El presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, anunció desde la Convención Bancaria un paquete de medidas extraordinarias para las personas afectadas por el terremoto del 10 de agosto. Habrá créditos de vivienda con tasa fija del 8 %, periodos de gracia de hasta 12 meses, condonación de intereses, protección del historial crediticio y suspensión de cobros jurídicos y prejurídicos. El 75 % de la infraestructura financiera afectada ya fue recuperada.
La banca colombiana anunció uno de sus mayores paquetes de alivios para las personas damnificadas por el terremoto del pasado 10 de agosto: créditos de vivienda con una tasa fija del 8 %, periodos de gracia que podrán llegar hasta un año y condonación de los intereses durante ese tiempo, además de medidas para impedir que los afectados sean reportados negativamente ante las centrales de riesgo.
El anuncio fue realizado este jueves 27 de agosto por el presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, durante la 60.ª Convención Bancaria, que se desarrolla en Cartagena y reúne a los principales representantes del sistema financiero colombiano.
Una de las medidas más importantes está relacionada con la reconstrucción de vivienda. Según explicó Malagón, las entidades financieras preparan créditos hipotecarios con una tasa fija del 8 % para las zonas afectadas, pese a que actualmente el costo de captar recursos para los bancos puede llegar a niveles cercanos al 14 %.
En términos reales, teniendo en cuenta la inflación, la tasa hipotecaria estaría alrededor del 1,5 %, un nivel que el propio presidente del gremio calificó como excepcional.
“Yo no había visto tasas reales de vivienda del 1,5 %, de menos del 2 %”.
Malagón explicó que la medida implica un esfuerzo financiero directo de las entidades debido a que estarán prestando recursos por debajo de sus propios costos de captación.
“Cada una de esas transacciones significa una pérdida para el banco”.
El dirigente gremial aclaró que el esquema no corresponde a un subsidio gubernamental ni refleja las condiciones normales del mercado financiero, sino que constituye un aporte extraordinario de las entidades para facilitar la reconstrucción de las zonas afectadas.
“No es un programa de Gobierno, tampoco se ve en condiciones de mercado. Es el banco transfiriéndole la diferencia a nuestros clientes”.
¿Por qué una tasa del 8 % es tan baja?
Malagón puso las cifras sobre la mesa para explicar la dimensión de la decisión.
Actualmente, según los datos expuestos por el dirigente gremial, la inflación está alrededor del 6,5 %, los bancos pueden captar recursos mediante CDT con tasas cercanas al 14 %, el Gobierno se está financiando aproximadamente entre el 11,5 % y el 12 %, mientras la tasa de política monetaria permanece elevada.
A pesar de ese escenario, para los programas de vivienda dirigidos a la reconstrucción en las zonas afectadas los bancos ofrecerán préstamos al 8 %.
Malagón incluso utilizó un ejemplo cotidiano para dimensionar la diferencia entre el costo de conseguir los recursos y el valor al cual serán prestados: comparó la situación con un comerciante que compra un producto a determinado precio y posteriormente decide venderlo considerablemente más barato.
Para el presidente de Asobancaria, se trata de una transferencia deliberada del sector financiero hacia las familias damnificadas.
“No es una pérdida de pobrecitos los bancos. No, no, no. Es una transferencia que de manera deliberada hace el sector financiero por los colombianos, porque los damnificados están en el centro de la atención”.
Hasta un año sin pagar las cuotas
El programa no estará limitado a los nuevos créditos para reconstrucción.
Las personas que ya tienen obligaciones financieras y resultaron afectadas por el terremoto podrán solicitar periodos de gracia que llegarán hasta los 12 meses, dependiendo de la gravedad de su situación.
La medida podrá cobijar diferentes productos financieros, entre ellos créditos hipotecarios, tarjetas de crédito, leasing y créditos comerciales.
Cada banco estudiará individualmente los casos teniendo en cuenta el producto contratado, la relación con el cliente y, especialmente, el nivel de afectación ocasionado por el terremoto.
Malagón explicó la filosofía detrás de la decisión:
“Lo último que necesita una persona cuando está en la mitad de una tragedia es que le llegue la cuenta del cobro mensual de sus obligaciones financieras”.
En los casos de mayor afectación, ese periodo podrá extenderse hasta un año completo.
Bancos condonarán los intereses durante el periodo de gracia
Pero la medida que Malagón calificó como inédita frente a emergencias anteriores va más allá de simplemente aplazar las cuotas.
Durante el periodo de gracia los intereses no se acumularán para cobrarlos posteriormente.
Es decir, no se trata simplemente de trasladar el pago de capital e intereses hacia el futuro: los bancos asumirán el costo financiero correspondiente a los intereses durante el periodo de gracia otorgado a los beneficiarios.
“Durante los periodos de gracia vamos a condonar la tasa de interés”.
Malagón destacó el carácter excepcional de la medida:
“Es algo inédito. No ha pasado en las emergencias anteriores”.
Mientras tanto, los bancos deberán continuar reconociendo los rendimientos correspondientes a quienes tienen sus recursos depositados en las entidades. La diferencia, explicó el dirigente gremial, será asumida directamente por el sistema financiero.
Damnificados no serán reportados a Datacrédito o TransUnion
Otro de los componentes del programa busca evitar que la emergencia termine afectando durante años la vida crediticia de las víctimas.
Las personas que ingresen a estos programas de alivio no deberán sufrir un deterioro de su calificación crediticia como consecuencia de las dificultades para pagar sus obligaciones durante la emergencia.
Tampoco deberán ser reportadas negativamente a centrales de riesgo por los incumplimientos cubiertos por estas medidas.
Malagón fue enfático:
“Alguien no puede terminar en Datacrédito, no puede terminar en TransUnion reportado, porque en la mitad de una emergencia, en la mitad de un terremoto, no pudo pagar a tiempo un crédito”.
Tampoco habrá cobros jurídicos ni prejurídicos
El paquete contempla igualmente la suspensión de cobros jurídicos y prejurídicos para los clientes cobijados por los alivios.
Esto busca evitar que una persona que perdió su vivienda, su fuente de ingresos o sufrió daños materiales termine simultáneamente enfrentando procedimientos de cobro derivados de obligaciones que no pudo atender como consecuencia directa de la emergencia.
Las entidades analizarán cada situación y definirán las condiciones particulares del alivio.
Por eso, la recomendación de Asobancaria para quienes resultaron afectados y mantienen créditos vigentes es contactar directamente a su entidad financiera para conocer las alternativas disponibles.
El 75 % de la infraestructura financiera ya fue recuperada
El terremoto también ocasionó afectaciones a oficinas, cajeros automáticos y otros puntos de atención del sistema financiero en diferentes regiones.
Malagón reveló durante la Convención que aproximadamente el 75 % de la infraestructura bancaria afectada ya se encuentra nuevamente en funcionamiento.
La recuperación comprende principalmente oficinas y cajeros automáticos, mientras los canales digitales del sistema financiero se han mantenido operativos.
El objetivo es recuperar progresivamente la totalidad de los puntos físicos afectados, especialmente en los municipios donde los ciudadanos necesitan acceder a efectivo y servicios bancarios para atender las consecuencias de la emergencia.
¿La tasa del 8 % llegará a todos los colombianos?
Una de las preguntas que surgió después del anuncio fue si esa reducción de las tasas hipotecarias podría extenderse al resto del país y convertirse en una medida general para reactivar el sector de la construcción.
Por ahora, la respuesta es no.
La tasa fija del 8 % anunciada corresponde al esquema extraordinario destinado a la reconstrucción y a las zonas afectadas por el terremoto. Las tasas para los demás segmentos dependerán de las condiciones generales de la economía.
Malagón aseguró que las entidades tienen interés en reducirlas:
“No hay nada que quieran más los bancos que bajar la tasa de interés. Los bancos quieren prestar”.
Sin embargo, explicó que el panorama macroeconómico todavía dificulta una reducción generalizada y acelerada.
La inflación permanece elevada, el costo de captación de las entidades sigue siendo alto y las tasas de referencia continúan presionando el costo del crédito.
“Es difícil pensar que se pueda hacer una baja muy rápida de las tasas de interés”.
Banca advierte que los alivios no pueden ser indefinidos
Malagón también estableció un límite al alcance de las ayudas.
El dirigente sostuvo que el sistema financiero tiene la obligación de contribuir a la recuperación de las regiones afectadas, pero recordó que las entidades administran principalmente el ahorro de millones de colombianos y, por lo tanto, los programas extraordinarios no pueden convertirse en mecanismos permanentes.
“Los bancos administran nada más y nada menos que el ahorro del público”.
Y agregó:
“El sector financiero no es el Gobierno. Puede ayudar, puede echar una mano, pero el sector financiero tiene un mandato: administrar los recursos de los ahorradores”.
Por esa razón, los beneficios se aplicarán de acuerdo con la evolución de la emergencia y las circunstancias particulares de los clientes.
Asobancaria también plantea ampliar el acceso al crédito
En medio de la Convención Bancaria, Malagón aprovechó para insistir en otro de los objetivos del sector: aumentar considerablemente el número de colombianos con acceso al crédito formal.
Según las cifras expuestas por el gremio, aunque prácticamente la totalidad de los adultos colombianos tiene acceso a algún producto financiero, solo alrededor del 52 % tiene crédito formal.
La meta planteada por Asobancaria es llevar esa proporción hasta el 75 %, incorporando aproximadamente 10 millones de personas adicionales al crédito formal.
Para Malagón, ampliar el acceso tiene además un efecto contra mecanismos informales como el denominado “gota a gota”.
“Cada vez que alguien tiene un crédito formal, se lo quitamos al gota a gota, se lo arrancamos al gota a gota”.
Expectativa por la reforma tributaria
El presidente de Asobancaria también se refirió a la reforma tributaria que prepara el nuevo Gobierno y señaló que el gremio esperará a conocer el articulado definitivo.
No obstante, advirtió sobre el nivel actual de tributación que enfrentan empresas y ciudadanos.
“Creemos que las tasas impositivas de Colombia son altísimas, tanto para el sector privado, para las empresas como para los individuos”.
Malagón consideró positivo que el Ministerio de Hacienda haya planteado que una parte importante del ajuste de las finanzas públicas se realice mediante control del gasto y no exclusivamente mediante nuevos impuestos.
Un paquete extraordinario para la reconstrucción
Los anuncios realizados durante la Convención Bancaria convierten al sector financiero en uno de los actores de la etapa de recuperación posterior al terremoto.
Para los damnificados, las principales medidas anunciadas son concretas: periodos de gracia de hasta 12 meses, condonación de intereses durante ese periodo, protección frente a reportes negativos en centrales de riesgo, suspensión de cobros jurídicos y prejurídicos y créditos de vivienda para reconstrucción con una tasa fija del 8 %.
La aplicación no será automática ni idéntica para todos los clientes. Cada entidad deberá estudiar los casos de acuerdo con el grado de afectación y el tipo de obligación.
El anuncio del 8 % resulta especialmente significativo en un escenario en el que las propias entidades pueden estar captando recursos a tasas cercanas al 14 %. Según Malagón, la diferencia será asumida deliberadamente por la banca como parte de su aporte a la reconstrucción.
“Los damnificados están en el centro de la atención”.