Se profundiza la mayor crisis judicial de la monarquía británica en décadas
La investigación judicial contra Andrew Mountbatten-Windsor, antiguo príncipe Andrés y hermano del rey Carlos III, continúa ampliándose en el Reino Unido con nuevos registros policiales en su antigua residencia de Royal Lodge, en el condado de Berkshire, mientras las autoridades analizan documentos y pruebas vinculadas a presuntas irregularidades cometidas durante su etapa como representante especial de Comercio del Gobierno británico.
La Policía del Valle del Támesis confirmó que las diligencias en esta mansión, situada en Windsor y ocupada por Mountbatten-Windsor durante aproximadamente dos décadas, continúan activas este viernes, un día después de su arresto y posterior liberación bajo investigación. Las inspecciones en otra propiedad vinculada al expríncipe en Norfolk ya concluyeron, pero los agentes mantienen la búsqueda de documentos físicos, archivos digitales y dispositivos electrónicos que puedan aportar información relevante.
Cómo se realizó el arresto
El arresto del expríncipe se produjo el jueves por la mañana en la finca de Sandringham, en Norfolk, donde reside actualmente tras abandonar Royal Lodge semanas atrás. Según fuentes policiales, agentes sin distintivos visibles y vehículos patrulla llegaron a la propiedad poco después de las 8:00 horas locales.
Mountbatten-Windsor fue detenido bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público y trasladado a la comisaría de Aylsham, en el mismo condado. Permaneció retenido durante aproximadamente once horas mientras era interrogado por investigadores especializados en delitos de corrupción y seguridad estatal.
El arresto se produjo, de forma coincidente, el día en que el expríncipe cumplía 66 años. Tras el interrogatorio, fue liberado sin cargos formales, aunque bajo investigación abierta, una figura legal habitual en el sistema británico que permite a la policía continuar reuniendo pruebas sin imponer condiciones de fianza.
A su salida de la comisaría fue fotografiado en el asiento trasero de un vehículo todoterreno, visiblemente fatigado. Posteriormente fue trasladado nuevamente a la finca de Sandringham, donde permanece actualmente.
Registros en Royal Lodge y búsqueda de pruebas
Tras el arresto, la Policía del Valle del Támesis ejecutó órdenes de registro simultáneas en propiedades vinculadas al expríncipe en Norfolk y Berkshire. Las inspecciones en Norfolk ya han concluido, mientras que el registro de Royal Lodge continúa, centrado en documentación histórica, correspondencia electrónica y registros financieros.
Investigadores buscan establecer si Mountbatten-Windsor compartió información gubernamental sensible con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein durante su etapa como enviado comercial entre 2001 y 2011. El cargo implicaba acceso a informes diplomáticos, comerciales y de seguridad, sujetos a deber de confidencialidad.
Los agentes también examinan posibles archivos electrónicos almacenados en servidores privados, ordenadores y dispositivos móviles utilizados durante ese periodo. El objetivo es determinar si existió transferencia de documentos clasificados o comunicaciones que vulneraran obligaciones oficiales.
Motivos de la investigación judicial
La investigación se centra en una denuncia surgida a partir de los archivos desclasificados del caso Epstein por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Entre los documentos publicados figuran correos electrónicos y comunicaciones en las que el expríncipe habría compartido itinerarios de viajes oficiales, informes de visitas comerciales a Asia y documentos considerados confidenciales.
Entre los materiales analizados se encuentran mensajes en los que Mountbatten-Windsor habría enviado a Epstein información sobre visitas a Hong Kong, Vietnam y Singapur, así como informes posteriores a dichos viajes. También se menciona un documento sobre oportunidades de inversión relacionadas con proyectos de reconstrucción en Afganistán.
Los investigadores evalúan si estas comunicaciones constituyeron una vulneración del deber de confidencialidad inherente a su función pública. El delito de mala conducta en un cargo público en el Reino Unido puede conllevar penas severas, incluida la cadena perpetua, en los casos más graves.
Mountbatten-Windsor ha negado cualquier irregularidad y no ha realizado comentarios públicos desde su liberación. Sus representantes legales han reiterado en ocasiones anteriores que siempre actuó conforme a la ley.
Vínculos con Jeffrey Epstein y menciones en documentos
El expríncipe ha sido mencionado en diversas ocasiones dentro de los archivos vinculados a Epstein, tanto en investigaciones judiciales estadounidenses como en testimonios y documentos financieros. Su relación con el financiero ya había generado controversia durante años y derivó en su retirada de funciones públicas y la pérdida de títulos oficiales.
Aunque el número exacto de menciones varía según las filtraciones y documentos revisados, su nombre aparece en múltiples comunicaciones y registros de contacto con Epstein entre finales de la década de 1990 y comienzos de 2010. La actual investigación británica busca determinar si esas interacciones incluyeron intercambio de información oficial.
En 2022, Mountbatten-Windsor alcanzó un acuerdo económico extrajudicial con Virginia Giuffre, quien lo acusó de agresión sexual en una demanda civil en Estados Unidos. El acuerdo se realizó sin admisión de responsabilidad.
Un arresto sin precedentes para la monarquía
El arresto de Mountbatten-Windsor marca un hecho sin precedentes en la historia moderna de la monarquía británica. Nunca antes un miembro directo de la familia real había sido detenido en el marco de una investigación penal de esta naturaleza.
El rey Carlos III no habría sido informado con antelación de la operación policial, aunque el Ministerio del Interior sí fue notificado previamente. Tras conocerse el arresto, el monarca continuó con su agenda pública y declaró que la ley debe seguir su curso.
La detención se produce en un momento de alta sensibilidad para la institución monárquica, considerada por analistas en una de sus etapas más vulnerables en casi un siglo.
Situación actual y posible evolución judicial
Mountbatten-Windsor permanece en libertad bajo investigación, lo que implica que puede ser citado nuevamente para interrogatorios o incluso detenido de nuevo si surgen nuevas pruebas. La Fiscalía de la Corona deberá evaluar, junto con la policía, si existen elementos suficientes para presentar cargos formales.
El proceso podría prolongarse durante meses debido al volumen de documentación a revisar y a la cooperación con autoridades estadounidenses.
Mientras tanto, varias fuerzas policiales británicas investigan también movimientos del avión privado de Epstein en aeropuertos del Reino Unido para determinar si se cometieron otros delitos en territorio británico.
¿Puede el expríncipe Andrés llegar a ser rey?
A pesar de haber perdido títulos y funciones oficiales, Mountbatten-Windsor continúa formalmente en la línea de sucesión al trono en el octavo lugar. Por delante de él se encuentran el príncipe Guillermo, sus tres hijos, el príncipe Harry y los dos hijos de este.
Expertos constitucionales señalan que solo circunstancias altamente improbables permitirían que llegara al trono. Sin embargo, tras su arresto han surgido nuevas presiones políticas para eliminarlo formalmente de la línea de sucesión mediante legislación parlamentaria.
El debate se mantiene abierto en el ámbito político y constitucional, mientras la investigación judicial avanza.
Una crisis institucional de amplio alcance
El caso combina dimensiones judiciales, políticas y simbólicas. Por un lado, representa una investigación penal sobre presunta mala conducta en funciones públicas; por otro, plantea interrogantes sobre la transparencia y la responsabilidad dentro de instituciones tradicionales.
Para la opinión pública británica, el proceso se ha convertido en una prueba de la independencia del sistema judicial frente a figuras de alto rango. Organizaciones de víctimas y representantes legales han señalado que el desarrollo del caso refuerza el principio de igualdad ante la ley.
Mientras continúan los registros en Royal Lodge y el análisis de pruebas, el futuro judicial de Andrew Mountbatten-Windsor permanece incierto. La investigación sigue abierta y las autoridades han indicado que informarán sobre nuevos avances cuando sea posible sin comprometer el proceso.


