aceptó revisar en casación esa sentencia, por lo que su situación jurídica seguía bajo examen.

Ese pasado judicial y mediático ha hecho que cada episodio de su vida personal tenga una resonancia mayor. En esta ocasión, su denuncia pública no apareció aislada: llegó después de meses de tensiones expuestas en redes, rumores sobre la ruptura y mensajes cruzados relacionados con la crianza del hijo que tuvo con su expareja.)

Quién es Juan David Tejada, el padre de su hijo

El hombre al que Merlano señala en su testimonio es Juan David Tejada, empresario y ganadero conocido en redes sociales como “el rey de los agropecuarios” o “el Agropecuario”. Reportes de prensa lo describen como una figura poco dada a exponer su vida privada antes de la relación con la influenciadora, aunque su nombre ganó mucha visibilidad a partir de ese vínculo. Pulzo reseñó que fue identificado por Merlano como el padre de su hijo y que ambos llegaron a celebrar una ceremonia indígena.

Sobre su perfil público, la información disponible es fragmentaria. Pulzo lo describe como ganadero y señala que él mismo reconoció en redes haber estado en prisión, luego de versiones que circularon sobre su pasado. Más recientemente, Infobae lo ha presentado como empresario del sector agropecuario y como el padre del hijo de Merlano, en medio de una ruptura que se volvió tema recurrente en el ecosistema digital de la farándula colombiana.

El trasfondo del caso: embarazo, ruptura y exposición pública

La separación se hizo pública meses después del nacimiento del hijo de la pareja. En septiembre de 2025, Merlano contó que la decisión de irse la tomó cuando llevaba apenas tres días de haber dado a luz. Más tarde, el conflicto escaló a publicaciones, indirectas, reclamos sobre paternidad y mensajes sobre dinero, manutención y cuidado del menor.

En ese ambiente, sus nuevas declaraciones no aparecieron como una confesión aislada, sino como una pieza más de una confrontación que ya se venía librando en público. Infobae registró que Tejada publicó mensajes en redes que recibieron críticas en medio de las acusaciones de Merlano, y que los intercambios entre ambos ya habían despertado debate por chats divulgados y señalamientos mutuos.

Aun así, el punto central del testimonio de Merlano no estuvo en la ruptura en sí, sino en cómo nombra lo que vivió. Su relato insistió en una idea: que muchas víctimas no reconocen de inmediato la violencia cuando esta no se presenta en su forma más visible. “Todo el mundo habla de la violencia verbal y de la violencia física, pero no de la violencia psicológica ni de la violencia económica”, sostuvo. Y desde ahí planteó su versión no solo como una denuncia personal, sino como una experiencia que, a su juicio, puede ayudar a identificar otras historias parecidas.

La historia, contada por ella en primera persona, ha vuelto a polarizar a sus seguidores: unos la respaldan por exponer una forma de maltrato menos visible; otros cuestionan que el conflicto se ventile en escenarios públicos. Por ahora, lo que existe en el debate mediático son sus declaraciones, los antecedentes de la ruptura y el eco que estas han tenido en redes.