
Daneidy Barrera Rojas, conocida como ‘Epa Colombia’, dejó la Escuela de Carabineros de Bogotá y fue trasladada al Complejo Penitenciario y Carcelario de Ibagué, conocido como La Picaleña. El movimiento se produjo en medio de cuestionamientos por presuntos privilegios, procedimientos estéticos dentro de la guarnición, el hallazgo de un celular y otros reportes de indisciplina. La empresaria cumple desde enero de 2025 una condena de 63 meses y 15 días de prisión por los daños causados a una estación de TransMilenio durante las protestas de 2019.
Daneidy Barrera Rojas, la empresaria e influenciadora conocida en todo el país como Epa Colombia, ya no continuará cumpliendo su condena en la Escuela de Carabineros de la Policía Nacional en Bogotá.
El viernes 7 de agosto fue trasladada al Complejo Carcelario y Penitenciario de Alta y Media Seguridad de Ibagué, Coiba-Picaleña, donde permanecerá en el sector destinado a mujeres privadas de la libertad. Fuentes del Inpec confirmaron que el movimiento se realizó por instrucción del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella.

La decisión pone fin a casi un año de permanencia de Barrera en una instalación policial que no funciona como establecimiento penitenciario ordinario para población condenada.
Epa Colombia había llegado allí en agosto de 2025, después de haber estado recluida inicialmente en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá. Su defensa alegó entonces razones relacionadas con su seguridad y las condiciones en las que estaba cumpliendo la pena.
Ahora regresará a un establecimiento penitenciario convencional.
Los cuestionamientos que rodearon su permanencia en Carabineros
El traslado no ocurre en medio de una estadía tranquila.
Durante los últimos meses fueron conocidos diferentes reportes sobre presuntas irregularidades y episodios de indisciplina ocurridos durante la permanencia de Barrera en la Escuela de Carabineros.
Uno de los más delicados estuvo relacionado con supuestos procedimientos estéticos realizados dentro del lugar de reclusión.
Un expediente fechado el 4 de julio de 2026 documentó información según la cual el 31 de mayo Barrera habría recibido aplicaciones de sustancias de relleno durante una jornada de visitas.
De acuerdo con el testimonio de otra interna, las aplicaciones habrían sido realizadas en glúteos, pómulos, mentón y labios. Esa misma noche, según esa versión, Epa Colombia habría presentado fuertes dolores y fiebre.
Posteriormente, durante una inspección realizada en la habitación en la que permanecía Barrera, fueron encontrados diferentes elementos médicos y estéticos.
Entre ellos había lidocaína, ácido hialurónico, anestésicos locales, gasas, lancetas, agujas hipodérmicas, jeringas y suero fisiológico.
Los hechos forman parte de informes administrativos y testimonios conocidos públicamente y no equivalen, por sí mismos, a una condena o sanción disciplinaria contra Barrera.
Ya habían intentado ingresar bótox y jeringas
El mismo expediente reveló otro antecedente.
El 13 de diciembre de 2025 fue interceptado un domicilio enviado por el conductor de Karol Barbosa, pareja sentimental de Epa Colombia.
Según la información conocida, dentro de una caja de icopor que aparentemente contenía alimentos fueron encontrados alrededor de 60 jeringas, frascos de bótox, jeringas con productos de relleno, guantes de látex y pinzas.
Este episodio se convirtió posteriormente en uno de los antecedentes utilizados para revisar las condiciones en las que la empresaria permanecía recluida.
Un celular fue encontrado en un lugar donde estaba prohibido
Otro de los episodios que abrió cuestionamientos ocurrió mucho antes de su traslado.
En septiembre de 2025, una inspección realizada por la Policía Nacional en la Escuela de Carabineros terminó con la incautación de varios teléfonos celulares.
Uno de esos dispositivos fue atribuido a Daneidy Barrera.
Las autoridades indicaron que los teléfonos estaban en un sector donde estaba estrictamente prohibido su uso y anunciaron una indagación interna para establecer cómo habían ingresado los aparatos y quiénes los utilizaban.
El entonces abogado de Barrera reconoció públicamente que la situación podía constituir una infracción del reglamento penitenciario y tener consecuencias posteriores a la hora de solicitar beneficios como permisos o libertad condicional.
La selfie con su nueva abogada
A esa controversia se sumó una nueva imagen conocida apenas horas antes del traslado.
La abogada Wendy Herrera, quien recientemente asumió la representación de Epa Colombia, publicó una fotografía junto a la empresaria durante una visita realizada en la Escuela de Carabineros.
En la imagen se observaba nuevamente a Daneidy Barrera y llamó particularmente la atención el cambio en su apariencia facial.
La publicación volvió a abrir preguntas sobre la utilización de teléfonos o dispositivos para fotografías dentro de las instalaciones, especialmente porque previamente ya se habían registrado hallazgos de celulares en zonas de uso restringido.
La fotografía, sin embargo, no demuestra por sí sola que Barrera hubiera tenido personalmente un teléfono en su poder durante esa visita. La imagen fue difundida desde las redes sociales de su abogada.
Vehículos de alta gama y supuestos privilegios
Otro de los asuntos mencionados durante los últimos meses estuvo relacionado con el ingreso o presencia de vehículos de alta gama vinculados a las visitas de Epa Colombia.
Reportes periodísticos señalaron que vehículos de lujo habrían llegado hasta las instalaciones durante su permanencia en la Escuela de Carabineros, situación que alimentó cuestionamientos sobre un posible trato diferencial hacia la empresaria.
Las versiones también estuvieron acompañadas de denuncias sobre supuestos regalos, domicilios y condiciones de reclusión diferentes de las que normalmente enfrentan las mujeres condenadas en establecimientos penitenciarios ordinarios.
Quejas por enfrentamientos con uniformados
Los informes conocidos también documentaron episodios relacionados con el trato de la empresaria hacia algunos integrantes de la Policía encargados de su custodia.
Un patrullero reportó que el 9 de enero de 2026 Barrera lo habría increpado durante un procedimiento interno.
También existe un reporte del 14 de marzo relacionado con un altercado durante la revisión de una visita de su madre y otro del 6 de julio después de que funcionarios le negaran el ingreso de un domicilio fuera del horario establecido.
Estas situaciones se fueron acumulando durante su permanencia en la guarnición.
De una guarnición policial a La Picaleña
Con la llegada del nuevo Gobierno, la situación cambió.
La administración de Abelardo De La Espriella ordenó una serie de movimientos de personas privadas de la libertad y Epa Colombia fue incluida dentro de los traslados ejecutados en las primeras horas del nuevo mandato.
Su nuevo lugar de reclusión es La Picaleña, en Ibagué, establecimiento bajo administración penitenciaria ordinaria y con un sector para mujeres.
La medida implica una modificación importante frente a las condiciones que tenía en Bogotá.
Mientras permanecía en Carabineros estaba en una instalación de la Policía y no en una cárcel femenina convencional.
¿Por qué está presa Epa Colombia?
La historia judicial de Daneidy Barrera comenzó por los hechos ocurridos el 22 de noviembre de 2019, durante las protestas sociales que se desarrollaban en Bogotá.
Ese día, la influenciadora llegó a la estación Molinos de TransMilenio y utilizó un martillo para ocasionar daños en puertas de vidrio, lectores de tarjetas, máquinas de recarga y elementos de acceso.
Ella misma grabó lo ocurrido y posteriormente difundió las imágenes a través de sus redes sociales.
Inicialmente, el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Bogotá la condenó por daño en bien ajeno agravado y perturbación del servicio de transporte público, pero la absolvió del delito de instigación a delinquir con fines terroristas.
En primera instancia recibió una pena de 46,2 meses de prisión.
La decisión cambió en segunda instancia.
El Tribunal Superior de Bogotá la declaró responsable también por instigación a delinquir con fines terroristas y elevó la pena a 63 meses y 15 días de prisión.
Además, le impuso una multa de más de 492 salarios mínimos y la inhabilitación para ejercer como influenciadora o youtuber durante el mismo periodo de la condena.
La Corte Suprema ordenó su captura
El proceso llegó posteriormente a la Corte Suprema de Justicia.
En enero de 2025, la Sala de Casación Penal mantuvo la condena por los tres delitos y ordenó hacer efectiva la captura de Daneidy Barrera.
La empresaria fue detenida el 28 de enero de 2025.
Esto significa que para el momento de su traslado a Ibagué llevaba aproximadamente un año y seis meses privada de la libertad de manera continua por esta condena.
La Corte mantuvo los 63 meses y 15 días de prisión y negó tanto la suspensión condicional de la pena como la prisión domiciliaria.
Sus intentos por conseguir prisión domiciliaria
Desde su ingreso a prisión, la defensa de Epa Colombia ha promovido diferentes solicitudes para que pueda terminar de cumplir la pena en su vivienda.
Uno de los principales argumentos ha estado relacionado con su condición de madre y con la situación de su hija menor.
Sin embargo, las peticiones no han prosperado hasta ahora.
En mayo de 2025, la Corte Suprema rechazó una solicitud que pretendía conseguir el beneficio argumentando, entre otros puntos, la actividad empresarial desarrollada por Barrera después de los hechos.
En 2026 volvió a conocerse una petición de prisión domiciliaria, pero la empresaria permaneció privada de la libertad.
Epa Colombia es madre de una niña de dos años
Una de las situaciones personales que más ha marcado el cumplimiento de la condena es la separación de su hija.
Daneidy Barrera es madre de Daphne Samara, quien nació el 9 de abril de 2024 y actualmente tiene dos años.
La menor nació después de un proceso de reproducción asistida que Barrera adelantó junto a su pareja, Karol Samantha Barbosa.
Desde el inicio de su reclusión, la empresaria ha insistido públicamente en su deseo de mantener contacto frecuente con su hija.
Cuando estaba en El Buen Pastor manifestó que no quería que Daphne permaneciera viviendo dentro de la cárcel, pese a que la legislación permite, bajo determinadas condiciones, la convivencia de madres privadas de la libertad con hijos menores de tres años.
El traslado a Ibagué agrega ahora una nueva dificultad geográfica para esas visitas, pues la menor y el núcleo familiar de Barrera han permanecido principalmente en Bogotá.
De fenómeno viral a la “Reina de las Keratinas”
Daneidy Barrera Rojas se hizo conocida públicamente muchos años antes de convertirse en empresaria.
Su popularidad comenzó a crecer en redes sociales gracias a videos relacionados con la Selección Colombia y a la expresión que terminó convirtiéndose en su nombre artístico: “Epa Colombia”.
Con millones de seguidores, transformó posteriormente su notoriedad digital en un negocio.
Creó una compañía dedicada a la fabricación y comercialización de productos capilares, especialmente tratamientos de queratina, además de peluquerías y otros emprendimientos.
La marca creció hasta convertir a Barrera en una empresaria reconocida en el sector de belleza y en una figura que ella misma promocionaba con el apelativo de “la Reina de las Keratinas”. Su compañía continuó funcionando incluso después de su ingreso a prisión, aunque su pareja ha reconocido públicamente que las ventas se vieron afectadas por la ausencia de Daneidy como principal imagen comercial.
“Ha sido un día difícil”
Después de conocerse el traslado a Ibagué apareció además un mensaje en la cuenta de Instagram de Epa Colombia.
En la publicación se señalaba que había sido “un día difícil” y se pedía fortaleza a Dios para afrontar el nuevo momento.
El mensaje generó dudas sobre quién lo publicó, porque Barrera tiene restringido el ejercicio de su actividad como influenciadora mientras cumple la condena y no debería administrar personalmente sus redes sociales desde prisión.
Su entorno no ha confirmado públicamente que haya sido ella quien realizó directamente la publicación.
Una nueva etapa de su condena
El traslado a La Picaleña abre así un nuevo capítulo en uno de los casos judiciales más mediáticos de los últimos años.
Daneidy Barrera pasó de El Buen Pastor a la Escuela de Carabineros y ahora de Bogotá a un complejo penitenciario de Ibagué.
La decisión llega después de meses de cuestionamientos sobre las condiciones en las que permanecía detenida, reportes por el ingreso de objetos prohibidos, presuntos tratamientos estéticos, altercados con funcionarios y denuncias sobre supuestos privilegios.
Ahora deberá continuar cumpliendo su condena de 63 meses y 15 días dentro de La Picaleña, mientras su defensa mantiene abierta la batalla judicial para intentar conseguir beneficios penitenciarios y acercarla nuevamente a su hija menor.