Funeral ex vicepresidente Germán Vargas Lleras en Bogotá

Colombia continúa despidiendo a Germán Vargas Lleras, una de las figuras más influyentes de la política nacional en las últimas décadas. Este lunes 11 de mayo avanzan las exequias del exvicepresidente de la República y exlíder natural del partido Cambio Radical, tras un fin de semana de homenajes y actos de despedida realizados en Bogotá luego de su fallecimiento el pasado viernes 8 de mayo.

Durante el fin de semana, el cuerpo de Vargas Lleras permaneció en cámara ardiente en el Palacio de San Carlos, sede histórica de la Cancillería colombiana. Hasta allí llegaron familiares, dirigentes políticos, empresarios, amigos y ciudadanos que quisieron darle el último adiós al exsenador, exministro y exvicepresidente.

La jornada de este lunes contempla una eucaristía solemne en la Catedral Primada de Colombia, prevista para las 11 de la mañana, como parte del funeral de Estado organizado en honor al dirigente político. Posteriormente, el cuerpo será trasladado al cementerio Jardines de Paz, en el norte de la capital, donde se llevará a cabo una ceremonia privada junto a sus familiares más cercanos.

Las honras fúnebres estuvieron acompañadas por la presencia de importantes figuras del escenario político nacional. Durante la velación realizada este domingo asistieron, entre otros, el expresidente Iván Duque, así como dirigentes y precandidatos presidenciales que acudieron al Palacio de San Carlos para expresar sus condolencias y acompañar a la familia Vargas Lleras en medio del duelo.
En medio de la despedida, una de las voces más emotivas fue la de su hermano, Enrique Vargas Lleras, quien recordó la entrega del exvicepresidente al servicio público y aseguró que “sacrificó gran parte de su vida por este país”.

Germán Vargas Lleras falleció a los 64 años luego de enfrentar durante casi una década un meningioma, enfermedad que deterioró progresivamente su estado de salud. En los últimos meses había recibido atención médica especializada en Houston, Estados Unidos, antes de regresar a Bogotá, donde presentó complicaciones que finalmente provocaron su muerte rodeado de familiares.

Durante el fin de semana, el cuerpo de Vargas Lleras permaneció en cámara ardiente en el Palacio de San Carlos, sede histórica de la Cancillería, donde familiares, dirigentes políticos, empresarios y ciudadanos llegaron a darle el último adiós. Fue allí donde su hermano Enrique Vargas recordó el vínculo especial del exvicepresidente con ese lugar: «Es un momento muy difícil. Germán siempre tuvo un aprecio especial por el Palacio de San Carlos; recuerden que el abuelo Carlos Lleras gobernó desde aquí. Germán se formó desde muy temprana edad para asumir responsabilidades públicas por su patria». Su hija Clemencia fue más directa en su dolor: «Colombia se perdió de tenerlo como presidente, con toda su trayectoria y experiencia, en un momento en que él sí estaba listo para serlo y quería serlo».

Entre quienes acudieron a la velación estuvo Luis Felipe Henao, uno de los políticos más cercanos a Vargas Lleras, quien lo acompañó como viceministro de Interior y Justicia entre 2010 y 2012. «Despedimos al gran último ejecutor de Colombia. Germán era un hombre de pocos discursos y más acción», afirmó, y recordó su prolífica gestión legislativa: «Fue tal vez una de las personas con mayor producción legislativa, más de 71 leyes, unas muy importantes socialmente, como la Ley de Víctimas y la Ley de Tierras».

Las condolencias también llegaron desde la clase política. La senadora y candidata presidencial Paloma Valencia, primera en confirmar públicamente la muerte del exvicepresidente, lo describió como «un gran estadista y un incansable gladiador por Colombia y su democracia», y advirtió que «su partida deja un vacío enorme en el corazón de la oposición». El expresidente Álvaro Uribe fue contundente: «En mala hora de la patria muere Germán Vargas Lleras. Su partida ocurre en el momento en que la democracia más necesitaba de su verticalidad. Es difícil encontrar líderes de sus condiciones integrales, su capacidad de estudio, sus férreas convicciones democráticas y el afán por el bienestar general». Por su parte, el expresidente Juan Manuel Santos lamentó que los colombianos no lo hubieran elegido presidente: «Hubiera sido un gran presidente. Tenía su experiencia parlamentaria, su experiencia de ejecutivo, un gran carácter, conocía el Estado como pocos y tenía una gran capacidad de formar equipos». Santos fue más lejos: «Fue una lástima que el pueblo colombiano no lo haya escogido. De pronto estaríamos en un país muy diferente y mucho mejor».

Con las ceremonias previstas para este lunes concluye el último adiós a uno de los dirigentes más visibles y determinantes de la política colombiana contemporánea, cuya trayectoria estuvo marcada por su paso por el Congreso, los ministerios y la Vicepresidencia de la República.