Lo que parecía un trayecto rutinario entre Colombia y Estados Unidos se ha transformado en una investigación de seguridad internacional. Un Boeing 737 MAX 8 de American Airlines, que operaba el vuelo AA923, aterrizó en el Aeropuerto con daños visibles causados por proyectiles de arma de fuego.
El incidente fue reportado en el Aeropuerto Internacional José María Córdova (MDE) en Rionegro
El hallazgo tras el aterrizaje
Al respecto la Aerocivil informó:
“Sobre el vuelo AA923 de American Airlines, informamos que la situación se presentó posterior al aterrizaje y fue atendida bajo los protocolos establecidos. La seguridad operacional es prioridad”
- De acuerdo con los reportes conocidos, tras el aterrizaje de la aeronave en el Aeropuerto Internacional de Miami el pasado lunes, una inspección rutinaria detectó perforaciones en el plano derecho de la misma.
- A la fecha, esta Autoridad Aeronáutica no ha recibido notificación formal sobre este evento por parte del operador aéreo, ni de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), ni de la Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos, autoridades competentes en dicho país.
- La Aeronáutica Civil permanece atenta a cualquier comunicación oficial por parte de las agencias internacionales o la aerolínea que permita esclarecer los hechos y
- determinar el origen de las novedades reportadas.
De acuerdo con los reportes iniciales revelados por AirLive y confirmados por fuentes de la industria, el descubrimiento no ocurrió en pleno vuelo, sino durante una inspección técnica de rutina posterior al aterrizaje de Miami a Medellín.
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Punto de impacto: El alerón derecho de la aeronave, una pieza crítica para el control del equilibrio y la estabilidad lateral del avión.
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Aeronave: Un Boeing 737 MAX 8, uno de los modelos más modernos de la flota de American Airlines.
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Origen: El vuelo procedía de territorio colombiano (aunque el aeropuerto de salida específico se mantiene bajo verificación oficial).
Investigación en curso
Hasta el momento, ni la aerolínea ni las autoridades aeronáuticas han confirmado en qué fase del vuelo se produjo el incidente. Sin embargo, el hallazgo de «marcas de perforación» consistentes con impactos de bala ha encendido las alarmas sobre la seguridad en los alrededores de las terminales aéreas en la región.
«La seguridad de nuestros clientes y de los miembros de nuestro equipo es nuestra máxima prioridad», declaró un portavoz de la aerolínea, señalando que la aeronave ha sido retirada de servicio para una evaluación exhaustiva y reparaciones.
¿Qué sigue ahora?
Las autoridades de aviación civil de ambos países, junto con agencias de seguridad federales, deberán determinar si el avión fue alcanzado por fuego cruzado en tierra durante el despegue o si se trató de un ataque deliberado. Por ahora, el incidente se maneja con total hermetismo mientras se revisan las trayectorias de vuelo y los reportes de actividad en las zonas aledañas a los aeropuertos colombianos.


