La angustia de la familia y amigos de Yulixa Consuelo Toloza aumenta con el paso de las horas. La mujer, de 52 años, permanece desaparecida luego de ingresar el miércoles 13 de mayo a un establecimiento de estética identificado como Beauty Láser M. L. o Beauty Láser M. D., ubicado en el barrio Venecia, en la localidad de Tunjuelito, al sur de Bogotá. Allí, según sus allegados, se iba a practicar un procedimiento de lipólisis láser con sedación. Más de 36 horas después, no hay información clara sobre su paradero.
De acuerdo con los primeros relatos conocidos, Yulixa llegó al lugar acompañada por una amiga, identificada como Amalia Pardo. Tras el procedimiento, la acompañante aseguró que la vio en condiciones delicadas. “Yo la vi muy mal. Ella hablaba cosas que no tenían sentido, no podía casi pronunciar palabras y miraba como a la nada”, dijo a medios de comunicación. También afirmó que la paciente habría sido bajada cargada porque no podía caminar por sus propios medios.
La versión entregada por los allegados indica que, después de ver a Yulixa en mal estado, salieron a buscar algunos elementos personales y de aseo que les habrían solicitado en el establecimiento. Sin embargo, cuando regresaron, el local estaba cerrado. No encontraron a la paciente ni al personal que la atendió. Desde ese momento comenzó la búsqueda y la denuncia pública por su desaparición.
El caso tomó mayor gravedad luego de que testigos señalaran que la mujer habría sido retirada del lugar en estado crítico. Una persona que dijo haber presenciado la escena aseguró que vio a dos hombres sacar a Yulixa inconsciente, pálida y con los labios oscuros, para luego subirla a un vehículo. Hasta ahora, esa versión hace parte de los elementos que deberán verificar las autoridades dentro de la investigación.
La Secretaría Distrital de Salud informó que activó acciones de inspección, vigilancia y control frente al caso. Tras las verificaciones técnicas, la entidad indicó que el establecimiento no contaba con autorización para prestar este tipo de servicios ni tenía concepto sanitario favorable para realizar procedimientos estéticos invasivos. “El compromiso de la Secretaría Distrital de Salud es proteger la vida y la salud de las personas. Desde el momento en que conocimos este caso activamos nuestras acciones de inspección, vigilancia y control y mantenemos articulación permanente con las autoridades competentes”, señaló el secretario de Salud, Gerson Bermont.
Como resultado de las actuaciones iniciales, el establecimiento fue sellado por las autoridades locales. La investigación también busca establecer si en el lugar se realizaban procedimientos médicos sin los permisos exigidos y si había personal profesional habilitado para practicarlos. De acuerdo con publicaciones del propio centro estético en redes sociales, allí se ofrecían procedimientos como lipólisis láser, lipotransferencias y lipo 360.
En el centro de la investigación aparecen tres personas señaladas como administradores o responsables del funcionamiento del lugar. Una de ellas es María Fernanda Delgado Hernández, identificada en reportes periodísticos como propietaria del establecimiento y de nacionalidad venezolana. También es buscado Edinson Torres, quien sería su pareja y habría tenido participación en la administración del negocio. El tercer señalado es Eduardo David Ramos Ramos, mencionado por allegados como el supuesto cirujano que habría practicado el procedimiento a Yulixa.
Según versiones conocidas por medios nacionales, Delgado Hernández sería enfermera y llevaría varios años en Colombia. Sobre Eduardo David Ramos, allegados de la paciente aseguran que habría realizado otros procedimientos en el mismo centro estético. Sin embargo, las autoridades deberán confirmar si contaba con títulos, permisos y habilitación para intervenir pacientes en Colombia.
La información recopilada hasta ahora indica que el negocio habría tenido una operación activa durante los últimos meses. Reportes periodísticos señalan que, en el último mes, el centro estético habría realizado entre 12 y 15 procedimientos y atendido a cerca de 90 mujeres. También se informó que los servicios eran ofrecidos desde aproximadamente 3,6 millones de pesos hasta 4,3 millones, dependiendo del procedimiento. Estos datos están bajo revisión de las autoridades.
Familiares y allegados también denunciaron que Yulixa habría pagado por un servicio adicional de recuperación o habitación posoperatoria, que supuestamente incluía atención, alimentación, enfermería y acompañamiento. No obstante, aseguran que ese servicio no se habría cumplido. Esta situación hace parte de las preguntas que rodean el caso: quién autorizó el procedimiento, quién lo practicó, qué ocurrió durante la recuperación y por qué la paciente desapareció del lugar.
Mientras avanza la investigación, otras mujeres han comenzado a relatar presuntas complicaciones tras procedimientos en el mismo establecimiento. Una paciente entrevistada por Citytv aseguró que después de una intervención en Beauty Láser tuvo una infección, pasó cuatro días hospitalizada y recibió 20 días de incapacidad. También describió que el procedimiento se habría realizado en un espacio pequeño y con condiciones que ahora son materia de verificación.
En Bosa, donde residiría Yulixa, familiares, amigos y vecinos realizaron una velatón para pedir que aparezca con vida. Sus allegados insisten en que la prioridad es conocer dónde está y qué ocurrió después del procedimiento. La Policía de Bogotá adelanta labores de búsqueda, mientras la Fiscalía y las autoridades sanitarias recopilan testimonios, videos, documentos y registros del establecimiento.
Por ahora, el caso sigue abierto y sin una respuesta definitiva. Yulixa Consuelo Toloza sigue desaparecida, el centro estético fue sellado y las autoridades buscan ubicar a las personas que tendrían información clave sobre lo ocurrido. La familia pide celeridad y claridad, mientras crece la preocupación por una desaparición que comenzó como una cita estética y terminó convertida en una investigación judicial y sanitaria.