La defensa del exciclista colombiano Luis Alberto Lucho Herrera se pronunció públicamente tras conocerse la citación a diligencia de indagatoria que deberá atender el próximo 6 de febrero en el búnker de la Fiscalía General de la Nación, dentro de la investigación por la presunta desaparición forzada de cuatro personas ocurrida en 2002 en zona rural de Fusagasugá.
En entrevista con Focus Noticias, el abogado defensor Hernando Benavides afirmó que la diligencia no fue una imposición del ente acusador, sino una actuación solicitada expresamente por la defensa.
“La indagatoria la solicitamos nosotros”, señaló el penalista, al explicar que el objetivo es comparecer ante la Fiscalía para exponer de manera formal la versión del excampeón de la Vuelta a España y controvertir los señalamientos en su contra.
Investigación basada en testimonios de exparamilitares
El proceso que enfrenta Herrera se originó a partir de las declaraciones de dos exintegrantes de las Autodefensas Campesinas del Casanare (ACC), Óscar Andrés Huertas, alias Menudencia, y Luis Fernando Gómez Flórez, alias Ojitos. Ambos aseguraron que en una finca atribuida al ciclista existiría una fosa común donde habrían sido enterrados los cuerpos de Gonzalo Guerrero Jiménez, Víctor Manuel Rodríguez Martínez, José del Carmen Rodríguez Martínez y Diuviseldo Torres Vega, desaparecidos el 23 de octubre de 2002.
Alias Ojitos declaró ante la justicia:
“El señor ‘Lucho’ Herrera me ofrece algo de beber y me da dos sobres de manila, en uno de ellos venían las fotos de 4 personas que teníamos que recoger, dijo que eran milicianos de la guerrilla que lo iban a secuestrar, y en el otro sobre había 40 millones y nos dice que si queremos para comprar unas pistolas y unas motocicletas. Esa gente colindaba con la finca de él”.
Por su parte, Menudencia admitió su participación en los crímenes y sostuvo que las víctimas fueron asesinadas y enterradas en inmediaciones de una finca atribuida al exciclista:
“Metimos dos en el platón y dos adelante, los inhumamos en la vía Novilleros-La Aguadita en una finca sobre el borde de la carretera, los degollamos y luego los descuartizamos con machete”.
Defensa cuestiona la credibilidad de los testimonios
El abogado Benavides sostuvo que el proceso se basa fundamentalmente en la declaración de una persona que busca beneficios de justicia premial, lo que —a su juicio— obliga a un análisis riguroso de la credibilidad de esas versiones.
Según explicó, los cuerpos de las víctimas sí aparecieron, pero no en los terrenos de Lucho Herrera, como inicialmente se había señalado.
“Estamos convencidos de la inocencia de Lucho”, afirmó el penalista, quien agregó que en el contexto de orden público de la época se intentó involucrar a empresarios y personas reconocidas del municipio.
“Por las circunstancias de orden público, quisieron involucrar empresarios y personas reconocidas de Fusagasugá. Si no aportaban dinero a las extorsiones, les pedían una cantidad, él se niega a dar o no aporta, entonces dicen: contemos esto”, aseguró Benavides.
El abogado Hernando Benavides también puso en duda la veracidad de uno de los testimonios que sustentan la investigación, al señalar una contradicción clave en las fechas aportadas por el exparamilitar. Según explicó, el declarante aseguró haber llegado a la región un año después de los hechos que se investigan.
“El señor dice que llegó a la región en el 2003 y las muertes ocurrieron en el 2002, entonces no pudo haber estado allí el paramilitar”, afirmó el penalista, a juicio de la defensa, la tesis de que las acusaciones contra el exciclista carecen de sustento fáctico.
Hallazgo parcial de los cuerpos y estado del proceso
En el comunicado oficial de la Fiscalía sobre la citación a indagatoria, el ente acusador confirmó que dos de los cuerpos fueron hallados en 2008 en un terreno de Silvania (Cundinamarca) y entregados a sus familiares en diciembre de 2025, tras procesos de identificación forense. La entidad indicó que continúa la búsqueda de las otras dos víctimas.
Benavides precisó que, debido a que el proceso se rige por la Ley 600 de 2000, no puede ofrecer mayores detalles sobre la estrategia jurídica. Sin embargo, reiteró que la defensa está dispuesta a explicar la conducta del exciclista y desvirtuar las versiones que dieron origen a la investigación.
“No es victimario, es víctima”, dice su entorno
La diligencia del 6 de febrero será clave para el rumbo del proceso, en un caso que ha generado amplio impacto público por involucrar a una de las figuras más emblemáticas del deporte colombiano en una investigación por desaparición forzada, un delito considerado de lesa humanidad.


