
Angie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE) y actual gerente del Fondo Adaptación, en una entrevista a Blu Radio lanzó una serie de acusaciones, denuncias y revelaciones sobre su paso por la Casa de Nariño, en las que habló de presiones internas, problemas de salud mental, amenazas, diferencias con el presidente, la influencia de Juliana Guerrero y el ambiente de poder que, según ella, existe alrededor del mandatario.
Su relato abre una de las mayores crisis políticas de los últimos meses para el petrismo y pone bajo la lupa la dinámica interna del Ejecutivo en el tramo final del Gobierno.
«Yo era prácticamente la única que le llevaba la contraria»
Uno de los primeros aspectos que abordó Rodríguez fue la manera en que se desarrollaban las relaciones al interior del Gobierno.
Según la exdirectora del DAPRE, pocas personas contradecían al presidente Petro durante las reuniones o discusiones estratégicas.
«Yo era prácticamente la única que le revertía algo que él dijera, porque la gente lo tenía tan idealizado que nadie le levantaba la mano. Yo sí lo hacía», afirmó durante la entrevista.
Rodríguez aseguró que esa actitud la convirtió en una figura incómoda para algunos sectores cercanos al mandatario y que, con el tiempo, generó tensiones cada vez más profundas.
El episodio que habría roto su relación con Petro
La exfuncionaria sostiene que el punto de quiebre definitivo ocurrió por Juliana Guerrero.
Según explicó, se opuso al nombramiento de Guerrero como viceministra de Juventudes porque consideraba que no cumplía los requisitos exigidos para asumir el cargo.
«Yo le dije: ‘No, señor presidente, porque ella no es profesional y por lo tanto no la puedo nombrar’«, relató Rodríguez.
La respuesta presidencial, según su versión, fue inmediata.
«Me dijo que lo mío era envidia con ella«, aseguró la funcionaria.
Rodríguez afirmó que durante esa discusión se produjeron comentarios sobre su apariencia física y comparaciones con Juliana Guerrero, hechos que ella calificó como una forma de violencia de género. Esa afirmación forma parte exclusivamente de su versión de los hechos.
«La influencia que tenía era una cosa desproporcionada»
Otro de los capítulos centrales de la entrevista estuvo relacionado con el supuesto papel que desempeñaba Juliana Guerrero dentro del Gobierno.
Rodríguez aseguró que la joven tenía una influencia superior a la de muchos funcionarios con cargos formales.
«La influencia que ella tenía en el Gobierno era una cosa desproporcionada«, afirmó.
La exdirectora del DAPRE señaló que Guerrero frecuentaba la Casa de Nariño y promovía nombramientos en entidades públicas.
«Ella llegaba con listas de hojas de vida diciendo: ‘Ya hablé con el presidente, nómbrame este secretario general’. Yo le respondía que no lo iba a hacer», aseguró.
Rodríguez sostuvo que existía una red de influencia alrededor del poder presidencial y aseguró que sus negativas a realizar determinados nombramientos terminaron convirtiéndola en un obstáculo para algunos sectores.
«Creo que es mi mayor victimario»
La funcionaria habló de su salud mental. Rodríguez confirmó que fue diagnosticada con depresión y ansiedad durante su permanencia en el Gobierno.
«La ansiedad y la depresión surgen cuando la persona sufre unas situaciones extremas a las que el propio gobierno y el propio presidente, tengo que decirlo, me llevó», manifestó.
Posteriormente fue preguntada sobre quién consideraba responsable de esa situación.
«Creo que es mi mayor victimario«, respondió al referirse al presidente Gustavo Petro.
La funcionaria explicó que las presiones constantes y el ambiente vivido dentro de la Presidencia tuvieron un impacto directo sobre su salud emocional.
«Tener depresión no significa estar loco»
Rodríguez también criticó las referencias públicas realizadas a su diagnóstico médico.
«Tener depresión no significa estar loco ni mucho menos ser incapaz«, afirmó.
La funcionaria defendió su capacidad profesional y recordó que continuó adelantando estudios doctorales y ejerciendo cargos de alta responsabilidad pese a su condición de salud.
Además, calificó de «desafortunadas y estigmatizantes» las declaraciones que vinculan sus diagnósticos con una supuesta incapacidad para ejercer funciones públicas.
«Quien más necesita ayuda psicológica es el presidente»
Quizás la frase más dura contra el mandatario fue la pronunciada al final de una de sus intervenciones.
«Creo que incluso la persona que más necesita ayuda en este momento, en ese ámbito, es él», declaró refiriéndose al presidente Petro.
La exfuncionaria argumentó que encontraba contradicciones entre las decisiones administrativas del mandatario y sus declaraciones públicas sobre ella
«Tengo un miedo profundo»
Las declaraciones fueron más allá de las diferencias políticas.
Rodríguez aseguró temer por su seguridad personal y por la de su familia.
«Tengo un miedo profundo. Quiero que los colombianos oren por mí y por mi familia«, expresó durante la entrevista.
La exdirectora del DAPRE afirmó sentirse amenazada por las denuncias que ha realizado y dijo que decidió hablar públicamente porque considera necesario dejar constancia de todo lo que, según ella, ocurrió dentro del Gobierno.
Las afirmaciones sobre el coronel Óscar Dávila
Otro de los pasajes más delicados de la entrevista estuvo relacionado con el coronel Óscar Dávila.
Rodríguez aseguró que policías cercanos al oficial le transmitieron dudas sobre la hipótesis oficial de su muerte.
«Lo de mi coronel no fue un suicidio. Me decían, muy afectados, tenga cuidado«, relató la funcionaria sobre conversaciones que asegura haber sostenido con uniformados cercanos al caso.
También señaló:
«Me daba miedo meterme en eso de solamente escuchar«. Y agregó:»Ese era un tema que todo mundo ya como que sabía, pero nadie podía decir».
Rodríguez aclaró que no participó directamente en las investigaciones y sostuvo que corresponde a la justicia esclarecer definitivamente lo ocurrido.
El conflicto por La Mojana
La funcionaria también abordó diferencias relacionadas con los recursos destinados a La Mojana.
Según explicó, se opuso a modificaciones presupuestales que, en su criterio, no estaban suficientemente respaldadas por estudios técnicos.
«No permití que se llevaran el billón de pesos que es de La Mojana», aseguró.
Rodríguez sostuvo que esa posición generó nuevos enfrentamientos dentro del Ejecutivo y anunció que seguirá vigilando el destino de esos recursos públicos.
Una entrevista que desencadenó una guerra política
Las declaraciones de Angie Rodríguez desencadenaron una reacción inmediata del presidente Gustavo Petro, quien anunció acciones penales en su contra y calificó sus afirmaciones de mentirosas y calumniosas.
Sin embargo, más allá de la respuesta presidencial, la entrevista dejó en evidencia una profunda fractura entre quien fue una de las funcionarias más poderosas del Gobierno y el jefe de Estado.
Sus denuncias sobre salud mental, supuestas presiones, amenazas, nombramientos, influencia política y episodios ocurridos dentro de la Casa de Nariño han abierto una nueva tormenta política que promete seguir generando repercusiones en los próximos días.