Cristian Martín, un joven de 16 años que cursaba primer semestre en la Universidad El Bosque, fue hallado muerto en una zona boscosa de Gachancipá, Cundinamarca, tras salir en la madrugada rumbo a su jornada académica en Bogotá.
El adolescente salió de su vivienda hacia las 4:40 de la mañana, como lo hacía habitualmente. Su familia asegura que no hubo señales de alarma. Su madre recordó que esa despedida fue como cualquier otra: “A las 4:40 me dio un beso y me dijo: ‘Mami, nos vemos de la noche’. Iba a la universidad como lo hacía todos los días de costumbre”.
Sin embargo, con el paso de las horas la tranquilidad se transformó en angustia. El joven no respondió llamadas ni mensajes, aunque su celular permanecía encendido. La preocupación aumentó cuando la geolocalización del dispositivo arrojó una ubicación inesperada: el municipio de Gachancipá, a unos 50 minutos de Bogotá.
La búsqueda en la montaña
Ante la extraña señal del celular, la familia dio aviso a las autoridades y se trasladó al municipio. Mientras algunos permanecieron en la estación de Policía, otros iniciaron la búsqueda junto a uniformados en la zona montañosa donde indicaba el GPS.
La madre relató la incertidumbre que vivieron durante esas horas: “A las 6 lo volví a llamar porque la ubicación dio en Gachancipá (…) Iba a la universidad, como de costumbre”. La familia revisó también el correo del portátil del joven y otros dispositivos personales para confirmar la localización.
La búsqueda se extendió durante varias horas por el cerro hasta que, cerca de la 1:15 de la madrugada, el cuerpo del menor fue hallado sin vida en un área boscosa de difícil acceso.
Un estudiante destacado y sin conflictos conocidos
Cristian Martín había obtenido uno de los mejores puntajes en las pruebas Saber 11 de su colegio, logro que le permitió acceder a una beca para estudiar Ciencias y Matemáticas en la Universidad El Bosque. Sus allegados lo describen como un joven tranquilo, dedicado al estudio y sin problemas conocidos.
Familiares y amigos coinciden en que no había antecedentes de amenazas, conflictos personales ni situaciones que anticiparan un riesgo. “Mi hijo salió en la mañana… se despidió y me dijo ‘mami, nos vemos’ (…) y nunca llegó”, reiteró su madre.
Investigación en curso
Las autoridades judiciales iniciaron las indagaciones para establecer cómo llegó el estudiante hasta esa zona rural y cuáles fueron las circunstancias exactas de su muerte. Por ahora, no se han revelado conclusiones oficiales sobre las causas del fallecimiento.
La familia exige respuestas y claridad sobre lo ocurrido desde el momento en que el joven salió de su casa rumbo a la universidad hasta su hallazgo en la montaña. El caso, rodeado de interrogantes, quedó en manos de los investigadores, quienes deberán determinar si se trató de un hecho accidental, un acto violento o una situación aún no esclarecida.


