En medio de un nuevo choque entre el Ejecutivo y el ente acusador, el presidente Gustavo Petro lanzó este lunes nuevos comentarios contra la fiscal general Luz Adriana Camargo, esta vez a partir de una denuncia anónima divulgada por su partido, Colombia Humana, en la que se sugiere una presunta relación entre el esposo de la fiscal y el abogado y precandidato presidencial Abelardo de la Espriella.
Las declaraciones del mandatario se produjeron durante el consejo de ministros del lunes 9 de febrero, realizado en el contexto de la emergencia invernal que enfrenta el país. Horas antes, la Fiscalía General había anunciado la solicitud de audiencias de imputación contra Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, y contra Juliana Guerrero, funcionaria cercana al Gobierno y postulada para un cargo en el Viceministerio de la Juventud, decisiones que tocaron de nuevo dos asuntos sensibles para el presidente: la financiación de la campaña presidencial de 2022 y el círculo de confianza de su administración.
El anónimo que detonó la reacción
La secuencia que precedió los pronunciamientos del jefe de Estado comenzó con un mensaje público de Colombia Humana. En ese trino, el movimiento aseguró haber recibido una “denuncia anónima” con señalamientos sobre una presunta alianza entre “altas esferas de la Fiscalía” y Abelardo de la Espriella. El texto pidió una investigación formal y solicitó aclarar si existe algún vínculo entre el cónyuge de la fiscal general y el abogado, insinuando la posibilidad de “falsos positivos judiciales” orientados a encarcelar integrantes del Gobierno.
Minutos después, Petro trasladó el tema al escenario público desde el consejo de ministros, donde afirmó —sin presentar pruebas en esa intervención— que se estaría hablando de “alianzas” de la Fiscalía con “candidatos presidenciales” para “ver cómo nos coge presos” y favorecer a “uno de los responsables” de la represa de Urrá.
Las frases del presidente en el consejo de ministros
En otro momento de su intervención, mientras hablaba sobre la tenencia de la tierra y de posibles figuras de “testaferrato”, el mandatario agregó que la Fiscalía estaría “fijada con los abogados de los testaferros”, y aludió a la frase “nos iba a destripar”, en aparente referencia a expresiones previas del abogado Abelardo de la Espriella contra la izquierda.
Aunque Petro no mencionó nombres propios en ese segmento, la discusión pública posterior vinculó sus comentarios con Germán Marroquín Grillo, esposo de la fiscal Camargo, y con el propio De la Espriella, por ser las personas señaladas en el trino del partido oficialista y por el contexto en el que se produjo el intercambio.
Camargo no se ha pronunciado; De la Espriella niega vínculos
Hasta el momento, la fiscal Luz Adriana Camargo no ha emitido un pronunciamiento público específico sobre el anónimo divulgado por Colombia Humana. En todo caso, si se abriera una verificación formal, el trámite recaería en el propio ente acusador, lo que plantea un escenario complejo por tratarse de afirmaciones dirigidas a la cabeza de la institución.
Por su parte, Abelardo de la Espriella negó cualquier vínculo con la fiscal o con su esposo. Según versiones atribuidas por medios nacionales, aseguró que “ni siquiera los conoce” y calificó el señalamiento como una reacción de “desespero”. Posteriormente, publicó un mensaje en sus redes en el que insistió en que no tiene relación con ellos y que las acusaciones serían “delirantes”, atribuyéndolas a un clima político preelectoral.
Un pulso previo entre Petro y la Fiscalía
Este episodio no es el primero. En meses recientes, el presidente Petro ya había cuestionado públicamente a la fiscal Camargo por actuaciones de la Fiscalía en casos que involucran a funcionarios y figuras cercanas a su Gobierno. En un mensaje anterior, el mandatario sostuvo que habría una “Fiscalía política” y sugirió —en el marco de otra controversia— que la fiscal estaría más ocupada en asuntos políticos que en investigar estructuras criminales.
En esa misma línea, Petro también había afirmado en otra ocasión que la fiscal estaría preocupada por una supuesta inclusión en la llamada “Lista Clinton”, comentario que Camargo rechazó públicamente. La fiscal respondió entonces que su única preocupación con autoridades estadounidenses es el trabajo de persecución de crímenes transnacionales y cuestionó que se emitieran señalamientos sin sustento.
Un nuevo capítulo de tensión institucional
El cruce de mensajes se da en un momento en el que la Fiscalía concentra actuaciones sobre dos expedientes con alto impacto político para el Gobierno: las investigaciones por presunta violación de topes en la campaña de 2022 y un proceso alrededor de la compra de un apartamento que involucra a Ricardo Roa, uno de los principales funcionarios del Ejecutivo y figura clave en el sector energético.
Con el anónimo ahora en el centro del debate, crece la tensión pública entre la Presidencia y la Fiscalía, mientras sectores políticos y jurídicos piden claridad sobre el alcance real de los señalamientos, la eventual apertura de indagaciones y los límites entre la controversia política y la independenc


