Crimen de María Camila Potosí: detalles forenses fortalecen la hipótesis de una venganza y un plan para apropiarse de su bebé

La Fiscalía calificó el crimen como un acto "inhumano" e "infame".

Nuevos detalles conocidos durante las audiencias judiciales por el asesinato de María Camila Potosí, la joven de 21 años que tenía ocho meses de embarazo, han fortalecido la hipótesis de que el crimen habría sido producto de una mezcla de venganza personal y un presunto plan para arrebatarle a su hija antes de nacer. La Fiscalía General de la Nación sostiene que detrás del caso existió una acción premeditada, coordinada por varias personas y ejecutada con extrema violencia.

El caso ha conmocionado a Cali y al país desde la desaparición de la joven el pasado 16 de julio. Cuatro días después, su cuerpo fue encontrado en una zona cercana al río Meléndez, en el corregimiento de La Buitrera. Semanas más tarde, las autoridades localizaron restos humanos que, tras análisis de Medicina Legal, fueron identificados como los de Alahia, la hija que María Camila esperaba. Según las autoridades, los estudios forenses confirmaron la identidad de la recién nacida. La Fiscalía ha señalado que la bebé nació con vida antes de fallecer, uno de los aspectos más impactantes que hacen parte de la investigación judicial.

La hipótesis de la Fiscalía: una venganza convertida en feminicidio

Durante la audiencia de imputación de cargos, los fiscales expusieron una serie de mensajes y pruebas que apuntan a que el crimen habría sido planeado por Yulieth Cecilia Angulo Escobar, una de las cinco personas capturadas por el caso.

De acuerdo con el ente acusador, la procesada habría manifestado en conversaciones previas un supuesto resentimiento hacia María Camila. Uno de los mensajes revelados en la investigación contiene la frase: «Le quiero meter ese susto porque por culpa de ella perdí mi bebé hace poco», expresión que para los investigadores intentaría justificar una acción violenta contra la joven.

Sin embargo, la Fiscalía sostiene que esa explicación ocultaría una motivación más compleja. Según la investigación, Yulieth habría fingido durante meses estar embarazada ante familiares y personas cercanas, mostrando incluso supuestas ecografías y documentos médicos. Los investigadores creen que la intención final era apropiarse de la bebé de María Camila y presentarla como su propia hija.

Un plan que habría sido pagado a una estructura criminal

La investigación señala que para materializar el crimen se habría recurrido a integrantes vinculados con la banda delincuencial conocida como «Los Santa», organización señalada por actividades relacionadas con homicidios y microtráfico en sectores de la ladera de Cali.

La Fiscalía aseguró en la audiencia que el ataque habría sido ejecutado por encargo y que existió un pago cercano a los cuatro millones de pesos para la comisión del crimen.

Los capturados fueron identificados como:

  • Yulieth Cecilia Angulo Escobar.
  • Nitzon Stiven Mondragón Cuero.
  • Kevin Alexis López Orozco.
  • Juan José Narváez Rodríguez.
  • Edwin García Zuluaga.

Todos fueron enviados a prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial. Ninguno aceptó los cargos formulados por la Fiscalía.

Seis horas y media de terror

Según la reconstrucción presentada ante el juez, María Camila habría sido engañada para acudir a un inmueble bajo la supuesta excusa de realizar compras relacionadas con la llegada de su hija.

La Fiscalía indicó que, una vez en el lugar, la joven fue retenida contra su voluntad y permaneció varias horas privada de libertad.

El ente acusador afirmó que la víctima fue sometida aproximadamente durante seis horas y media antes de ser asesinada. Durante ese tiempo habría intentado resistir y defenderse.

«María Camila se defendió y se defendió a muerte», expresó el fiscal durante la diligencia judicial.

Las revelaciones del dictamen forense

Uno de los elementos más contundentes del expediente corresponde a los hallazgos de Medicina Legal.

Según el informe expuesto por la Fiscalía, María Camila presentó 22 heridas causadas con arma blanca, distribuidas en diferentes partes de su cuerpo.

Las lesiones fueron identificadas en:

  • Cabeza.
  • Cuello.
  • Región cervical.
  • Tórax.
  • Abdomen.
  • Extremidades superiores.

Para los investigadores, la cantidad de heridas y su distribución evidencian un nivel de violencia que supera el objetivo inicial del ataque.

Durante la audiencia, el fiscal afirmó que las heridas fueron causadas cuando la víctima aún permanecía con vida y que le produjeron un «sufrimiento innecesario», situación que sustenta el agravante de sevicia dentro del proceso.

La Fiscalía calificó el crimen como un acto «inhumano» e «infame».

«Risas»  durante la audiencia

El desarrollo de las diligencias judiciales también generó indignación por el comportamiento de algunos de los procesados.

Un video difundido en redes sociales muestra gestos realizados por varios de los acusados mientras la Fiscalía describía los detalles del crimen. Las imágenes fueron interpretadas por numerosas personas como risas en medio de la audiencia.

La situación llevó al fiscal a interrumpir su exposición.

«No hay respeto por la víctima», manifestó durante la diligencia.

Posteriormente agregó ante el juez: «Yo aprecio risas en la sala de audiencia, señor juez».

Tras la observación, el funcionario judicial pidió mantener el orden y el respeto durante el procedimiento.

Delitos imputados y penas que podrían enfrentar

Los cinco procesados fueron cobijados con medida de aseguramiento en establecimiento carcelario el pasado 2 de agosto.

La Fiscalía les imputó delitos relacionados con:

  • Feminicidio agravado.
  • Secuestro simple.
  • Desaparición forzada.
  • Ocultamiento de elemento material probatorio.
  • Alteración de elementos de prueba.

El juez concluyó que representan un peligro para la sociedad y ordenó que continúen privados de la libertad mientras avanzan las investigaciones.

Expertos consultados sobre el caso han señalado que, en caso de una eventual condena, las penas podrían acercarse a los 60 años de prisión debido a la gravedad de los hechos y a los agravantes incluidos en la imputación.

Una investigación que sigue abierta

Aunque las capturas han permitido reconstruir buena parte de lo ocurrido, la Fiscalía continúa recopilando evidencia técnica, testimonios y análisis forenses para esclarecer completamente la secuencia de los hechos.

Por ahora, la principal hipótesis judicial apunta a que el asesinato de María Camila Potosí no fue un acto improvisado, sino un plan preparado con anticipación que combinó engaño, retención ilegal, extrema violencia y el propósito de apropiarse de la bebé que estaba a pocas semanas de nacer. Las autoridades sostienen que las pruebas reunidas hasta el momento muestran una actuación coordinada entre los procesados y una sevicia que ha convertido este caso en uno de los feminicidios más impactantes registrados recientemente en Cali.