
La propuesta presupuestal para 2027 avanza en el Congreso tras superar el primer debate. El proyecto contempla recursos por cerca de 635 billones de pesos, una cifra superior a la presentada inicialmente por el gobierno anterior, y deberá enfrentar una intensa discusión en las plenarias del Senado y la Cámara de Representantes.
Según el cronograma legislativo, la votación en las plenarias del Congreso se realizaría entre el 13 y el 15 de octubre, una vez finalice la semana de receso legislativo. En caso de que existan diferencias entre los textos aprobados por Senado y Cámara, el proceso de conciliación se llevaría a cabo entre el 16 y el 19 de octubre, con el propósito de dejar definido el texto definitivo antes de la fecha límite prevista por la ley.
El presidente de las comisiones económicas del Congreso, Alexander Bermúdez, explicó que actualmente se estudian cerca de 650 proposiciones de modificación presentadas por los congresistas, muchas de ellas relacionadas con ajustes a partidas específicas y recursos para distintas entidades del Estado.
Un presupuesto mayor al planteado inicialmente
La discusión del Presupuesto General de la Nación para 2027 ha estado marcada por cambios importantes frente a la propuesta radicada al final del gobierno de Gustavo Petro. El proyecto original ascendía a 575,7 billones de pesos, pero fue devuelto por las comisiones económicas del Congreso debido a cuestionamientos sobre su financiación y a la existencia de un faltante estimado en 30,2 billones de pesos, recursos cuya obtención dependía de nuevas fuentes de ingresos aún no aprobadas por el Legislativo.
Tras la devolución, el Ministerio de Hacienda presentó una nueva iniciativa por aproximadamente 635 billones de pesos, es decir, cerca de 59 billones más que el proyecto original. La nueva propuesta fue aprobada en primer debate por las comisiones económicas del Congreso el pasado 23 de septiembre.
De acuerdo con el texto aprobado en primer debate, los recursos estarían distribuidos en tres grandes componentes:
- 392,5 billones de pesos para funcionamiento del Estado.
- 155,4 billones para el servicio de la deuda pública.
- 86,9 billones para inversión.
Lo que dice el ministro de Hacienda
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, ha defendido la nueva propuesta presupuestal ante el Congreso y ha señalado que el Gobierno busca presentar unas cuentas fiscales ajustadas a la realidad financiera del país.
Durante la aprobación en primer debate, el funcionario reconoció que se trata de un proyecto complejo debido a las restricciones fiscales y al peso creciente del servicio de la deuda. “Este es un presupuesto muy difícil”, afirmó el ministro al agradecer el respaldo de las comisiones económicas y destacar la importancia de garantizar la estabilidad financiera del Estado.
Gómez también ha insistido en que el nuevo presupuesto intenta corregir los problemas de financiación identificados en el documento heredado de la administración anterior y garantizar que cada gasto tenga respaldo fiscal.
Debate por recursos para entidades y elecciones
Uno de los temas que genera mayor discusión en el Congreso es la financiación de organismos de control y entidades electorales. Varios congresistas han solicitado al Gobierno avalar modificaciones para aumentar los recursos destinados al Consejo Nacional Electoral, la Registraduría Nacional y otros organismos que tendrán responsabilidades clave durante la próxima vigencia.
Sin embargo, algunos parlamentarios han manifestado que todavía no observan suficiente apertura del Gobierno frente a varias de las proposiciones presentadas durante el trámite legislativo.
La recta final del trámite legislativo
Con la aprobación en primer debate ya superada, el proyecto afronta ahora una de sus etapas más importantes. Las plenarias de Senado y Cámara tendrán la tarea de definir si mantienen la estructura planteada por el Gobierno o introducen cambios en diferentes sectores del gasto.
La ley establece que el Presupuesto General de la Nación debe quedar aprobado antes del 20 de octubre. Por ello, las próximas dos semanas serán determinantes para definir cómo se distribuirán los recursos públicos durante 2027 y cuáles serán las prioridades de inversión, funcionamiento y pago de la deuda para el próximo año.