
Entre enero y junio de 2026, el acompañamiento a 104 oficinas de control disciplinario interno permitió reducir en 137 los procesos en riesgo de prescripción y en 692 los casos de inactividad procesal.
La Personería de Bogotá reportó una reducción del 30,6 % en el número de procesos disciplinarios en etapa de instrucción con riesgo de prescripción, como resultado del seguimiento y acompañamiento realizado a las oficinas de control disciplinario interno del Distrito.
Durante el X Encuentro de Oficinas de Control Disciplinario Interno, el organismo de control presentó los resultados de este seguimiento. Entre marzo y junio de 2026, los procesos en riesgo de prescripción pasaron de 447 a 310, lo que representa una disminución de 137 casos.
El análisis tuvo como base la información reportada por 52 entidades distritales, a través de 104 oficinas responsables de las etapas de instrucción y juzgamiento.
En el mismo periodo, los procesos con inactividad procesal disminuyeron un 19,1 %, al pasar de 3.631 a 2.939 casos.
De los 10.128 procesos activos registrados en marzo, 1.164 fueron archivados entre marzo y junio, mientras que ingresaron 1.884 nuevos procesos. De esta manera, el Distrito cerró junio con 10.848 procesos disciplinarios activos.
Personería identifica riesgos y fortalece seguimiento
El diagnóstico, con corte al 30 de marzo de 2026, identificó 10.128 procesos disciplinarios activos: 9.787 en etapa de instrucción y 341 en juzgamiento.
De este total, el 59 %, equivalente a 5.957 procesos, no presentaba alertas, mientras que el 41 %, correspondiente a 4.171 procesos, requería atención especial debido a situaciones relacionadas con inactividad procesal o riesgo de prescripción.
A partir de esta línea base, la Personería implementó una ruta de fortalecimiento que incluyó la recopilación y verificación de información, visitas a las oficinas, identificación de riesgos, seguimiento a las respuestas y acompañamiento institucional.
El objetivo es prevenir la prescripción de los procesos, reducir los periodos de inactividad y promover decisiones de fondo de manera oportuna.
Durante la instalación del encuentro, el personero de Bogotá, Andrés Castro, destacó la importancia de fortalecer la gestión disciplinaria y señaló que esta función también cumple un papel preventivo y de protección de garantías.
“La función disciplinaria también orienta, previene y protege garantías. Cuando se ejerce con rigor, oportunidad y equilibrio, construye confianza”, afirmó Castro.
Conductas investigadas y necesidades de capacitación
El análisis de los procesos evidenció que el 38 % está relacionado con conductas omisivas, el 35 % con conductas instantáneas y el 27 % con conductas continuadas.
En cuanto a las faltas más recurrentes, el 42 % está relacionado con los deberes de los servidores públicos; el 23 %, con asuntos de contratación pública; y el 18 %, con prohibiciones.
Las oficinas de control disciplinario interno también identificaron necesidades específicas de capacitación. El 39 % corresponde al pliego de cargos y la etapa de juzgamiento; el 23 %, al régimen probatorio y la valoración de pruebas; y el 14 %, al procedimiento disciplinario y aspectos jurídicos.
Durante el encuentro, la Personería reconoció la gestión de la Secretaría Distrital de Educación, la Unidad Administrativa Especial Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá y la Secretaría Distrital del Hábitat, entidades que registraron las mayores reducciones en los riesgos de prescripción e inactividad procesal identificados en el primer reporte.
Seguimiento a 310 procesos
La Personería de Bogotá anunció que mantendrá el seguimiento a los 310 procesos que aún presentan riesgo de prescripción, cuyas fechas proyectadas se encuentran entre septiembre de 2026 y marzo de 2027.
El organismo también fortalecerá la formación especializada, la analítica de datos y el uso de herramientas como la calculadora de gestión disciplinaria, diseñada para facilitar el cálculo de términos procesales, generar alertas y apoyar la priorización de los procesos.
Según la Personería, estas acciones buscan fortalecer la gestión disciplinaria del Distrito, promover decisiones oportunas y contribuir a la protección de las garantías procesales y la confianza ciudadana.