
La situación judicial del cantante de música urbana Stiven Mesa Londoño, conocido artísticamente como Blessd, avanza en la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento en la que la Fiscalía General de la Nación pidió que sea enviado a prisión mientras avanza el proceso en su contra por el presunto delito de secuestro extorsivo agravado atenuado.
La diligencia, que se desarrolla ante un juez de control de garantías de Medellín, se convirtió en uno de los procesos judiciales más mediáticos del año debido a la popularidad del artista antioqueño, considerado una de las principales figuras del género urbano colombiano.
La Fiscalía sostiene que Blessd no habría sido un simple espectador de los hechos ocurridos en junio de 2022, sino que habría sido el presunto determinador de una retención ilegal y una serie de amenazas dirigidas contra Andrés Felipe Sánchez Quintero, reconocido por interpretar al cantante Ozuna en el programa de televisión «Yo Me Llamo».
¿Quién es Blessd?

Stiven Mesa Londoño, conocido como Blessd, es un cantante y compositor nacido en Medellín que alcanzó reconocimiento internacional gracias a éxitos dentro del género urbano y colaboraciones con artistas nacionales e internacionales.
Su carrera lo ha convertido en uno de los artistas colombianos más escuchados en plataformas digitales durante los últimos años.
Sin embargo, ahora enfrenta uno de los momentos más complejos de su vida pública debido a este proceso penal.
¿Quién es la víctima del caso?
La presunta víctima es Andrés Felipe Sánchez Quintero, imitador de Ozuna en el programa «Yo Me Llamo».
Según la investigación, Sánchez también era representante de Yeferson Sánchez Torres, un artista que realizaba presentaciones interpretando y caracterizando al propio Blessd en distintos eventos musicales del país.
La Fiscalía sostiene que precisamente esa actividad artística habría sido el origen del conflicto.
El origen de la investigación
De acuerdo con la acusación, todo ocurrió el 1 de junio de 2022 cuando Andrés Felipe Sánchez y Yeferson Sánchez fueron citados a un estudio de grabación ubicado en el sector de El Poblado, en Medellín.
La invitación habría sido realizada por Santiago Jaramillo Morán, conocido en la industria musical como «Dímelo Jara», mánager y hombre de confianza de Blessd.
Según el relato presentado por la fiscal Piedad Estela Mendoza Hinojosa, las víctimas acudieron al lugar pensando que se trataba de una reunión cordial relacionada con la carrera artística del imitador.
Sin embargo, una vez ingresaron al estudio, la situación habría cambiado drásticamente.
La presunta retención
La Fiscalía asegura que Andrés Felipe Sánchez permaneció retenido entre las 3:00 de la tarde y las 6:00 de la tarde contra su voluntad.
Durante ese tiempo, según la investigación, varias personas le exigieron firmar un documento mediante el cual se comprometía a impedir que Yeferson Sánchez continuara realizando imitaciones de Blessd.
La fiscal relató durante la audiencia:
«Allí, mediante amenazas de muerte e intimidación, le exigieron suscribir un documento privado donde se comprometiera a que su cobijado no siguiera imitando al artista Stiven Mesa Londoño, conocido como Blessd».
Según la Fiscalía, también le habrían advertido sobre una multa de 100 millones de pesos en caso de incumplimiento.
Las amenazas y el arma de fuego
Uno de los elementos más delicados de la acusación tiene que ver con las amenazas que, según la víctima, ocurrieron durante esas tres horas.
La Fiscalía sostiene que Sánchez fue intimidado física y verbalmente.
Además, afirmó que el productor musical Daniel Alejandro Velásquez Franco, conocido como «Dr. Velásquez», habría exhibido un arma de fuego para presionarlo.
Según la investigación, también le retiraron el teléfono celular durante aproximadamente treinta minutos, impidiéndole comunicarse con otras personas o solicitar ayuda.
La víctima declaró que recibió advertencias según las cuales nadie se enteraría de lo que pudiera ocurrirle por encontrarse dentro de una propiedad privada.
La llamada que hoy compromete a Blessd
El eje central de la imputación contra el cantante es una llamada telefónica que, según la Fiscalía, ocurrió mientras se desarrollaban los hechos.
La fiscal aseguró que Santiago Jaramillo entregó un celular a la víctima para que hablara con Blessd.
Según la lectura realizada durante la audiencia, el artista le habría dicho:
«Mi niño, ¿cómo está? Yo sé quién eres tú, sé dónde vives, sé qué haces y todo eso. Y yo no soy tan blandito como Jara. Si yo estuviera ahí, te estaría destrozando la cara».
Posteriormente, habría agregado:
«Yo estoy puesto para la música, pero yo soy calle y no les paso las liendras con las que estoy para que no se asuste más. Haga todo lo que le estén diciendo en la oficina y evite ese problema».
Para la Fiscalía, estas expresiones constituyen un elemento determinante para vincular al cantante con los hechos investigados.
«Blessd gestó la idea criminal»: Fiscalía
Durante la sustentación de la medida de aseguramiento, la fiscal fue más allá de la imputación inicial.
Ante el juez sostuvo:
«Esta acción fue determinada por el señor Stiven Mesa Londoño, conocido como Blessd, quien gestó la idea criminal».
Según el ente acusador, el cantante tenía un interés directo en impedir que continuaran las presentaciones del imitador.
Por esa razón, la Fiscalía lo considera presunto determinador de la conducta.
Los argumentos para pedir cárcel
Durante la audiencia de medida de aseguramiento, la Fiscalía solicitó que Blessd y los demás procesados sean enviados a un centro carcelario.
El ente investigador argumentó que la gravedad de los hechos justifica una medida privativa de la libertad.
La fiscal sostuvo:
«Estamos ante una conducta punible que afecta la libertad individual y la integridad personal, donde se instrumentalizó la violencia para obtener un beneficio contractual bajo coacción».
Asimismo, señaló que la víctima continúa manifestando temor por su seguridad.
Otro de los argumentos expuestos tiene que ver con la capacidad de influencia que tendría el artista.
Según la Fiscalía:
«El señor Steven Mesa Londoño, prevaliéndose de su reconocimiento y de lo que él mismo denomina su condición de calle, envió un mensaje claro de intimidación».
El ente acusador considera que medidas menos restrictivas resultarían insuficientes para garantizar la protección de la víctima y la correcta administración de justicia.
La reacción de Blessd
Durante la audiencia, el cantante intervino directamente para cuestionar la imputación.
Con autorización de la jueza preguntó:
«¿Cómo fue que yo determinó si supuestamente fue por una llamada, si yo no estaba presente?».
La fiscal respondió que la teoría del caso no depende de una presencia física.
Según explicó:
«El hecho de que no estuviera presente no elimina la posibilidad de haber determinado la conducta mediante amenazas e intimidaciones realizadas por llamada telefónica».
La defensa rechaza la acusación
Los abogados de Blessd solicitaron al juez no imponer una medida de aseguramiento en centro carcelario.
La defensa argumentó que el cantante ha comparecido voluntariamente al proceso durante varios años y posee arraigo familiar, social y laboral.
También sostuvo que la Fiscalía está interpretando erróneamente los hechos y que el caso correspondería a una controversia comercial derivada del uso de la imagen artística del cantante.
Según los defensores, no se configuraría un secuestro extorsivo consumado.
El antecedente que también menciona la Fiscalía
Durante el proceso se recordó que actualmente existe otra denuncia contra Blessd presentada por Iván Andrés Galindo Navia, representante artístico del cantante Pirlo.
Aunque ese caso es independiente y no forma parte de esta investigación, fue mencionado en medio del debate judicial debido a presuntos señalamientos de amenazas y agresiones.
¿Qué sigue ahora?
Hasta el cierre de esta edición, el juez no había adoptado una decisión definitiva sobre la solicitud de medida de aseguramiento.
La defensa y la Fiscalía continúan presentando sus argumentos antes de que el despacho determine si Blessd deberá afrontar el proceso en libertad o si será enviado a prisión preventiva.
Mientras tanto, el artista mantiene su presunción de inocencia y el proceso apenas entra en una etapa clave en la que la justicia deberá determinar si existen suficientes elementos para restringir su libertad mientras avanza la investigación por uno de los casos más sonados del entretenimiento colombiano en los últimos años.