La embajadora de Colombia en el Reino Unido, Laura Sarabia, presentó formalmente su renuncia al cargo que ocupa en Londres. La decisión fue comunicada mediante una carta fechada el 29 de junio y dirigida al presidente Gustavo Petro, en la que informó que permanecerá en funciones hasta el próximo 7 de agosto, fecha en la que culmina el actual Gobierno y asumirá la Presidencia Abelardo de la Espriella.
En la comunicación, Sarabia explicó que su dimisión obedece al cambio de administración nacional.
«Presento mi renuncia conforme al cambio de gobierno», expresó la diplomática en la carta enviada al jefe de Estado.
Asimismo, agradeció al presidente Petro por la confianza depositada durante el tiempo que representó a Colombia ante el Reino Unido y destacó la oportunidad de haber servido al país desde esa misión diplomática.
Hace parte de la transición presidencial
La salida de Laura Sarabia se enmarca dentro del procedimiento protocolario que acompaña el relevo de gobierno en Colombia. Con la llegada del presidente electo Abelardo de la Espriella a la Casa de Nariño, los embajadores nombrados por el actual Gobierno presentan sus cargos a disposición del nuevo mandatario, quien decidirá si continúan en sus funciones o si serán reemplazados.
En este proceso existe una diferencia entre los funcionarios de carrera diplomática y quienes ocupan cargos de libre nombramiento. Mientras los primeros conservan sus derechos dentro del servicio exterior y deben ser reubicados, los embajadores designados por confianza política pueden ser removidos con la llegada de una nueva administración.
Una de las funcionarias más cercanas a Petro
Laura Sarabia fue una de las personas de mayor confianza del presidente Gustavo Petro desde el inicio de su mandato. Durante los casi cuatro años de gobierno ocupó varios de los principales cargos del Ejecutivo.
Se desempeñó como jefa de Despacho de la Presidencia, directora del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), directora del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE) y posteriormente como ministra de Relaciones Exteriores.
Su salida de la Cancillería se produjo en medio de diferencias con el presidente Petro relacionadas con el proceso de expedición de pasaportes en Colombia. Tras dejar ese cargo, fue designada embajadora de Colombia en el Reino Unido, nombramiento que el propio mandatario calificó posteriormente como un «castigo».
Un nuevo capítulo tras el cambio de gobierno
Con la renuncia de Sarabia comienza el proceso de renovación del cuerpo diplomático colombiano, una de las primeras decisiones que deberá adoptar el presidente electo Abelardo de la Espriella una vez asuma el poder el próximo 7 de agosto.
Durante las próximas semanas se espera que otros embajadores y altos funcionarios designados por el actual Gobierno también presenten sus renuncias protocolarias, como parte del proceso de empalme entre las dos administraciones.