Joven en UCI tras reto de beber una botella de ron en Purificación, Tolima: autoridades alertan por grave intoxicación

El caso de Daniel, el joven que quedó en estado crítico luego de ingerir una botella completa de licor por dinero en Purificación, Tolima, volvió a encender las alertas sobre los retos extremos, la presión social y las consecuencias médicas y legales de este tipo de conductas. Hasta ahora, la información pública más reciente indica que permanece con pronóstico reservado.

El episodio ocurrió en Purificación, en el departamento del Tolima, donde un joven identificado como Daniel aceptó un reto que consistía en beber una botella completa de ron en un solo intento, presuntamente a cambio de 50.000 pesos, en medio de una apuesta informal. El momento quedó grabado en video y luego se difundió en redes sociales, donde se observa al joven rodeado por otras personas que lo animan a continuar mientras consumía el licor en pocos minutos.

Según la información divulgada por medios regionales y nacionales, la situación se agravó poco después de terminar el reto. Daniel se descompensó, perdió el conocimiento y tuvo que ser trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde fue ingresado a una Unidad de Cuidados Intensivos.

El caso  volvió a poner bajo la lupa los llamados retos virales o desafíos por dinero, especialmente cuando ocurren en entornos de presión grupal. En las imágenes conocidas del caso, el joven aparece rodeado de personas que celebran y empujan el desarrollo del reto, un contexto que distintos reportes han descrito como un factor de influencia sobre decisiones impulsivas y de alto riesgo. Más allá de la discusión moral, el hecho dejó en evidencia cómo una conducta aparentemente “recreativa” puede transformarse en una urgencia médica de máxima gravedad en cuestión de minutos.

Desde el ángulo judicial, el caso ha generado interrogantes sobre la eventual responsabilidad de las personas que participaron en el reto, lo promovieron o lo grabaron sin intervenir para detenerlo.

Daniel continúa bajo monitoreo constante y permanece en estado delicado y con pronóstico reservado.

La ingesta  de licor en pocos minutos no solo produce una embriaguez intensa: puede desbordar por completo la capacidad del organismo para procesar el etanol y comprometer funciones vitales en cuestión de minutos.

Riesgo médico: qué ocurre al beber una botella completa de licor en poco tiempo

Desde el punto de vista clínico, un consumo tan rápido y masivo de alcohol puede provocar una intoxicación aguda por alcohol, también conocida como sobredosis etílica. La Clínica Mayo advierte que beber demasiado alcohol en poco tiempo puede afectar funciones básicas del organismo como la respiración, la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal y el reflejo nauseoso, y en los casos más severos puede llevar a coma o muerte.

El Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo de Estados Unidos, NIAAA, explica que una sobredosis de alcohol ocurre cuando hay tanto alcohol en la sangre que las zonas del cerebro encargadas de controlar funciones vitales comienzan a apagarse. Entre los signos de alarma se incluyen confusión mental, dificultad para mantenerse despierto, vómito, convulsiones, respiración lenta, pulso bajo, piel fría y respuestas disminuidas, incluida la pérdida del reflejo que impide la asfixia con vómito.

Químicamente, el problema radica en la velocidad de absorción del etanol. El alcohol pasa del estómago y el intestino delgado al torrente sanguíneo, pero el hígado solo puede metabolizar una cantidad limitada por hora. Cuando una persona ingiere una botella completa en un lapso muy corto, la concentración de alcohol en sangre puede elevarse de forma abrupta, superando la capacidad del cuerpo para procesarlo. Esa sobrecarga deprime el sistema nervioso central y puede comprometer la conciencia, la respiración y la circulación.

La NIAAA define el “binge drinking” o consumo episódico excesivo como un patrón que lleva la concentración de alcohol en sangre a 0,08 % o más; típicamente, esto ocurre con cinco o más bebidas en hombres o cuatro o más en mujeres, en alrededor de dos horas. En un caso como el de Daniel, la cantidad ingerida habría estado muy por encima de ese umbral, lo que ayuda a explicar la gravedad de la reacción física.

Una alerta de salud pública

El caso de Purificación no solo reabre el debate sobre los retos extremos en redes sociales. También plantea una alerta de salud pública sobre el consumo acelerado de alcohol, especialmente en contextos de presión grupal o apuestas. Lo que ocurrió con Daniel muestra que una sola decisión tomada en segundos puede derivar en internación en UCI, riesgo neurológico, compromiso respiratorio y un desenlace potencialmente fatal.