Lo que durante varios meses fue conocido como un aparente accidente de tránsito ocurrido en el barrio Bosque Popular, en Bogotá, pasó a ser investigado por la Fiscalía General de la Nación como un presunto feminicidio y el homicidio de un niño de 10 meses. El caso corresponde a los hechos registrados en la madrugada del 12 de diciembre de 2025, en inmediaciones del Jardín Botánico, donde las autoridades encontraron un vehículo subido a un separador vial y colisionado de frente contra un árbol. Dentro del automotor estaban sin vida una mujer y su hijo, mientras un hombre fue hallado inconsciente en el asiento del copiloto.
«La investigación dirigida por la Fiscalía, permitió obtener elementos materiales probatorios que dan cuenta de un doble homicidio que habría sido perpetrado por el padre del menor de edad» Fiscalía
La Fiscalía informó que los avances de la investigación permitieron establecer que las heridas y condiciones de las víctimas no eran compatibles con un siniestro vial. Según la entidad, las actividades de policía judicial adelantadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), junto con los análisis del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, llevaron a concluir que se trataría de un doble crimen presuntamente cometido por el padre del menor.
De acuerdo con el material probatorio citado por la Fiscalía, la mujer presentaba una herida en el cuello ocasionada con arma cortopunzante. En el caso del bebé, Medicina Legal identificó lesiones que serían compatibles con una agitación violenta de su cuerpo, un cuadro conocido como zarandeo, que habría ocurrido antes del supuesto choque. Esos hallazgos forenses fueron determinantes para que la hipótesis inicial de accidente de tránsito cambiara hacia la de un presunto feminicidio y homicidio agravado.
«Inicialmente, los organismos de socorro y de rescate que atendieron la emergencia encontraron un vehículo subido a un separador vial y colisionado de frente contra un árbol. Dentro del automotor encontraron a una mujer y a su bebé sin signos vitales, y a un individuo inconsciente. Las actividades de policía judicial evidenciaron que la madre presentaba una herida en el cuello ocasionada con arma cortopunzante. Entre tanto, el niño registraba lesiones que serían compatibles con una agitación violenta de su cuerpo, conocida como zarandeo, sucedida antes del supuesto siniestro» : Fiscalía
La reconstrucción presentada por los investigadores señala que el hombre habría recogido primero a la mujer y luego se habría desplazado al sector de Villa Luz para recoger al niño. Según la versión expuesta por la Fiscalía, una vez el menor estaba en el vehículo, la madre habría advertido que el bebé estaba muerto y habría reclamado por lo sucedido. En ese momento, siempre según la hipótesis del ente acusador, su acompañante la habría atacado con un cuchillo.
La investigación sostiene además que, tras los hechos, el señalado agresor habría intentado simular un accidente para evadir su responsabilidad. Para ello, según la Fiscalía, limpió el carro, desapareció algunos elementos que lo comprometían, chocó el automotor para dar apariencia de colisión y acomodó el cuerpo de la mujer en el asiento del conductor, con el fin de hacer creer que ella iba manejando al momento del impacto. Posteriormente, se habría quedado en el puesto del copiloto con algunas lesiones, esperando la llegada de las autoridades.
Con base en esos elementos materiales probatorios, un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá imputó al hombre los delitos de homicidio agravado, feminicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. La Fiscalía indicó que los cargos no fueron aceptados por el procesado y que un juez le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.
El caso ha generado atención por la manera en que una escena inicialmente reportada como accidente habría ocultado, de acuerdo con la investigación, un crimen ocurrido dentro del vehículo. La revelación de los hallazgos forenses y de las evidencias recolectadas por el CTI reorientó por completo el expediente y abrió una nueva fase judicial centrada en esclarecer la secuencia exacta de lo ocurrido y la eventual responsabilidad penal del hombre procesado.


