
La tercera audiencia judicial contra el depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, celebrada el 22 de julio de 2026 en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, no solo dejó definiciones sobre el futuro del proceso penal en su contra, sino también imágenes que han llamado la atención internacional por el evidente cambio físico que muestran ambos tras más de seis meses de reclusión en una prisión federal estadounidense.
Aunque en las cortes federales de Estados Unidos está prohibido el ingreso de cámaras fotográficas y de video, los bocetos realizados por caricaturistas judiciales permitieron observar una transformación notable en la apariencia del exmandatario venezolano, quien permanece detenido desde el pasado 3 de enero junto con su esposa tras una operación militar estadounidense en Caracas.
Un juicio que comenzará en junio de 2027
Durante una audiencia que se extendió apenas por 13 minutos, el juez federal Alvin K. Hellerstein acogió el cronograma propuesto por la defensa y la fiscalía y fijó para el 1 de junio de 2027 el inicio del juicio contra Maduro y Flores.
Ambos se declararon no culpables cuando comparecieron por primera vez ante la justicia estadounidense el pasado 5 de enero.
Maduro enfrenta cargos por:
- Conspiración para cometer narcoterrorismo.
- Narcotráfico.
- Importación de cocaína a territorio estadounidense.
- Delitos relacionados con armas.
Por su parte, Cilia Flores está acusada de:
- Importación de drogas.
- Delitos relacionados con narcotráfico.
- Posesión de armas.
Los fiscales estadounidenses sostienen que las presuntas actividades atribuidas al exgobernante representaban una amenaza para la seguridad nacional y los ciudadanos de Estados Unidos, mientras la defensa insiste en que la detención fue improcedente y que ambos gozaban de inmunidad por sus cargos dentro del Estado venezolano.
El drástico cambio físico que llamó la atención

Uno de los aspectos más comentados tras la audiencia fue la apariencia de Maduro, de 63 años, quien luce considerablemente más delgado que en sus primeras comparecencias ante la justicia estadounidense.
El caricaturista venezolano Jorge Torrealba, encargado de realizar los bocetos judiciales durante las audiencias, aseguró que la transformación física es evidente.
“Luego de seis meses de estar allí encerrados, he podido ver el cambio en estas tres audiencias y hoy, de verdad, me sorprendió muchísimo porque vi a otra persona; está mucho más flaco y Cilia Flores también”, afirmó en declaraciones a Univisión.
Según describió el artista, Maduro conserva su característico bigote, aunque ahora muestra una mayor cantidad de canas. Además, apareció usando gafas y con una imagen más envejecida que la observada en enero.
Torrealba también destacó que Flores presenta cambios similares.
“Es una persona que obviamente ha perdido mucho peso, tiene muchas más canas, incluso en el bigote, está con unos lentes, al igual que Cilia Flores”, explicó.
El ilustrador señaló además que la falta de exposición al sol durante su permanencia en prisión parece reflejarse en el aspecto físico de ambos.
“Se ven totalmente grises, la verdad, son dos personas que están allí y no sé cómo será en unos meses cuando volvamos a verles la cara, pero siento que va en bajada totalmente”, comentó.
Una actitud muy diferente a la de las primeras audiencias
De acuerdo con Torrealba, la conducta de Maduro en la sala de audiencias también ha cambiado considerablemente desde enero.
En la primera comparecencia, según relató, el exlíder venezolano ingresó saludando de forma efusiva e incluso pronunció algunas palabras en inglés. Se mostró animado y con un comportamiento más expresivo.
Sin embargo, la escena observada el pasado 22 de julio fue completamente distinta.
“Solo llegan, se sientan, no se miran, no emiten ningún tipo de palabra, solo conversan un poco con su abogado y están allí con sus auriculares”, afirmó el caricaturista.
Durante la diligencia, Maduro y Flores permanecieron atentos a la traducción mediante auriculares, realizaron algunas consultas con sus abogados y siguieron el desarrollo de la audiencia sin protagonizar intervenciones relevantes.
¿Qué viene ahora en el caso?
Aunque el juicio quedó programado para junio de 2027, el proceso tendrá varias etapas previas.
La próxima audiencia fue fijada para el 17 de noviembre de 2026, cuando la defensa presentará formalmente una moción en la que intentará demostrar que Maduro y Flores contaban con inmunidad legal al momento de su captura.
Los abogados sostienen que Maduro era jefe de Estado y Flores primera dama cuando fueron detenidos, por lo que consideran que gozaban de protecciones diplomáticas y jurídicas.
Por el contrario, la fiscalía estadounidense mantiene que los cargos investigados trascienden cualquier condición política y justifican plenamente el proceso penal.
Mientras se resuelven esas controversias, la pareja continuará detenida en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, una prisión federal ubicada en Nueva York donde han permanecido desde enero.
Reacción del chavismo
La audiencia también provocó reacciones en Venezuela. Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario, calificó el proceso judicial como injusto y exigió la liberación de sus padres.
A través de sus redes sociales, aseguró que simpatizantes del chavismo se concentraron en Caracas para expresar respaldo a Maduro y Flores y rechazar las actuaciones de la justicia estadounidense.
Un proceso con repercusiones regionales
El juicio contra Nicolás Maduro es considerado uno de los procesos judiciales más relevantes en la historia reciente de América Latina debido a la dimensión política del caso y a los delitos que investiga la justicia estadounidense.
Mientras la defensa prepara su estrategia para intentar evitar que el caso llegue a juicio, los fiscales continúan recopilando pruebas para sustentar las acusaciones de narcotráfico, narcoterrorismo y delitos relacionados con armas.
Por ahora, la imagen que dejó la tercera audiencia es la de un Nicolás Maduro visiblemente diferente al que dirigió Venezuela durante más de una década: más delgado, con más canas y afrontando una compleja batalla judicial que tendrá su capítulo más importante el 1 de junio de 2027, cuando comience formalmente el juicio que podría definir su futuro legal en Estados Unidos.