El proceso estará en manos del juez Alvin K. Hellerstein, magistrado del Distrito Sur de Nueva York con historial en casos de alto impacto como Hugo ‘El Pollo’ Carvajal y Harvey Weinstein
Este lunes 5 de enero de 2026, Nicolás Maduro comparecerá por primera vez ante un tribunal federal de Estados Unidos, en la ciudad de Nueva York, luego de que el Departamento de Justicia formalizara una acusación sustitutiva en su contra por delitos relacionados con narcotráfico, corrupción y concierto criminal transnacional. La audiencia inicial se realizará ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, uno de los despachos judiciales más influyentes del país, y estará presidida por el juez Alvin K. Hellerstein, magistrado con décadas de trayectoria en procesos de alta sensibilidad política, judicial y mediática.
La primera audiencia: qué se espera
De acuerdo con la programación judicial, la diligencia corresponde a la audiencia de presentación inicial. En esta etapa, el juez leerá formalmente los cargos contenidos en la acusación, verificará la identidad de los acusados, confirmará la representación legal y definirá las condiciones iniciales del proceso. Entre las decisiones clave que podría adoptar el despacho está la detención preventiva o la continuidad del proceso bajo medidas restrictivas, de conformidad con la legislación federal estadounidense.
El caso hace parte de una investigación que, según fuentes judiciales, se ha desarrollado durante más de 15 años, y en la que Maduro fue incluido formalmente como acusado hace al menos seis años dentro de una causa mayor por tráfico internacional de drogas.
Quién es Alvin K. Hellerstein, el juez del caso
Alvin Kenneth Hellerstein nació en Nueva York en 1933. Es abogado formado en la Universidad de Columbia y fue nominado como juez federal por el entonces presidente Bill Clinton en 1998. Tras ser confirmado por el Senado de Estados Unidos, asumió funciones en el Distrito Sur de Nueva York, uno de los tribunales federales con mayor carga de casos complejos en materia penal, financiera y de seguridad nacional.
Desde 2011 ostenta el estatus de juez senior, condición que le ha permitido seguir al frente de procesos estratégicos y de alto perfil. Con más de dos décadas en el estrado federal, Hellerstein es considerado un magistrado experimentado, riguroso y con amplio margen de discrecionalidad, cuyas decisiones han marcado precedentes relevantes.
Un juez acostumbrado a casos sensibles
A lo largo de su carrera, Hellerstein ha presidido litigios que han generado atención internacional. Uno de los más recordados fue su decisión de ordenar al Gobierno de Estados Unidos la publicación de fotografías y videos de la prisión de Abu Ghraib, tras una demanda interpuesta por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) con base en la Ley de Libertad de Información (FOIA). El fallo fue considerado emblemático en materia de transparencia estatal y derechos humanos, pese a la fuerte oposición del Departamento de Defensa.
Asimismo, el magistrado tuvo un papel determinante en litigios derivados de los atentados del 11 de septiembre de 2001, especialmente en demandas civiles relacionadas con aerolíneas, aseguradoras y la ciudad de Nueva York. En varias de sus decisiones, Hellerstein sostuvo que la ciudad estaba protegida por inmunidad soberana, desestimando reclamaciones millonarias por daños materiales y costos médicos.
Casos emblemáticos: de Obama a Hollywood
Entre los procesos más conocidos que pasaron por su despacho se encuentra el litigio por el famoso póster “Hope” de Barack Obama, creado por el artista Shepard Fairey. Hellerstein autorizó que el conflicto por derechos de autor con la agencia Associated Press se resolviera mediante un acuerdo extrajudicial, luego de advertir inconsistencias en la conducta procesal del demandante.
También tuvo un rol central en la administración de las causas civiles contra el productor de Hollywood Harvey Weinstein. Aunque no presidió el juicio penal, sí condujo múltiples demandas civiles derivadas de las denuncias por abuso sexual, convirtiéndose en una de las figuras judiciales clave en el contexto del movimiento #MeToo.
El antecedente directo: Hugo ‘El Pollo’ Carvajal
Para el chavismo, Hellerstein no es un nombre desconocido. El magistrado estuvo al frente del proceso contra Hugo El Pollo Carvajal, exdirector de la Dirección de Inteligencia Militar de Venezuela, extraditado a Estados Unidos en 2023. Carvajal enfrenta cargos federales por narcotráfico y delitos relacionados con armas, señalados de haberse cometido en beneficio del llamado Cártel de los Soles.
Ese antecedente convierte al juez en una figura particularmente relevante para el nuevo proceso contra Maduro, dado su conocimiento previo de estructuras criminales asociadas al poder político venezolano y su experiencia en causas con implicaciones geopolíticas.
El caso Maduro: un proceso sin precedentes
Ahora, Alvin K. Hellerstein tendrá en sus manos el que es considerado uno de los procesos judiciales más trascendentales contra un exjefe de Estado en la historia reciente de Estados Unidos. La acusación sostiene que Maduro habría participado en una empresa criminal transnacional destinada a introducir grandes cantidades de cocaína en territorio estadounidense, en alianza con grupos armados y organizaciones narcotraficantes.
La audiencia de este lunes marcará el inicio formal de una etapa procesal que podría extenderse durante meses o incluso años, con implicaciones jurídicas, políticas y diplomáticas de alto alcance para Venezuela y la región.
Lo que viene
Tras la audiencia inicial, el tribunal definirá el calendario procesal, las mociones preliminares y las eventuales audiencias probatorias. El caso quedará bajo la supervisión directa de Hellerstein, quien deberá resolver asuntos clave como competencia, legalidad de las pruebas, solicitudes de la defensa y medidas de aseguramiento.
Mientras tanto, la comparecencia de Maduro ante un tribunal federal en Nueva York ya es considerada un hecho histórico, no solo por la gravedad de los cargos, sino por el perfil del juez que dirigirá el proceso y por los antecedentes que rodean a la causa.


