Condenan a 21 años y cuatro meses de prisión a Harold Barragán por el magnicidio de Miguel Uribe Turbay

Harold Daniel Barragán Ovalle reconoció su participación en la planeación y ejecución del atentado contra el senador y precandidato presidencial. Según la Fiscalía, intervino en cuatro videollamadas, ayudó a seleccionar al adolescente que disparó contra Uribe Turbay y posteriormente colaboró para ocultar a alias ‘Chipi’.

Un juez penal especializado de Bogotá condenó a 21 años y cuatro meses de prisión a Harold Daniel Barragán Ovalle, uno de los hombres involucrados en la planeación y ejecución del magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, atacado a tiros el 7 de junio de 2025 durante un acto político en el parque El Golfito, en el barrio Modelia, al occidente de Bogotá.

La sentencia fue emitida después de que Barragán Ovalle llegara a un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación y reconociera su responsabilidad en varios de los delitos relacionados con el crimen. La Fiscalía confirmó este viernes que la condena quedó en firme y que el sentenciado no podrá cumplirla bajo detención domiciliaria.

La investigación estableció que Barragán no fue simplemente un colaborador posterior al atentado. De acuerdo con el ente acusador, tuvo participación en diferentes momentos de la preparación del ataque.

“A través de cuatro videollamadas, participó en la coordinación de las acciones previas y posteriores al ataque, entre ellas el reconocimiento del lugar donde se ejecutó el atentado”, señaló la Fiscalía.

Barragán habría participado en la selección del menor que disparó

Uno de los elementos más graves atribuidos al ahora condenado tiene que ver con la utilización del adolescente que finalmente accionó el arma contra Miguel Uribe.

Según la Fiscalía, a Barragán Ovalle “se le atribuye haber seleccionado al adolescente que disparó contra la víctima”y, posteriormente, haber ayudado a Elder José Arteaga Hernández, alias ‘Chipi’, señalado como uno de los principales coordinadores de la operación criminal, a esconderse y evadir a las autoridades.

El material probatorio permitió establecer, además, que Barragán habría pertenecido a una estructura delincuencial relacionada con homicidios selectivos y tráfico de estupefacientes.

Como resultado de la negociación judicial, aceptó responsabilidad por homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, uso de menores para la comisión de delitos y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravado.

El juez también le impuso una multa equivalente a 16.350 salarios mínimos mensuales legales vigentes de 2025, cifra que supera los 23.274 millones de pesos.

¿Quién es Harold Daniel Barragán Ovalle?

Dentro del expediente por el magnicidio, Barragán aparece como uno de los integrantes de la estructura encargada de preparar las condiciones para ejecutar el ataque.

Su participación quedó documentada, según la investigación, mediante las cuatro videollamadas en las que se discutieron acciones antes y después del atentado. Entre las actividades atribuidas se encuentra el reconocimiento previo del sector de Modelia donde Miguel Uribe realizaría el evento político.

La Fiscalía también lo relacionó directamente con la selección del menor utilizado como sicario y con las acciones desplegadas después del atentado para evitar que alias ‘Chipi’ fuera capturado.

La justicia había avalado meses atrás el preacuerdo que fijaba la pena de 21 años y cuatro meses. Ahora, con la lectura de la sentencia, quedó formalizada la condena.

Otros implicados ya han sido condenados

Barragán no es el primero en recibir una condena dentro del proceso. La investigación ha permitido reconstruir una cadena de personas que habrían cumplido distintas funciones antes, durante y después del magnicidio.

Entre los procesados se encuentran Katherine Andrea Martínez Martínez y Carlos Eduardo Mora González, quienes también llegaron a acuerdos judiciales y recibieron penas superiores a los 21 años de prisión.

La Fiscalía ha vinculado formalmente a nueve personas en el proceso y las investigaciones han llegado a involucrar a un número mayor de personas entre procesados, señalados y órdenes de captura relacionadas con la estructura que estaría detrás del crimen.

También aparece Simeón Pérez Marroquín, señalado dentro de la investigación como uno de los posibles intermediarios entre quienes habrían determinado el homicidio y la estructura encargada de materializarlo.

Uno de los objetivos centrales de la investigación continúa siendo establecer quién ordenó el magnicidio y cuál fue la motivación definitiva para asesinar al dirigente político.

El menor que disparó contra Miguel Uribe

Una pieza fundamental del expediente es el adolescente de 15 años que disparó directamente contra Miguel Uribe Turbay.

El menor fue aprehendido minutos después del ataque luego de intentar escapar del lugar. Durante la persecución resultó herido y las autoridades recuperaron una pistola Glock calibre 9 milímetros relacionada con el atentado.

Posteriormente fue procesado dentro del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes y sancionado por su participación material en el ataque.

Precisamente, una de las conductas aceptadas por Barragán Ovalle es el uso de menores para la comisión de delitos, debido a la participación del adolescente como ejecutor del atentado.

Así ocurrió el atentado en Modelia

El magnicidio comenzó a gestarse públicamente sobre las 5:35 de la tarde del sábado 7 de junio de 2025.

Miguel Uribe Turbay se encontraba realizando una actividad política al aire libre en el parque El Golfito, en el barrio Modelia, localidad de Fontibón, cuando fue atacado mientras hablaba ante ciudadanos y simpatizantes.

El adolescente se aproximó al dirigente político y disparó en repetidas oportunidades.

Uribe Turbay recibió tres impactos de bala: dos en la cabeza y uno en la pierna izquierda. La gravedad de las lesiones obligó a trasladarlo inicialmente a un centro médico cercano y posteriormente a la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde fue sometido a intervenciones quirúrgicas y permaneció en una unidad de cuidados intensivos.

Durante más de dos meses, el país siguió su evolución médica. Su estado permaneció crítico debido especialmente a las lesiones neurológicas provocadas por los proyectiles.

Finalmente, Miguel Uribe Turbay murió el 11 de agosto de 2025, después de permanecer más de dos meses hospitalizado por las graves consecuencias del atentado.

El Golfito se convirtió en el Parque Miguel Uribe Turbay

El lugar donde ocurrió el atentado también se convirtió en un símbolo de memoria.

Después del asesinato surgieron diferentes iniciativas para cambiar el nombre del tradicional parque El Golfito y denominarlo Parque Miguel Uribe Turbay. La propuesta fue inicialmente presentada ante el Concejo de Bogotá en agosto de 2025.

Posteriormente, el Concejo aprobó un amplio homenaje al dirigente político que contempla el cambio de nombre del parque, la construcción de un monumento y otras medidas para preservar su memoria.

La Ley 2576 de 2026 también autorizó a la Alcaldía Mayor y al Concejo de Bogotá a realizar el cambio de denominación y contempló la instalación de un busto en el lugar.

Así, el mismo escenario en el que ocurrió el atentado quedó ligado de manera permanente a la memoria del senador.

La investigación continúa: falta establecer quién ordenó el crimen

La condena contra Harold Daniel Barragán Ovalle representa otro avance judicial en la reconstrucción de la estructura que planeó y ejecutó el magnicidio, pero no significa el cierre del expediente.

Las autoridades han logrado identificar diferentes eslabones: el adolescente que disparó, quienes habrían participado en la logística, el reconocimiento del lugar, la selección del sicario, el transporte y las acciones posteriores para facilitar la fuga de algunos involucrados.

Sin embargo, uno de los interrogantes fundamentales continúa abierto: quién o quiénes dieron la orden de asesinar a Miguel Uribe Turbay y por qué.

La Fiscalía mantiene varias líneas investigativas para llegar hasta los determinadores del crimen que el 7 de junio de 2025 comenzó con tres disparos en un parque de Modelia y, 65 días después, terminó con la muerte de uno de los principales dirigentes políticos y precandidatos presidenciales del país.