¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus es un grupo de virus zoonóticos, es decir, enfermedades que se transmiten de animales a humanos. En la mayoría de los casos, el contagio ocurre por la inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o heces de roedores silvestres infectados.
En las Américas, algunas variantes pueden causar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), una enfermedad poco frecuente pero potencialmente mortal, que afecta principalmente a los pulmones y al sistema cardiovascular.
La cepa andina: una variante poco común
La cepa andina del hantavirus, también conocida como virus Andes, es una variante identificada principalmente en Sudamérica. A diferencia de otras cepas, esta presenta una característica inusual: puede transmitirse de persona a persona, aunque de forma poco frecuente.
Según expertos de la OMS, esta transmisión solo se ha documentado en contextos de contacto muy estrecho y prolongado, como parejas, familiares directos o personal médico durante la atención clínica. No se trata de una transmisión aérea generalizada, ni de una propagación comunitaria masiva.
En el caso del crucero MV Hondius, las autoridades sanitarias consideran que el hacinamiento y la convivencia prolongada en un espacio cerrado pudieron facilitar un conglomerado de contagios entre personas con vínculos cercanos.
¿Cuáles son los síntomas del hantavirus?
El síndrome cardiopulmonar por hantavirus suele iniciar con síntomas inespecíficos, entre ellos:
- Fiebre alta
- Malestar general
- Dolor muscular y cefalea
- Náuseas y vómito
En fases avanzadas, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia dificultad respiratoria severa, acumulación de líquidos en los pulmones, compromiso cardíaco y, en casos graves, choque y muerte.
Hantavirus no es coronavirus
Durante una rueda de prensa, la OMS enfatizó que el hantavirus no debe confundirse con el coronavirus responsable de la pandemia de covid-19. Expertos aclararon que ambos virus tienen mecanismos de transmisión y comportamientos epidemiológicos muy distintos.
Mientras el coronavirus se transmite fácilmente por vía respiratoria entre personas y puede propagarse de forma exponencial, el hantavirus se contagia principalmente a través de roedores, y la transmisión entre humanos —cuando ocurre— es limitada y poco común.
“Esto no es covid. Esto no es influenza. Se transmite de una manera muy diferente”, explicaron voceros técnicos de la OMS, al descartar comparaciones con pandemias recientes.
¿Existe riesgo de propagación global?
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que “en esta etapa, el riesgo general para la salud pública sigue siendo bajo”. Añadió que se han activado protocolos de rastreo y monitoreo de los pasajeros del crucero, así como de las personas que ya desembarcaron en distintos países.
Las autoridades sanitarias también han señalado que brotes anteriores del virus Andes, como el registrado en Argentina entre 2018 y 2019, lograron ser contenidos mediante aislamiento oportuno, seguimiento de contactos y medidas estrictas de salud pública.
Medidas de control y seguimiento
Actualmente, cerca de 150 personas permanecen a bordo del MV Hondius bajo estrictas medidas de precaución. Se han implementado protocolos de desinfección, confinamiento en camarotes, uso de mascarillas y equipos de protección personal para el personal sanitario.
La OMS ha reiterado que continuará el seguimiento del brote y que, aunque el evento fue clasificado como una emergencia sanitaria internacional debido a la detección en varios países, no existen indicios de una amenaza global comparable a otras crisis epidemiológicas recientes.
Un llamado a la información responsable
Las autoridades sanitarias internacionales insisten en la importancia de evitar alarmas injustificadas y promover información clara y basada en evidencia científica. El brote actual refuerza la necesidad de mantener sistemas sólidos de vigilancia y cooperación internacional, especialmente frente a enfermedades zoonóticas emergentes.
Por ahora, el mensaje de los expertos es de prudencia y calma: el hantavirus existe, la cepa andina es conocida, y la ciencia cuenta con herramientas para entender y contener este tipo de eventos sin que representen una amenaza global.


