
En las grabaciones divulgadas por el medio español OKDIARIO, el chef español, condenado a cadena perpetua por el asesinato y desmembramiento del médico colombiano Edwin Arrieta, le pide a su madre movilizar 100.000 euros y habla de personas capaces de “susurrar” a quienes debían intervenir en su caso. Los audios corresponden a octubre de 2025. No existe, hasta ahora, una determinación judicial que pruebe que se haya pagado dinero a jueces o funcionarios.
BOGOTÁ. Nuevas grabaciones atribuidas a Daniel Sancho Bronchalo, condenado en Tailandia a cadena perpetua por el asesinato premeditado y desmembramiento del cirujano plástico colombiano Edwin Arrieta Arteaga, abren un nuevo capítulo alrededor de uno de los procesos judiciales que mayor atención ha generado en Colombia y España.
Los audios, publicados inicialmente por el medio español OKDIARIO, corresponden a una conversación telefónica del 4 de octubre de 2025 entre Sancho y su madre, Silvia Bronchalo, cuando el español llevaba más de un año en prisión. En ellos, Sancho le solicita movilizar alrededor de 100.000 euros hacia Tailandia para una operación que presenta inicialmente como la compra de un terreno y que, según sus propias explicaciones durante la llamada, podría favorecer su situación judicial.
Las grabaciones no demuestran por sí mismas que algún juez tailandés haya recibido dinero, que la operación descrita se hubiera realizado o que efectivamente existiera un funcionario dispuesto a intervenir en el expediente. Lo que revelan son las afirmaciones realizadas por el propio Sancho a su madre acerca del supuesto plan.
“¿Tienes el dinero?”
Uno de los momentos más reveladores de la conversación se produce cuando Sancho pregunta directamente a su madre por sus recursos económicos.
Bronchalo le responde que dispone de “ciento y algo”, en referencia a miles de euros. Sancho considera entonces que cuentan con el capital suficiente para avanzar en el supuesto plan.
El condenado insiste en que su madre viaje inmediatamente a Tailandia y le asegura que, de concretarse la operación, podría conseguir su libertad provisional.
En uno de los fragmentos difundidos, Sancho llega a afirmar:
“Me sacas de aquí. Para el 15 de noviembre estoy fuera si hacemos esto”.
Su madre expresa dudas sobre la posibilidad de trasladar semejante cantidad de dinero y, especialmente, sobre la legalidad de la operación.
Sancho le explica entonces que los recursos estarían destinados a la compra de un terreno y que ese inmueble podría utilizarse como garantía dentro de la estrategia para obtener su libertad.
Sin embargo, a medida que avanza la conversación aparecen referencias que van más allá de una simple transacción inmobiliaria.
“Va a susurrar en el oído de X personas”
Según las grabaciones divulgadas, Sancho explica que la persona a quien supuestamente comprarían el terreno podría intervenir ante terceros relacionados con su situación judicial.
En uno de los apartes asegura que esa persona:
“Va a susurrar en el oído de X personas para que esto ocurra”.
Cuando su madre le pregunta quién es esa persona, Sancho evita identificarla durante la comunicación telefónica y afirma que se trata de alguien situado en un nivel muy alto, capaz de hablar con quienes correspondiera para conseguir que el expediente llegara a determinadas manos.
Según otros fragmentos divulgados de la llamada, Sancho también habla de evitar que su expediente quedara sometido a una “lotería de jueces” y hace referencia a que fuera conocido por jueces sobre los que, según sus propias palabras, tendrían algún grado de control.
Es importante precisar que estas son afirmaciones atribuidas a Sancho en una conversación privada. Hasta el momento no se ha acreditado judicialmente que existiera un acuerdo con magistrados, que se entregaran los 100.000 euros o que algún integrante de la justicia tailandesa hubiera aceptado intervenir irregularmente en el proceso.
“Hemos intentado ganar por las buenas”
La conversación alcanza uno de sus momentos más controvertidos cuando Bronchalo le pregunta a su hijo por qué esa alternativa no se había intentado anteriormente.
Sancho responde:
“Hemos intentado ganar por las buenas, pues ahora hay que ganar por las malas”.
El español termina emocionalmente afectado durante algunos apartes de la comunicación y rompe en llanto mientras insiste a su madre para que viaje a Tailandia.
Bronchalo, por su parte, manifiesta reiteradamente preocupación por las posibles consecuencias legales de lo que su hijo le estaba proponiendo.
Tras hacerse pública la conversación, Silvia Bronchalo ha rechazado la difusión de los audios y sostiene que se trató de una conversación privada entre una madre y un hijo en una situación desesperada. También ha cuestionado que los fragmentos publicados puedan presentarse fuera de su contexto completo.
La justicia acaba de ratificar la cadena perpetua
La filtración se conoce apenas días después de otro duro revés judicial para Sancho.
El 25 de septiembre de 2026, el Tribunal de Apelación de la Región 8 de Tailandia confirmó la sentencia de primera instancia y mantuvo la cadena perpetua por el asesinato premeditado de Edwin Arrieta.
La decisión también ratificó su responsabilidad por los delitos relacionados con el ocultamiento y desmembramiento del cadáver y la destrucción del pasaporte de la víctima.
La condena original había sido dictada el 29 de agosto de 2024 por el Tribunal Provincial de Samui.
Por el asesinato premeditado, Sancho había recibido inicialmente la pena de muerte, pero el tribunal redujo el castigo a cadena perpetua debido, entre otros factores, a que consideró útil su colaboración y declaración durante el procedimiento.
También fue condenado a indemnizar a la familia de Edwin Arrieta. La decisión de apelación mantuvo la compensación en aproximadamente 4,42 millones de baht, unos 117.000 euros al cambio señalado en la resolución.
La defensa había pedido repetir el juicio y sostenía que la muerte ocurrió accidentalmente durante una pelea. El tribunal de apelación rechazó esa tesis y consideró suficientes las pruebas para mantener la conclusión de que se trató de un asesinato premeditado.
Las compras antes del crimen fueron claves
Uno de los aspectos determinantes para sostener la premeditación fue lo que Sancho hizo antes de encontrarse con Arrieta.
La justicia tailandesa destacó que había comprado y preparado previamente cuchillos, una sierra, un machete o cuchillo de carnicero, bolsas de basura, guantes de goma y productos de limpieza. Para el tribunal, estos elementos respaldaban la conclusión de que existió planificación previa.
La defensa sostuvo durante el proceso que Arrieta había intentado estrangular a Sancho durante una discusión y que el español lo empujó, provocando que cayera y se golpeara.
Sin embargo, el tribunal resaltó una contradicción: en sus primeras declaraciones ante la Policía en 2023, Sancho no habló de un intento de estrangulamiento. Esa versión apareció posteriormente durante el juicio.
Los magistrados también señalaron que, si la intención de Sancho no hubiera sido acabar con la vida de Arrieta, habría podido buscar asistencia médica o pedir ayuda al personal del establecimiento.
En cambio, según la resolución de apelación, permaneció aproximadamente una hora en la habitación y posteriormente procedió a desmembrar el cadáver.
¿Cómo fue el crimen de Edwin Arrieta?
Los hechos ocurrieron el 2 de agosto de 2023 en Koh Phangan, una turística isla del sur de Tailandia a la que Sancho y Arrieta habían viajado.
Tras la muerte del médico, su cuerpo fue desmembrado y los restos fueron distribuidos en diferentes lugares de la isla. Parte de ellos terminó en bolsas y otros fueron arrojados al mar. La justicia tailandesa encontró culpable a Sancho tanto del asesinato premeditado como de la ocultación del cadáver.
Sancho acudió posteriormente ante la Policía para denunciar la desaparición de Arrieta. Durante las primeras diligencias terminó confesando el crimen, aunque después modificó su posición procesal y durante el juicio sostuvo que la muerte se produjo accidentalmente durante una pelea.
De los cargos formulados en su contra, Sancho admitió durante el proceso el relacionado con el desmembramiento y ocultación del cuerpo, pero rechazó haber cometido un asesinato premeditado.
La justicia tailandesa finalmente descartó esa defensa.
¿Quién era Edwin Arrieta?
Edwin Miguel Arrieta Arteaga tenía 44 años, era oriundo de Santa Cruz de Lorica, Córdoba, y desarrolló una reconocida carrera como cirujano plástico.
Estudió Medicina en la Universidad Metropolitana de Barranquilla y posteriormente se especializó en cirugía plástica, estética y reconstructiva en la Universidad de Buenos Aires, Argentina.
Ejercía principalmente en Montería y también realizaba procedimientos en Chile. Además de su actividad estética, había trabajado como cirujano reconstructivo atendiendo pacientes con secuelas de accidentes, quemaduras y otras lesiones.
Era hijo de Leovaldo José Arrieta y Ana Marcela Arteaga y constituía un importante soporte económico para su familia. No tenía hijos y mantenía una relación especialmente cercana con sus padres, hermana y sobrina.
¿Quién es Daniel Sancho?
Daniel Jerónimo Sancho Bronchalo es un cocinero español e hijo del reconocido actor Rodolfo Sancho, conocido en España por numerosas producciones de cine y televisión.
También pertenece a una conocida familia de actores: su abuelo fue Félix Ángel Sancho Gracia, una figura ampliamente reconocida de la televisión y el cine español.
Su madre, Silvia Bronchalo, trabajó como actriz y posteriormente desarrolló otras actividades profesionales.
Daniel Sancho tenía 29 años cuando ocurrieron los hechos en Koh Phangan y se presentaba profesionalmente como cocinero o chef. Tras ser detenido en agosto de 2023 permaneció bajo custodia en Tailandia y, después de recibir la condena a cadena perpetua en 2024, fue trasladado al sistema penitenciario de Surat Thani. Actualmente cumple allí la pena.
Los audios aparecen en un momento decisivo
La fecha de las conversaciones resulta especialmente relevante: fueron grabadas el 4 de octubre de 2025, más de un año después de la condena inicial y cuando todavía estaba pendiente la resolución de los recursos contra la sentencia.
Ahora salen a la luz justo después de que la justicia tailandesa rechazara las apelaciones y confirmara la cadena perpetua.
Aunque algunos medios españoles han presentado las grabaciones como un supuesto intento de “comprar” o influir sobre jueces, por ahora lo comprobado es el contenido atribuido a la conversación entre Sancho y su madre. No se ha establecido que los 100.000 euros fueran finalmente trasladados, que se concretara la compra del terreno descrita por Sancho ni que funcionarios judiciales tailandeses participaran en algún acuerdo irregular.
El proceso penal por el asesinato de Edwin Arrieta, entretanto, mantiene una conclusión judicial clara: Daniel Sancho fue declarado culpable de asesinato premeditado y la cadena perpetua fue ratificada en apelación el 25 de septiembre de 2026. Su abogado tailandés indicó después del fallo que el equipo estudiaría la posibilidad de acudir al Tribunal Supremo.