Un nuevo episodio de violencia selectiva en el norte de la capital. A las 3:42 p. m., un sicario ejecutó a un reconocido empresario del sector arrocero y a su escolta a las afueras de un gimnasio en la calle 85 con carrera Séptima, en el sector de La Cabrera, localidad de Chapinero.
La víctima, padre de cuatro hijos y propietario de la marca Arroz Sonora, salía de una sesión de entrenamiento cuando fue sorprendido por el atacante, quien vestía traje formal y corbata, una estrategia que le permitió pasar inadvertido entre ejecutivos y transeúntes de este exclusivo sector del norte de Bogotá.
Un ataque calculado al segundo
De acuerdo con la Policía Metropolitana, el agresor llegó al lugar dos minutos antes del arribo del empresario. Permaneció de pie, observando discretamente la salida del establecimiento, hasta que las víctimas descendieron hacia el parqueadero.
“Recibió un disparo en la cabeza y su escolta, Luis Gutiérrez, lo recibió en la espalda. Ya tenían estudiadas las rutinas; sabían cómo y por dónde salían. El sicario se paró a esperarlo 2 minutos antes. La moto en la que huyeron llegó 10 minutos antes”, “Sabían las rutinas, sabían la hora a la que llegaba y la que salía” dijo el general Giovanny Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá
En ese momento, se acercó por la espalda y disparó a menos de un metro de distancia, impactando principalmente en cabeza y cuello. El escolta recibió un proyectil en la espalda. Ambos murieron minutos después, pese a los intentos de auxilio.
El general Giovanni Cristancho calificó el crimen como una operación “milimétricamente planeada”, sustentada en un seguimiento previo de las rutinas de la víctima.
Huida y primer rastro
Tras el ataque, el sicario corrió hacia la carrera Séptima, donde una motocicleta lo esperaba en una estación de servicio cercana. El vehículo había llegado al punto con varios minutos de anticipación.
Las autoridades reconstruyen ahora el recorrido de escape a partir de cámaras públicas y privadas, con el objetivo de establecer la ruta hacia el sur de la ciudad y la posible red de apoyo.
El atentado: un ataque a plena luz del día
El hecho ocurrió hacia las 3:45 de la tarde, cuando las víctimas abandonaban el establecimiento deportivo. De acuerdo con el reporte oficial, un sujeto vestido con traje y corbata se acercó caminando, desenfundó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones.
Tras el ataque, el agresor huyó hacia la carrera Séptima, donde lo esperaba una motocicleta conducida por un cómplice. Ambos escaparon rápidamente del lugar.
Las víctimas fueron trasladadas de urgencia a la Clínica del Country, pero fallecieron minutos después debido a la gravedad de las heridas.
El lugar: un entorno vigilado
El homicidio ocurrió frente a un gimnasio de la cadena Bodytech Colombia, ubicado en una zona con presencia policial frecuente debido a residencias de altos funcionarios.
Sin embargo, el camuflaje del atacante y la rapidez de la acción impidieron una reacción inmediata. Una patrulla había pasado por el sector minutos antes sin detectar movimientos sospechosos.
Investigación bajo presión
Durante más de 12 horas posteriores al crimen, equipos especializados adelantaron labores de inspección, recolección de videos y entrevistas a testigos.
Uno de los principales obstáculos fue el acceso inicial a las grabaciones. Administradores de edificios y estaciones de servicio exigieron órdenes judiciales, lo que retrasó la revisión del material clave.
“La esposa del señor Aponte nos manifestó que no había ninguna amenaza en su contra, pero se evidencia una planeación milimétrica del asesinato” General Giovanni Cristancho, comandante de la Policía metropolitana de Bogotá
La Policía admitió que la confusión inicial y la falta de información precisa en los primeros minutos limitaron las posibilidades de persecución inmediata.
Negocios en revisión
Los investigadores rastrean ahora el entorno empresarial del fallecido, quien participaba en varias compañías del sector agroindustrial y de manufactura:
- Agroindustrial Molino Sonora A.P. S.A.S., productora de Arroz Sonora.
- Flexo Spring S.A.S., dedicada a empaques.
- Empresa Colombiana de Soplado e Inyección (ECSI S.A.S.).
- Incoltapas S.A. e Inversiones Aga S.A.
Por ahora, familiares y allegados insisten en que no existían amenazas recientes, extorsiones ni advertencias previas.
Aponte tenía dos escoltas pero la tarde del miércoles el segundo hombre estaba acompañando a su esposa.
Un antecedente familiar bajo análisis
Dentro de las líneas de investigación figura un secuestro ocurrido en 1994 contra un familiar cercano del empresario, en una finca ubicada entre Girardot y Agua de Dios. En su momento, el hecho fue atribuido a estructuras guerrilleras que operaban en Cundinamarca.
Aunque se trata de un episodio ocurrido hace más de tres décadas, los investigadores revisan si existe alguna conexión histórica o retaliación pendiente.
¿Quién era el empresario asesinado

José Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, de 46 años, pertenecía a una familia de tradición empresarial en el sector arrocero y ganadero de Tolima y Villavicencio. Era considerado un referente en la agroindustria y participaba en actividades sociales y religiosas.
Aponte Fonnegra, reconocido empresario del sector arrocero en Colombia, Padre de cuatro hijos.
Integraba una fundación dedicada a apoyar a niños en situación de vulnerabilidad y, según allegados, mantenía una vida discreta. El día del crimen solo contaba con un escolta, ya que el segundo se encontraba acompañando a su esposa.
Aponte era propietario y directivo de Arroz Sonora, empresa con operaciones en departamentos como Tolima y Casanare, y una de las más representativas del sector agroindustrial de procesamiento de arroz en Colombia.
Aponte Fonnegra, empresario de tercera generación proveniente de una familia con tradición en el sector arrocero, lideró el fortalecimiento y la expansión de la marca Arroz Sonora tras su adquisición en 1993, consolidándola en el mercado nacional. Bajo su gestión, la empresa amplió sus operaciones en regiones estratégicas como Tolima y Casanare, impulsando su crecimiento en toda la cadena agroindustrial, desde el cultivo, propietario de molinos y la comercialización del arroz.
Además, hacía parte del consejo directivo de la Fundación Gustavo Aponte Rojas, entidad dedicada a apoyar a niños y familias en condición de vulnerabilidad, especialmente en sectores del suroccidente de Bogotá como Patio Bonito.
La otra víctima: su escolta
En el ataque también murió Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, quien se desempeñaba como escolta del empresario.
Gutiérrez era exintegrante de la Policía Nacional y se había retirado en 2021. Posteriormente, se dedicó a labores de seguridad privada y estaba vinculado a la empresa Flexo Spring S.A.S.
Desde hacía varios años prestaba servicios de protección a personalidades del sector empresarial.
Reacciones y mensaje de solidaridad
El crimen generó una fuerte reacción en distintos sectores políticos y sociales. Una de las voces que se pronunció fue la de María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe, quien expresó su dolor en redes sociales:
“Un día como hoy, hace seis meses Miguel murió a causa de la violencia. Nuestro dolor es infinito. Hoy, a pocas cuadras de mi casa, un sicario disparó contra la vida de un hombre, padre de familia, esposo, hijo, hermano… Qué dolor, qué angustia, qué tristeza nuestro país”.
Su mensaje reflejó el impacto emocional que el nuevo hecho de violencia generó en la ciudad.
Maria Carolina Hoyos Turbay también envió un mensaje a la familia del empresario quienes acompañaron a la familia de Miguel en la Fundación Santa Fe.
Alerta en la capital
El caso vuelve a encender las alarmas sobre el sicariato en Bogotá. Según cifras oficiales, este tipo de crímenes presenta altos niveles de impunidad y continúa siendo una modalidad recurrente en ajustes de cuentas y homicidios por encargo.
Expertos en seguridad advierten que la planeación, el uso de fachadas “respetables” y las rutas de escape coordinadas reflejan estructuras criminales con capacidad logística.
Lo que sigue
La Fiscalía y la Policía avanzan en:
- Identificación facial del sicario.
- Análisis balístico.
- Seguimiento a líneas telefónicas y financieras.
- Cruce de información con investigaciones previas.


