Durante el reconocimiento de la nueva cúpula de la Fuerza Pública, el presidente Abelardo De La Espriella anunció un giro en la política de seguridad: aseguró que no habrá diálogos con organizaciones que continúen en armas, prometió respaldo jurídico a militares y policías que actúen dentro de la ley y ordenó recuperar el control de las cárceles. También anunció megacárceles para recluir a los delincuentes más peligrosos.
El presidente Abelardo De La Espriella trazó este miércoles 26 de agosto las principales líneas de la política de seguridad de su Gobierno y declaró terminado el modelo de “paz total” impulsado durante la administración anterior.
Durante la ceremonia de transmisión de mando y reconocimiento de la nueva cúpula de la Fuerza Pública, realizada en la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, en Bogotá, el mandatario impartió instrucciones a los nuevos comandantes para recuperar el control territorial y enfrentar a las organizaciones armadas ilegales.
“La farsa de la paz total terminó para siempre. Ese capítulo oscuro será relegado al más lejano rincón de la memoria nacional”, afirmó el presidente.
De La Espriella sostuvo que el Estado volverá a ejercer su autoridad en todo el territorio y advirtió que no habrá zonas en las que la institucionalidad renuncie a su presencia.
“No habrá un solo lugar de la geografía donde la República renuncie a ejercer su autoridad”, señaló.
El jefe de Estado aseguró que la recuperación de la seguridad será una de las prioridades de su administración y defendió una política basada en la presencia territorial de las instituciones y la actuación de la Fuerza Pública dentro de la Constitución y la ley.
“Como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, ratifico lo que sostuve durante la campaña que me condujo a la Presidencia de la República de Colombia. La seguridad volverá a todo el territorio nacional”, manifestó durante su intervención.
“Son terroristas y así los vamos a tratar”
Uno de los anuncios más contundentes estuvo relacionado con la manera en que el Gobierno se referirá y enfrentará a las organizaciones armadas que continúen ejerciendo violencia.
De La Espriella aseguró que su administración no reconocerá legitimidad política a esos grupos y ordenó abandonar expresiones que, a su juicio, minimizan la naturaleza de sus actuaciones.
“En este país no hay disidentes, grupos subversivos, ni alzados en armas, mucho menos estructuras con legitimidad política. En mi Gobierno está absolutamente prohibido disfrazar con eufemismos la naturaleza de quienes aterrorizan al pueblo a punta de pistola y dinamita”.
Y agregó:
“Son terroristas y así los vamos a tratar. Aquí no hay espacio para el diálogo. Como lo dije el día de mi posesión, esa opción está agotada”.
El presidente diferenció, sin embargo, entre quienes continúen en las estructuras criminales y quienes decidan abandonarlas y someterse a las autoridades.
“Los que quieran abandonar la criminalidad pueden someterse a la justicia a través de los mecanismos establecidos por la ley”, señaló.
Para quienes persistan en las acciones violentas, el mensaje fue diferente: serán enfrentados por la Fuerza Pública dentro de las facultades constitucionales y legales del Estado.
De La Espriella: “No la paz que se negocia con los delincuentes”
Durante el discurso, el mandatario aseguró que espera recuperar la tranquilidad de los colombianos mediante el fortalecimiento de la autoridad estatal.
“Estoy seguro de que con ustedes vamos a traerle paz a Colombia, pero no la paz que se negocia con los delincuentes, no la falsa paz que arrodilla al Estado. La paz que se impone con la fuerza de las armas”, manifestó ante los nuevos mandos.
De La Espriella también cuestionó los resultados de la política de seguridad de la administración anterior y aseguró que varias comunidades quedaron sometidas a fenómenos como la extorsión y la violencia de las organizaciones armadas.
Respaldo a los militares, pero no será un “cheque en blanco”
El presidente también envió un mensaje a soldados y policías. Aseguró que tendrán el respaldo del Gobierno cuando sean víctimas de lo que calificó como “montajes” por actuaciones desarrolladas en cumplimiento de sus funciones.
De La Espriella dejó claro, sin embargo, que ese respaldo no significará un “cheque en blanco” y que todos los integrantes de la Fuerza Pública deberán actuar dentro de la Constitución, la ley, los derechos humanos y las reglas que regulan el uso legítimo de la fuerza.
El mandatario manifestó además que acompañará personalmente a los uniformados y que no permanecerá distante de las operaciones y los problemas que enfrenten.
“No voy a gobernar encerrado en un despacho, mientras ustedes se juegan la vida por Colombia”, aseguró durante la ceremonia.
Gobierno reporta golpes contra el narcotráfico
De La Espriella presentó además resultados de las operaciones adelantadas desde que asumió la Presidencia el pasado 7 de agosto.
Según el mandatario, durante los primeros 21 días de su administración las autoridades habían conseguido incautar 13 toneladas de cocaína y destruir 83 puntos destinados a la producción de estupefacientes.
El presidente señaló que las organizaciones que enfrenta el Estado obtienen recursos de actividades como el narcotráfico, la extorsión, el secuestro, la minería ilegal y el robo de combustibles.
Orden al INPEC: recuperar el control de las cárceles
La política de seguridad anunciada por el mandatario también tendrá un componente penitenciario.
De La Espriella dio instrucciones al director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), coronel Diego Fernando Gutiérrez Rojas, para recuperar el control efectivo de los establecimientos carcelarios y evitar que delincuentes continúen dirigiendo actividades criminales desde los centros de reclusión.
Gutiérrez Rojas fue ratificado en el cargo por el nuevo Gobierno y tomó juramento el pasado 20 de agosto ante el ministro de Justicia, Iván Cancino. Su continuidad constituye una excepción dentro de la renovación de altos cargos realizada por la administración De La Espriella.
El Gobierno ya ha comenzado a adoptar decisiones frente a los internos considerados de alto riesgo. Entre las medidas conocidas está el traslado de 117 reclusos de alto perfil, además de la preparación de una estrategia para aislar a determinados cabecillas y evitar que mantengan comunicación con sus estructuras criminales.
De La Espriella confirma construcción de megacárceles
El presidente ratificó además uno de los anuncios que realizó durante su campaña: la construcción de megacárcelesdestinadas, entre otros objetivos, a recluir a los integrantes más peligrosos de organizaciones criminales y terroristas.
La estrategia penitenciaria contempla igualmente alternativas de aislamiento para cabecillas que continúen impartiendo órdenes desde prisión. El Gobierno ha planteado incluso la utilización de “buques cárcel” como mecanismo para aislar a determinados reclusos de alto riesgo mientras avanza el proyecto de los nuevos establecimientos penitenciarios.
El objetivo declarado es cortar las comunicaciones de los jefes de organizaciones criminales con sus estructuras en las calles y recuperar el control institucional de los centros penitenciarios.
Incendios forestales: Gobierno insiste en posible acción criminal
Durante su intervención, De La Espriella también se refirió a la grave emergencia por los incendios forestales que afecta diferentes zonas del territorio nacional.
El mandatario reiteró que existen indicios de que algunas conflagraciones habrían sido provocadas deliberadamente por “manos criminales” y mencionó emergencias en departamentos como Tolima, Cundinamarca, Nariño, Huila y Caldas.
En Tolima, las sospechas sobre incendios provocados han adquirido especial relevancia. Autoridades departamentales han denunciado la existencia de videos de personas que presuntamente iniciaban conflagraciones y casos en los que se habría utilizado combustible para propagar las llamas. Las autoridades investigan si grupos criminales estarían utilizando los incendios para distraer a la Fuerza Pública de operaciones contra economías ilegales.
De La Espriella aseguró que mientras soldados, policías, bomberos y organismos de socorro trabajan para combatir las llamas y atender a las comunidades afectadas, las autoridades avanzan en la búsqueda de los responsables.
El Gobierno ya había confirmado que uno de los incendios registrados en Gualanday, jurisdicción de Coello, Tolima, amenazó un gasoducto de la región. La emergencia finalmente fue controlada antes de que las llamas alcanzaran esa infraestructura estratégica.
La nueva cúpula recibe las primeras órdenes
Los anuncios fueron realizados durante la ceremonia en la que quedó formalizada la nueva estructura de mando de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.
El general Erik Rodríguez asumió el Comando General de las Fuerzas Militares; el general José Bertulfo Soto Sánchez, el Ejército Nacional; el vicealmirante Javier Jaimes Pinilla, la Armada; el mayor general Juan Martínez Ossa, la Fuerza Aeroespacial Colombiana; y el general Jesús Alejandro Barrera, la Dirección General de la Policía Nacional. El mayor general Carlos Enrique Carrasquilla Gómez quedó al frente de la Jefatura del Estado Mayor Conjunto.
Ante ellos, De La Espriella dejó planteada la que será una de las principales líneas políticas de su administración: recuperar presencia institucional en las regiones, fortalecer las operaciones contra las organizaciones armadas y cerrar la puerta a negociaciones políticas con estructuras que continúen utilizando la violencia.
“Sin seguridad no hay libertad, sin autoridad no hay justicia”, sostuvo el mandatario al impartir sus primeras directrices a la nueva cúpula.